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Lunes 11 de Diciembre del 2017

De la biología de la paz a una teología de las víctimas

Autor(a): Pedro Aja Castaño  | 

Fecha: 20/06/2016

Exclusivo para FCPPC
 

Foto: proyectopv.org

Tus creencias se convierten en tus pensamientos, tus pensamientos se convierten en tus palabras, tus palabras se convierten en tus acciones, tus acciones se convierten en tus hábitos, tus hábitos se convierten en tus valores, tus valores se convierten en tu destino. Mahatma Gandhi

Puede que al final se demuestre que todo lo que se necesita para cambiar al mundo es un solo pensamiento colectivo dirigido. Lynne McTaggart

El Experimento de la Intención (pág. 33)

La primera guerra que habría que ganar sería la del cuerpo y la mente, de tal forma que, como los griegos, pudiéramos decir: “Mente sana en un cuerpo sano para una sociedad sana que pueda vivir en paz.” Para esta buena intención el pensamiento de Gandhi sería una guía impecable, contundente, inobjetable, como una pirámide. El lío es ¿Cómo se forman y manifiestan las creencias de base que pueden ser ciertas o falsas, y qué porcentaje ocupan dentro de las decisiones de una paz verdadera? El terreno que sostiene a la pirámide, como lo que está debajo de las creencias, es desconocido, se llama subconsciente e inconsciente, y determina el 90% de nuestras decisiones, personales y colectivas. La autoconciencia que nos permite distinguir, escoger, es decir, el libre albedrío, se puede ver sobrepasada por el peso de la creencia, enfrentada a la razón del bien y su verdad. Por otra parte, la autoconciencia funciona de manera clara en los individuos, pero no en las colectividades que son manejadas por la costumbre, cultura, moda, manipulación mediática, etc.

Además, la creencia es lo que aprendemos desde antes del nacimiento, lo que se transmite de manera automática de generación en generación, quedando tan arraigado en el inconsciente que creemos que es la verdad. Pero esa ‘verdad’, si no lo es, puede ser modificada, mediante la INTENCIÓN POSITIVA EXPRESADA DE MUCHAS MANERAS. Por ello, dentro del esfuerzo educativo de los gobiernos, los cuidados de la primera infancia deberían tener prioridad sobre la formación de ‘doctores’, atendiendo a esa verdad inobjetable que es el amor hacia la nueva criatura, desde antes de venir a este mundo; es decir, los cuidados de primera infancia comienzan en el embarazo.

El conocimiento de las debilidades y fortalezas del mecanismo de las creencias fundamentales es el que utiliza la propaganda política para lavarle el cerebro a la gente; también el que asumimos para evadir responsabilidades (es mi mal carácter, no soy yo, son los enemigos de la paz, son las Farc) o el que utilizamos para triunfar. Mi habilidad para hacer negocios, pude aprenderla como una conducta natural en mi hogar y transferirla a la política. A este mecanismo lo llaman ‘el poder de la creencia.’ En nuestro escenario político se manipulan las CREENCIAS INCONSCIENTES SOBRE LA PAZ, haciendo creer que promesas, acuerdos, artículos periodísticos, plebiscitos, constituyentes, etc. son hechos cumplidos de lo que, óigase bien, ¡SOÑAMOS! Pero, desafortunadamente, los sueños, sueños son.

La creencia puede ser increíblemente poderosa, para bien o para mal. Las creencias fundamentales son las que alimentan la mente de un demócrata o la de un terrorista, las que pueden abrir o cerrar la mente de un científico e inclusive las puertas de la percepción. No podemos diferenciar las diferentes tonalidades del ‘blanco’ de la nieve, cosa que sí pueden hacer los esquimales, color para el que utilizan 10 conceptos diferentes; tampoco podríamos ‘ver’ un guerrillero ‘escondido’ por el camuflado de la selva, cosa que sí pueden hacer el tigre o la serpiente. Finalmente, la ciencia conoce el EFECTO PLACEBO que permite que consumamos píldoras sin la molécula sanadora, pensando que es medicina real y que funcione porque la mente opera sobre la materia. Claro que en este caso no es la ‘inteligencia de la mente consciente’ que no conoce cómo dirigir los efectos químicos de la molécula inexistente que debe cambiar el objetivo escogido por la molécula real, manifiesto en la INTENCIÓN SANADORA del médico o ingeniero químico. ¿Qué ‘inteligencia’ es la que está funcionando en este caso?

