Domingo 19 de Noviembre del 2017

Marxismo cultural, debate político y drogas

Autor(a): Pedro Aja Castaño  | 

Fecha: 28/05/2017

Exclusivo para FCPPC
 

Antonio Francesco Gramsci - Foto: blogspot.com

"Un sistema autocrático de coerción, en mi opinión, pronto degenera. Por la fuerza siempre se atrae a hombres de baja moralidad, y creo que esta es la regla invariable: que los tiranos y los genios son seguidos por sinvergüenzas. Por esa razón siempre me he opuesto apasionadamente a sistemas como los que vemos en Italia y Rusia hoy".

Albert Einstein – Físico alemán, luego nacionalizado suizo y estadounidense

("El mundo como lo veo". Philosophical Library. 17 de octubre de 1949)

"¿Cómo sabe usted quién es comunista? Bien, es alguien que lee a Marx y Lenin. ¿Y cómo identifica usted quién es anti-comunista? Porque es alguien que entiende a Marx y Lenin".

Ronald Reagan – Presidente de los Estados Unidos (1981-1989) y Gobernador del Estado de California (1967-1975). (Comentarios en Arlington, Virginia. 25 de septiembre de 1987)

El marxismo cultural es un tema del que saben los politólogos, pero no mencionan los medios. Es una retahíla de posiciones controvertidas o actitudes negativas para subvertir un gobierno democrático, un grupo o una persona, sembrando hostilidad, desconfianza, supuestos hechos, opiniones descalificadoras, violencia verbal, promovidas por militantes o simpatizantes de la izquierda o el marxismo. Con ello se admite como ‘normal’, un derecho sesgado, un estilo de vida o expresión, como un disimulado factor subversivo contra la democracia en ‘tiempos de paz’ para crear escenarios políticos y culturales afines al engendramiento de una revolución comunista. Antes del comunismo china fue casi destruida por el opio. Mao lo desterró. El LSD trabó a la ‘juventud liberada’ gringa afín a la izquierda y ahora la coca subvierte todas las sociedades del mundo.

Esa es la razón por la que Timochenko & Co. dicen las barbaridades que se les ocurren en videos y entrevistas porque saben que hay un sector cultural para quienes lo que dicen, a pesar de ir contra la democracia, les parece que puede ser noticia, algo adecuado, debatible. Eso crea confusión. Pero como nuestro país es experto en café, pongo el siguiente ejemplo para simplificar las cosas, tomar partido y salir de la confusión: Yo puedo tener la mejor taza de café, con buena acidez, cuerpo, buen aroma y dulzura, pero si a alguien no le gusta ese café, no es que sea malo, simplemente para él no es el mejor café, prefiere otro que tenga diferentes atributos. Santos, las Farc & Co. se creen el mejor café del mundo porque se inventaron la franquicia de la paz; pero nosotros preferimos una vida con diferentes atributos. No nos gusta el socialismo gourmet que asesina, secuestra, siembra terrorismo, trafica con drogas como forma de lucha y financiación y, como gran vaina, lo catalogan como guerra o conflicto armado, según la conveniencia, para provecharse de su supuesta humanización y justificación revolucionaria. Por ello ¿Habrá orden a la fuerza, despelote, liderazgo, o calidad en el ‘tinto’ del próximo debate electoral? La vida sabe a buen café, como lo garantizan las buenas marcas. Y la de las FARC-SANTOS es una marca chimba, porque Santos le reporta a Timochenko como lo mostró en Washington, ataca a los medios que no le tragan sapos, etc. Aquí pretendo resumir algunas posibilidades de los diferentes escenarios de presidenciables, basándome en que la observación del presente y el pasado, seguramente nos dará un buen indicio del cercano futuro. ¿Frente a esos escenarios nos comportaremos como borregos, consumidores de propaganda, o asumiremos una actitud proactiva?

Comencemos por señalar una de las acepciones del concepto más folclórico y aparentemente más entendible de este asunto, ‘despelote’: Situación en la que impera el desorden, el caos o la confusión. ¿Cómo se afronta el despelote conceptual, cómo se le perfila? Antonio Caballero (él supuestamente de izquierda) en su columna “Hippies o militares” descubre también que derecha e izquierda no son conceptos políticos sino modos de ser; y en su artículo al fin se ilumina con que las debilidades permean todas las actividades humanas. Así que el juego político se reduce, diría yo, a la vieja experiencia de la iglesia que establece que los enemigos del hombre son “el demonio, el mundo y la carne”; es decir, algo que existe en todos los partidos y columnistas.

