Photo Uribe
Logo Small

Sábado 21 de Julio del 2018

¿Blindamos el acuerdo o blindamos la Constitución?

Publicado en:

El Tiempo  | 

Autor(a): Jaime Castro  |

Fecha: 30/10/2016

 

Humberto de la Calle Lombana - Foto: elpais.com.co

El proceso en curso debe fortalecer el Estado de derecho y su institucionalidad democrática.

Es pregunta que debe responder el Gobierno, porque se están comprometiendo valores y principios inviolables. Antes de que empezaran las conversaciones de La Habana, las Farc comunicaron a la Cruz Roja que los acuerdos que suscribieran tendrían el carácter de Acuerdos Especiales, podrían ir “más allá de lo humanitario” y se agregarían “a la Constitución como si se tratara de artículos adicionales, con la misma jerarquía y valor”. Esta posición suya era contraria a la que tuvieron en el 2001, cuando celebraron acuerdos sobre temas estrictamente humanitarios para los que no pidieron que fueran parte del ordenamiento jurídico superior.

Los negociadores del Gobierno aceptaron y el Congreso incorporó al acto legislativo 1 del 2016 la petición de las Farc. Dispusieron que el “Acuerdo Final constituye un Acuerdo Especial en los términos del artículo 3 común a los Acuerdos de Ginebra… ingresará en estricto sentido al bloque de constitucionalidad para ser tenido en cuenta como parámetro de interpretación y referente de validez de las normas y leyes que implementen” el Acuerdo Final (AF). Este doble blindaje jurídico –el AF es Acuerdo Especial y hace parte de la Constitución– requería, como lo decidieron los autores de la norma anterior, refrendación popular que debía producirse en el plebiscito.

El pueblo no impartió esa ratificación, porque la ciudadanía no refrendó, ni aprobó ni apoyó el texto sometido a su consideración. Tampoco ordenó que rigiese el acto legislativo 1 del 2016. El AF siguió siendo, sin embargo, documento político. Las Farc, que habían guardado silencio sobre el tema porque confiaban en la urna plebiscitaria, reaccionaron recordando su posición anterior: “El AF ha sido firmado como Acuerdo Especial”, tiene “innegable e irrevocable efecto jurídico” y es inmodificable. El AF es, además, plataforma política y programática del partido que crearán una vez desmovilizadas. Por eso insisten en que haga parte de la Constitución, que todos debemos acatar y cumplir.

El Gobierno no puede guardar silencio ante la pretensión de las Farc que “tiene enormes implicaciones” (De la Calle) políticas y jurídicas. Debe decirle a la Nación si la comparte o no. Según el presidente Santos, el pueblo diría la última palabra. Ya la dijo. Su terminante mandato obliga y se cumple tomando decisión que vaya más allá de los ajustes y precisiones anunciados. Conviene a todos saber si las 297 apretadas páginas del AF y sus anexos y protocolos recibirán tratamiento comparable al de los tratados internacionales y serán incorporados automáticamente al bloque de constitucionalidad. ¿Los negociadores de La Habana hicieron, acaso, las veces de asamblea constituyente?

Si el AF hace parte de la Constitución y sus cláusulas y disposiciones obligan a gobernantes y gobernados, ¿qué alcance tienen las conversaciones que ahora se adelantan para su renegociación? ¿Si el AF es inmodificable porque es texto jurídico casi que supraconstitucional, no crea barrera infranqueable a esas conversaciones? ¿Concesión igual a la que obtendrían las Farc no deberá hacerse al Eln y demás organizaciones que participen en procesos comparables al actual?

El Gobierno debe decidir si blindamos el AF, en su versión actual, o la que incorpore los cambios que se le hagan, o blindamos nuestra norma de normas. El proceso en curso y cualquier otro de naturaleza similar deben fortalecer el Estado de derecho y su institucionalidad democrática. Así conviene también a los nuevos actores políticos, porque el respeto a sus principios y normas garantiza que la participación ciudadana en la vida pública se cumple sin limitación alguna a las libertades y derechos que a todos corresponden.

Otros artículos en Destacados de Otros Medios

Este es un espacio para que el lector comparta su opinión sobre el contenido del portal, que puede ser expresada en forma libre y sin restricciones siempre y cuando guarde el debido respeto a las ideas ajenas y no contenga expresiones despreciativas u ofensivas. La Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia (FCPPC) se reserva el derecho a borrar los comentarios que en su opinión contravengan esos principios y deja constancia de que NO respalda los comentarios de los lectores ni necesariamente se identifica con ellos.

Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia - Presidente Vitalicio: Álvaro Uribe Vélez
Carrera 7 Número 46-91 - Tel: 3107724587 - Bogotá D.C., Colombia - Atencion@pensamientocolombia.org

NOTA: El cumplimiento de las normas y estándares técnicos dictados y actualizados permanentemente por el "WORLD WIDE WEB CONSORTIUM - W3C", fundado y dirigido por Sir Tim Berners-Lee inventor del "Web", es indispensable para mantenerlo abierto y en óptimo funcionamiento. Insólita y lamentablemente, el 99.999% de las páginas web en el mundo están plagadas de errores de programación que degradan dramáticamente su velocidad y la operación global del "Web". Por esa razón, esta Fundación siempre ha hecho grandes esfuerzos por mantener un portal técnica y estéticamente ejemplar, con contenidos interesantes y libres de errores. De los más de MIL MILLONES (1.000'000.000) de portales, éste (FCPPC) se encuentra en el minúsculo y privilegiado 0.001% que cumple todas las especificaciones técnicas y logra una calificación mínima de 98/100 en todas las pruebas de desempeño de "Google PageSpeed" y de 100/100 en las de "Pingdom", que también certifica que la velocidad de este portal es superior al 95% de la del resto de portales del mundo. Compruébelo usted mismo haciendo clic sobre cualquiera de los botones abajo:

HTML5 Válido CSS3 Válido! RSS Válido Pingdom Test Google PageSpeed