En 1952 el Doctor Albert Mason, cuando en la comunidad médica trataban casos de arrugas mediante la hipnosis, tomó el de un chico con la piel de un brazo endurecida como la de un elefante. Bajo trance hipnótico dijo que la piel sanaría y sería rosada como una epidermis normal. Así ocurrió. Pero cuando el chico fue al cirujano para que le hiciera injertos de piel, éste le dijo que lo suyo no era un caso de verrugas, sino una enfermedad congénita incurable. Mason había adquirido fama por el caso, pero cuando intentó curar bajo hipnosis con el conocimiento de que lo del muchacho era una eritrodermia ictiosiforme y no una verruga, ya no pudo hacerlo. (British Medical Journal, 30, 1952, pp 442-443). El ‘dictamen’ de INCURABLE y el conocimiento de la verdad habían bloqueado en el Doctor Mason su ‘capacidad o poder’ para transferir desde su conciencia una influencia sanadora; y también había ‘dañado’ la capacidad receptora positiva de su paciente. En términos religiosos había saboteado su propia fe y la de su seguidor. ¿Pasa eso en la Iglesia?

Transfiriendo esta experiencia al terreno político hago esta pregunta: ¿Cómo puede alguien pretender transmitir desde su conciencia la influencia constructiva de ser un demócrata verdadero, si sabe que ha sido un terrorista asesino? ¿Cómo puede esperar que se le crea si su mensaje inconsciente no podrá ocultarlo ante la intuición de sus interlocutores por muy bonito que hable? Se necesitaría una transformación de identidad, casi que arraigada en su biología, que no podríamos explicar, ni esperar. Una persona sana de cuerpo, alma y espíritu ante la sola idea REAL de matar, sencillamente, vomita. ¿Por qué no lo hace el asesino?

Por otra parte, en el siglo 19 cuando se discutía la Teoría Germinal como causante de las enfermedades contagiosas, un contradictor visceral que pensaba que la teoría era errónea, se tomó un vaso de agua con la bacteria vibro cholera la causante del cólera. El hombre no se infectó.

De igual forma, en ciertas regiones de Tennessee, Kentucky, Virginia y Carolina del Norte los fundamentalistas devotos de la Iglesia de Santidad Pentecostal Libre demuestran al pie de la letra Marcos 16:18: “ tomarán serpientes en las manos, y aunque beban algo mortífero, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán las manos, y se pondrán bien." En estado de éxtasis religioso aportan pruebas físicas de la protección divina manipulando serpientes de cascabel y cabezas de cobra sin correr ningún riesgo. Aunque algunos son mordidos, no muestran síntomas de envenenamiento. (B.E. Schwartz, “Ordeal by serpents, fire and strychnine,” Psychiatric Quarterly, Nº 34 (1960): 405-429) Es decir, UNA CONVICCIÓN INQUEBRANTABLE logra el cambio de mecanismos biológicos para proteger, SEGÚN LA INTENCIÓN DEL CREYENTE! En medicina el cirujano Ángel Escudero de Valencia, España ha realizado más de 900 cirugías sin anestesia. El procedimiento ha sido filmado por la BBC de Londres.

En otros casos, las remisiones de cáncer son ‘explicadas’ como equivocaciones del radiólogo o el técnico de ocasión. Desafortunadamente solo hasta hoy pocas mentalidades abiertas empiezan a explicar desde el campo de la biología, la medicina y la física cuántica, cómo pueden ser leídas y transferidas desde un organismo a otro LA INTENCIÓN REAL de unas palabras basadas en una verdad estructurada desde sus cimientos hasta el punto de convertirse en una creencia con el poder de cambiar la biología de una persona. Todo esto se conoce bajo el gaseoso nombre de sugestión, sin explicar cómo funciona.

Las tradiciones actuales en India, Sri Lanka, África del Sur, Malasia, etc.; o entre los taoístas y budistas, tribus de polinesia y Pakistán en donde utilizan el caminar sobre ascuas como sistema de justicia (si se quema es culpable, si no sucede, inocente) desafían las creencias establecidas por la ciencia o los sentidos. Se ha documentado y comprobado que la temperatura de la piedra y la duración de la exposición al fuego son suficientes para causar quemaduras importantes en los pies; miles superan el proceso, ilesos. Pero los que vacilan en sus creencias se queman.

Ahora bien, si el querido lector cree que lo anterior es un asunto de magia, fe religiosa, o intervención de los demonios entre modernos adoradores del antiguo dios Baal, se sorprendería al saber que el caminar sobre fuego es parte de un especial entrenamiento moderno para ejecutivos como podrían constatarlo asistiendo al seminario de “Sundoor Firewalking and Motivational Coach Training 2016” del 6 al 11 de agosto. O si prefieren un cursillo en pesos, más barato, pueden consultar: Venza sus miedos caminando sobre el fuego – Ingeniería de lo imposible.