Por lo que es posible que en el próximo debate electoral se den situaciones similares a la de las 7 a.m. de la W del 19 de mayo de 2017, cuando Julio Sánchez Cristo entrevistó a Iván Márquez. Lo que aprendí quizá pueda ayudarnos a calibrar a ciertos futuros candidatos. Entendí las preguntas y respuestas, pero mi conclusión fue que, en cuanto a lo dicho por Iván Márquez, nada era claro. Es decir, despelote. ¿Por qué? Las respuestas de Márquez no correspondían a la estructura de las preguntas; por lo que el entrevistador debería haber determinado previamente qué tipo de preguntas emplearía, para lograr satisfacer ampliamente los objetivos de la audiencia que consisten en obtener amplia información (la labor del periodista) y no enjuiciar, que es la labor de los jueces, que lo hacen respetuosamente, y no con el estilo arrollador del equipo W. Frente a la posibilidad de un candidato engañoso ¿Cuál debe ser el objetivo del elector, por qué y cómo logra satisfacerlo frente a su posible candidato; es decir, el ‘dream team’ que perfila Semana en su última portada de presidenciables?

Las preguntas cerradas de los jueces (favoritas de la W) se responden con Sí o No, y buscan averiguar, además, el qué, cuál, quién, cuándo, cómo, dónde. Estas preguntas obtienen información, pero limitan la comunicación; se les llama preguntas cerradas, no concretas, como les gusta ‘clasificarlas’ a los de la W., ante las que exigen una respuesta perentoria. Entonces usted tiene que idearse otras estrategias para sacarle información relevante a un candidato o a un político en aprietos.

Por lo que las preguntas abiertas resultan sumamente eficaces para adquirir información suplementaria pues con ellas, se pueden empezar las conversaciones y, además, permiten mantenerla hasta el momento en que así lo desee el cuestionador, o hasta que este haya satisfecho sus objetivos. De esta manera el poder del criterio puede empezar a distribuirse entre los electores.

Para el caso del proceso de paz, fast track, congreso, Corte Constitucional, etc., un candidato que asuma ese tema, por ejemplo, debe suministrarnos la mejor explicación de cuál es su opinión, más allá de una búsqueda de consenso con su auditorio. Los que se salvan de esta encerrona son los especialistas que terminan convenciendo al cuestionador. Si usted no está preparado, no se arriesgue; quedará en ridículo. Para afrontarlos vale algo así como ¿Puedo entender que usted piensa, siente, cree, etc.?

¿Cómo llegó usted a esa conclusión, dictamen, concepto? Y saber del asunto. O utilizar preguntas similares para llegar al fondo de las actitudes y motivaciones que se ocultan detrás de la respuesta del especialista, el lego o el guerrillero que es lo que a la audiencia le interesa saber sobre las Farc, por ejemplo; o el que sea, para crear confianza y comprensión, si eso fuera factible o deseable, según el candidato.

Los abogados, jueces y publicistas entrenados en detectar los trucos de los sofismas sugerentes con preguntas o actitudes como “¿Usted está en contra de la impunidad, verdad?” hecha a un condenado miembro del Secretariado, por ejemplo, puede que implique un alto grado de carga emotiva en la respuesta, obligando al evasor de confrontación dialéctica a comprometerse con la verdad de una situación. Pero esa estrategia debe estar lejos de la hostilidad. Pueda que el entrevistado no se dé por aludido, si el elector no se parece a un juez, obteniendo así la información deseada. Para ello se requiere mucha inteligencia emocional para ponerse, estratégica y profesionalmente en el lugar del otro, lo que es muy diferente a identificarse con él. Solamente de esa manera podrá usted vislumbrar el ángulo preciso para superar la resistencia natural a ser empelotado en público. Eso no lo supieron hacer en la W.