Por otra parte, basado en su confianza o fe en Jesús, Pedro caminó sobre las aguas hasta el momento en que el miedo lo hizo dudar. De la misma forma los apóstoles hicieron milagros y los fundamentalistas norteamericanos estructuran su verdad desde Dios; es decir, desde una mente que funciona desde sus postulados divinos.

Con lo anterior queremos indicar que desde la religión, la ciencia, la tradición, se ha demostrado el dominio de algo llamado ‘mente, alma o espíritu’, sobre lo material. Sin embargo, en el siglo ex se trató de desbancar esa verdad con tres nuevos ‘enfoques progresistas’: La evolución darwiniana que postula el dogma del más fuerte, pero ignora el ejemplo viviente del cuerpo humano y el medio ambiente que son monumentos vivientes de la cooperación biológica, siendo los organismos con mayor capacidad de trabajar conjuntamente los que sobreviven. Se entiende así el sistema orgánico como el conjunto de elementos con capacidad de interactuar desde la especialización del trabajo y la cooperación para la resolución de problemas. Y puesto que los seres humanos como organismos vivos, tampoco estamos determinados por nuestros genes, sino condicionados por el entorno y sobre todo por nuestras «creencias», somos dueños absolutos de nuestro destino.

Desde el marxismo se postularon las circunstancias objetivas y violentas como el único medio de cambio social, pero ignoran todavía esos señores que el mayor progreso de la humanidad se hace en tiempos de paz. Por otra parte, los postulados freudianos nos convirtieron en productos de mecanismos psíquicos, ignorando que la auto observación consciente y profunda nos libera de su esclavitud. Y las últimas noticias nos vienen de la epigenética en la que los genes no controlan nuestra vida, sino nuestra mente.

Así, históricamente hemos visto la evolución dramática entre el Espíritu y la Materia expresada en términos religiosos y ‘científicos,’ como: animismo, politeísmo, monoteísmo, reforma, deísmo, marxismo, neodarwinismo,

Proyecto Genoma Humano, holismo, y la sociedad ha visto especularmente su reflejo en las costumbres políticas y civiles. Si miramos nuestro escenario político actual estamos saliendo del darwinismo al neodarwinismo que explica la evolución mediante mutaciones, que simbólicamente llamaríamos proceso de paz.

Por estos días se esfuerza la ciencia con una nueva disciplina científica llamada NEUROTEOLOGÍA para encontrarle a Dios un sitio en el cerebro y nos dice que “Hoy, los neurobiólogos han puesto en evidencia que cuando se piensa en Dios florecen las neuronas del lóbulo frontal” (¿Puede la ciencia dar con el rincón donde se esconde el alma? Por Fernando Sánchez Torres, El Tiempo, Junio 9/16) En esa misma fecha y periódico reflexiona el Padre Francisco de Roux con el lóbulo frontal, hablando de las víctimas de la guerra: “Y todavía no entendemos que cada vez que contribuimos con acciones u omisiones a la destrucción de una mujer o un hombre, vulneramos nuestro propio valor y nos desbaratamos a nosotros mismos… Esta situación pone en evidencia nuestra crisis espiritual y reclama que dediquemos tiempo de reflexión y de silencio para tomar conciencia de nuestro valor olvidado. (Rescatar lo perdido, El Tiempo).

¿Cómo se rescata lo perdido? Primero hay que entender cómo se perdió e incorporar esa realidad a nuestra ‘biología de la creencia’ en el sentido de que no podemos ignorar los diferentes mecanismos o realidades que conforman al ser humano y su ambiente social. Del proceso de paz está ausente totalmente la ciencia orientadora en sus modalidades de sociología, antropología, psicología, teología, filosofía. Santos cree que el asunto es solamente político, asunto de influencias, negocios y apoyos, de ahí sus palos de ciego y malas decisiones.

Como ejemplo expongo que una de las principales preocupaciones de la gente en un país mayoritariamente católico y cristiano, es saber que las Farc son un grupo ateo con pretensiones políticas totalitarias, una intención nefasta. Pero el tal proceso de paz no ofrece orientación alguna sobre esa problemática, ni sobre el poder político de las buenas o malas intenciones.