En vez de acusar a un entrevistado de las Farc ¿qué pasaría si se le pregunta a Timochenko, qué haría usted si fuera presidente de Colombia, para comparar su respuesta con sus capacidades y antecedentes, (hoy se comportan como palomas pacíficas lo que no logra engañar a nadie) y continuar desde allí? Porque una cosa es la paz para enamorar, y otra diferente un matrimonio con un carretillero. Pero el entrevistador debe cuidarse de conocer cuál es el nivel de información que maneja el otro. Para ello las preguntas de fácil respuesta que van comprometiendo con la verdad deben ser calculadas para cerrarle el cerco a la mentira cuya prueba llega con el momento de las preguntas difíciles de evadir. Esas preguntas tendrían que ver con las metas políticas reales del candidato que confrontamos.

Deben ser preguntas que obliguen al candidato a reflexionar sobre su propia percepción, permitiéndoles ver las cosas desde otro lugar, tiempo, desde la perspectiva de la contraparte, de un tercero o cualquiera involucrado en el conflicto. Las faltas de esas preguntas, creo, es lo que hace que la hostilidad mediática haga imposible el entendimiento.

De esa manera, sin darse cuenta, en vez de haber sido agentes de una realidad esperanzadora, que ayuden a ver aspectos no considerados por el otro en sus interpretaciones, expectativas de solución, riesgos potenciales, costos, o juicios acerca de la conducta de otras personas, ciertos comunicadores se han convertido en continuadores de una hostilidad hacia las víctimas de la sociedad civil. ¿Qué habría hecho usted si hubiera estado en el lugar de la víctima? Sería una pregunta adecuada para las Farc para que dejen de victimizarse con el paramilitarismo por el que no han asumido ninguna responsabilidad para su surgimiento. Y los medios bobalicones, estúpidos o cómplices dejarían de inducir a la sociedad en el adoctrinamiento de ser la única culpable del paramilitarismo. 

En la situación actual del ‘postconflicto’ la pregunta para conocer lo que realmente tienen las Farc en el caletre, sería: ¿De no alcanzarse una solución negociada, qué actitud cree usted que adoptarán los diferentes frentes de la guerrilla / el congreso/ los empresarios / la oposición/ la sociedad / el presidente ¿¿Cómo creen ustedes que los ven desde la sociedad internacional, en EE.UU y Europa y por qué? Si la persona elude, usted puede sacar conclusiones y no desgastarse en tratar de conseguir la prueba reina de lo que usted supone. 

Pasando a lo del liderazgo, la falta de esa cualidad en Santos es una excelente situación para no repetirla. La primera lección es que ha producido el escenario de despelote que empieza a ser confrontado por los propios agentes del gobierno, Roy Barreras e Iván Márquez casi que al unísono en la W en diferentes días debido a los hechos innegables que producen desconcierto y que llevaron a Trump a exigir condiciones. Pero Santos pretende que el titular incondicional de El Tiempo: “Colombia, ejemplo de paz para el mundo: Trump” opaque los HECHOS que manifiesta La Silla Vacía: “Su silencio (el de Trump) frente al proceso de paz fue elocuente. Solo lo mencionó en dos palabras al felicitar al presidente colombiano por su Nobel de Paz, al decir que el esfuerzo era muy importante.” 

Un análisis de las razones del bajo liderazgo de Santos debe servirnos de guía para no cometer los mismos errores en la selección del mejor entre los diferentes candidatos del Centro Democrático. Veamos.