Según Nietzsche el hombre de occidente (especialmente el europeo) ‘mató’ a Dios y ese alejamiento cerró espacios de transformación, como podrían ser nuestra relación con Él, al ‘matar,’ culturalmente, un organizador de la psiquis. Frente a la aflicción de un posible comunismo totalitario ¿cómo reaccionaríamos? De manera negativa que se manifiesta en expresiones y actitudes de desconfianza frente al amor, la verdad, las propuestas políticas, la esperanza que puede llevarnos a la destrucción propia y de los otros. Eso es lo que causa el comportamiento de las Farc y muchos otros porque es el comportamiento que desencadena guerras. En el evangelio vemos que, ante la amenaza, Pedro desenvaina la espada y ataca; Judas, abatido por su traición, se suicida. Pedro, recordando la predicción de Jesús que lo negaría tres veces, cuando el hecho ocurre, llorará amargamente esa noche y el resto de sus días. Sin embargo ¿Por qué uno se arrepiente y el otro se suicida ante el mismo acto traidor? La diferencia la establece el amor; Pedro tenía una relación de amor con Jesús; la de Judas era una relación de interés. Y ambos tuvieron que confrontar la verdad objetiva de sus actos con su propia verdad sin posibilidad de escapatoria o justificación.

Cuando llegamos al escenario de un proceso de paz, la tragedia de los países que enfrentan colectivamente el problema de la incertidumbre que crea sufrimiento, es que no han sido capaces de desarrollar espacios de REFLEXIÓN AUTOCONSCIENTE COLECTIVA que nos permitan ser libres como sociedad, sino que hemos cedido ese espacio a los políticos con su comunicación unidireccional. En Grecia existía la discusión pública en el ágora. El cristianismo comenzó en Grecia con una discusión sobre ‘el Dios desconocido’ en una plaza pública. Pentecostés fue un acto político público, sobrenatural, con traducción simultánea directa al cerebro. Es decir, la divinidad cree en el DERECHO A LA LIBRE EXPRESIÓN y sobrepasa las barreras lingüísticas para ello.

Si aplicamos la cita de Gandhi que es una descripción del camino intencional de cómo se transforma una creencia en destino biológico, intelectual o espiritual, para bien o para mal, podremos entender las posibilidades de entendimiento político que tendríamos con las Farc. Para que las Farc se perciban como estando del lado de las víctimas, es decir como personas confiables que es la única manera práctica de entender el perdón y la reconciliación en un escenario político, tendría que vérseles compartiendo el sufrimiento de las víctimas , para lo que se necesitaría que hubiera primero una relación de amor. De esa manera, la percepción del sufrimiento compartido significaría que el corazón fariano se habría conmovido frente al dolor, que su alma se habría cerrado al mal, porque entenderían lo que es sufrir bajo la opresión creada por ellos, dándole así cabida a la verdad, DE LA BUENA INTENCIÓN, abriendo la ventana para que entre la luz de la reconciliación. Entonces entenderían por qué son bienaventurados los perseguidos a causa de la justicia, y por qué de ellos es el Reino de los Cielos, cuando abran sus ojos y su corazón a esa Verdad que al incorporarse a su biología permite caminar sobre las ascuas o las aguas, contrarrestar el veneno de serpientes, orar y hacer descender el índice de criminalidad, sanar del cáncer, etc., es decir, una verdad con la capacidad real de transformar la sociedad, una verdad que daría origen a una Teología de las Víctimas y Perseguidos en su sentido transformador del mal PORQUE PODRÍAMOS VER LA REALIDAD DE LA BUENA INTENCIÓN.

Entenderían entonces cómo la mente materialista ha perseguido lo que no entiende, a pesar de que la ciencia se lo demuestre, porque no lo ha vivido. A esos ‘perseguidos’ los han llamado ‘traidores’, cavernarios de derecha, pero son en realidad desertores de una condición conocida como mal, existiendo la infinita realidad del bien que puede transformar la biología misma como queda demostrado y, por lo tanto, la sociedad.

Un testimonio de esa transformación se puede leer en “Como un nuevo Pentecostés” de Patty Gallagher Mansfield (Asociación María Santificadora, Tel. 2561447, Bogotá) que recoge la experiencia de un pequeño pueblo en Checoeslovaquia en donde la primera manifestación de los dones carismáticos del Espíritu Santo se dio en el Siglo XI, extendiéndose generacionalmente hasta el Siglo XX. (Capítulo Una villa llena del Espíritu, págs. 30/31). Esa villa fue visitada por el Papa Juan XXIII, Ángelo Roncalli, cuando era obispo. Como consecuencia de esa tradición no se necesitaban cárceles ni hospitales, no había divorcios ni abandonos, porque todos vivían en el poder del Espíritu Santo; es decir, en la REALIDAD PERMANENTE DE LA BUENA INTENCIÓNY ACCIÓN PARA TODO, en pensamiento, palabra y obra ¿No será ese el renacimiento que necesita Colombia para que verdaderamente haya paz REAL Y TRANSFORMADORA y no una burda imitación política?

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