1. Aunque Santos tenía / tiene su visión dela paz, al solo haberla compartido en secreto con los líderes de las Farc y los negociadores mató desde un comienzo el apoyo del país para que se moviera en la misma dirección. Sólo dio a conocer su ‘visión’ cuando ya lo habían descubierto.
2. Las patraseadas de Santos le han quitado consistencia. Un líder permanece fiel a algo llamado principios y valores.
3. Los líderes ponen el ejemplo de lo que espera de los demás. Delegan y sudan la camiseta.
4. Los líderes no perciben la competencia u oposición como enemigos, sino más bien como incentivos para superar sus fallas, ganándose así su respeto. 
5. Los líderes no traicionan la confianza que se deposita en ellos.
6. Los líderes se preocupan porque las cosas se hagan en el tiempo previsto y no se involucran en chismes. Confrontan los temas cuando se presentan; son propositivos, no reactivos. Como supuestamente cometen errores como todos, los admiten; piden perdón. No payasean al respecto quitándoles importancia. 
7. No sabemos si Santos le dio guías a su equipo negociador para ser percibido como inspirador y responsable del proceso; es decir ponerse al frente. Estando en guerra, se comportó como un gerente, no como un general; o si esa guía quedó en manos de ‘expertos’. Como los de las Farc llevan años echando bala y carreta, y empujando gente, les quedó fácil avasallar y obtener todas las ventajas. Ellos peleaban y estaban dispuestos a morir; Santos, no.
8. Aunque es muy difícil bajarse del sitial de presidente y ser una facilitador cuando se le necesita, esa falta de habilidad puede jugar en contra en momentos decisivos. La sublevación en ciernes del Partido de la U, lo demuestra. Roy Barreras se lo sacó en cara en público. Le perdió el respeto a Santos, al igual que Iván Márquez.
9. Si bien el líder está dispuesto a asumir riesgos, ese arrojo debe hacerse por las razones correctas. Al engañar e ignorar los resultados del NO, e ignorar su triunfo con componendas, se echó en contra a muchos del SÍ que no pueden ignorar el engaño. Y su propia gente ahora lo deja ante el primer tropiezo.
10. Finalmente Santos debe rayarle las espuelas a Enrique Santiago. Si el presidente es el dueño del proceso, el español no debe asomarse en público fomentando una constituyente, dando por perdido el esfuerzo de seis años; o dejarse manipular Santos ni la sociedad por el chantaje silencioso de las asambleas permanentes de las Farc. Claro que de árboles torcidos, no se pueden esperar listones rectos. 

POSIBLES ESCENARIOS DE DEBATE.
1. ECONOMÍA. Como en otros escenarios diferentes al colombiano, la inclusión de las disposiciones económicas en el acuerdo de paz no son una solución mágica para hacer sostenible su consolidación. La esperanza de que las disposiciones económicas estabilicen la consolidación de la paz se ha visto socavada por problemas de aplicación: falta de capacidad y recursos para aplicar las disposiciones, impuestos, deterioro del clima de inversión, incapacidad o falta de voluntad de terceros dentro del gobierno. Cumplir las promesas de asistencia con las Farc después del acuerdo y la falta de compromiso de las partes para aplicar las disposiciones económicas o los compromisos políticos. Meollo de la discusión: debido a las posibilidades reales del país, al recorte de la ayuda norteamericana, el asunto sería las limitaciones económicas de tal escenario con un posible análisis crítico de parte de la oposición y los defensores incondicionales de las Farc. 
2. ACTITUDES. Es el principal problema del proceso de paz, pues entran en juego o conflicto lo que sentimos y sabemos sobre los actores del conflicto en relación con un objetivo superior y la decisión moral de merecimiento o censura. Además, ese conflicto tiene sus variantes según el grupo, la organización, o un imaginario general de impacto social. La propaganda gubernamental pretende hacer cambiar esas actitudes mediante el lavado de cerebro, los columnistas, ignorando que las actitudes de reconciliación o perdón emergen, evolucionan y cambian en un contexto de acción e interacción. En nuestro caso la actitud se desarrolla en relación con la gama de cumplimiento / incumplimiento de compromisos reales o potenciales de acciones hacia la paz; de aceptación o evasión ética o moral de los actores en relación con sus crímenes o delitos; de actitud democrática / antidemocrática hacia la oposición. Esa ceguera ofenda la inteligencia y sentimientos de los colombianos y es el meollo de la llamada ‘polarización’. Es un debate de todos.
3. COMUNIDAD INTERNACIONAL. La comunidad internacional ha estado prestando cada vez más atención a la corrupción y cómo controlarla. Por un lado, las instituciones internacionales, los gobiernos, los donantes, los trabajadores humanitarios y los promotores de la paz se dan cuenta de que la corrupción tiene costos muy altos para la sociedad, pero sobre todo en los estados que salen de un conflicto. Por lo tanto, una cosa es mostrar a Colombia como un campeón en lograr acuerdos, y otra muy diferente es evaluar la acción administrativa, política y social para implementarlos. En ese escenario la percepción de la corrupción en el país, juega un papel determinante. No sólo puede mantener a los estados en ciclos de violencia mediante la ineptitud para combatir grupos armados y redes criminales que sabotean la paz, al igual que hacerse el desentendido sobre el financiamiento que los hace posibles. Cuando el dinero y los recursos disponibles para el gobierno son desviados por funcionarios corruptos en vez de ser canalizados en beneficio de los ciudadanos, el desarrollo social y económico se degrada. Esto, a su vez, puede crear una mayor inestabilidad. De esta manera, la corrupción, la gobernanza y los conflictos están todos vinculados. Ese escenario fue la piedra de toque de Santos en el encuentro con Trump, bien sea por lo que se habló, o no se dijo y se sabe. Es el escenario más complejo para el próximo presidente si pretende mostrar resultados ante la comunidad internacional, como fue el caso de Uribe, por lo que hoy lo respetan. 
4. DROGAS Y EL MARXISMO CULTURAL DE ANTONIO GRAMSCI. No se ha perdido la guerra contra las drogas; lo que se ha perdido es la ‘guerra pedagógica’ para prevenir y combatir las adicciones culturales promovidas por las drogas. Por eso Trump sólo se refirió al crecimiento de los cultivos. Lo que nos dice que, la ‘madre de los problemas’ está desatendida. Si las drogas y adicciones afectan muchas de las sociedades del planeta y Colombia es un país productor, ¿existe una ‘multipolítica basada en una metapolítica’ para quitarle a la droga el poder cultural, asesino, político y económico? Eso no se toca debido al paradigma que se maneja. El involucramiento de las Farc con las drogas no es solamente porque estas representan un negocio, sino porque son un elemento SUBERSIVO LETAL para la sociedad capitalista. Si el comunista Antonio Gramsci proponía que la toma del poder político debe estar precedida de la toma del poder cultural, y si la izquierda caviar ha venido creando las simpatías de lo que se conoce como el marxismo cultural, ¿sabemos lo que tal concepto conlleva? Por favor estúdielo en relación con lo que creemos que es el comercio de la droga. Presentaré descripciones del marxismo cultural, según lo exponen los expertos, y haré preguntas reiterativas y pertinentes. 

“El marxismo cultural es el conjunto de ideas surgidas como forma de subversión contra diversos valores tradicionales y otros elementos fundamentales de una sociedad como la familia, la religión, la sexualidad, la raza, el nacionalismo e incluso el arte, a los que considera "atrasados", “obsoletos" u "opresivos". Esta subversión cultural se disfrazó bajo el eufemismo de Teoría Crítica de la Escuela de Fráncfort.” ¿Tiene la droga algo que ver con eso?

“El marxismo cultural suele identificarse con el progresismo, su movimiento político (¿Tiene la droga algo que ver con un falso progresismo o estilo de vanguardia?); y con la corrección política, su principal instrumento de manipulación, control y censura.”(El argumento que promulga ‘el libre desarrollo de la personalidad’ tiene que ver con una falsa corrección política.)

“Su base ideológica es en esencia una síntesis de Karl Marx y de Sigmund Freud. Comenzó formalmente con la fundación de la neo-marxista escuela mencionada. A partir de los años 60 se fue extendiendo por todo Occidente, y en menor medida fuera de él.”(¿Es ‘coincidencia’ que en esa época el movimiento hippie, la principal subversión cultural de moda, haya comenzado con la marihuana y se haya extendido hasta la élite social con drogas más duras? Los hippies fueron la punta de lanza contra la guerra de Vietnam para evitar la caída de ese país en manos del comunismo.)

“Se trata de una construcción teórica que interpreta y aplica el marxismo en términos socioculturales en lugar de económicos. Ataca cada uno de los aspectos, características e instituciones propios de la sociedad occidental-europea a la que considera y señala como opresiva". (Añádale usted ‘opresivo’ a todo lo que no le gusta y verá los resultados. ¿Tiene la droga algo que ver con la inexistencia o extinción del pensamiento crítico para afrontar las falacias culturales que nos invaden?)

“Para obtener su influencia busca el control de todas las instituciones culturales como escuelas, universidades, medios de comunicación y la industria del entretenimiento.” (¿Aprenden los niños a consumir drogas duras o ser inducidos, en la casa, en los planteles educativos o en los espacios de entretención? ¿Por qué? ¿No es la familia, relativamente, el primer ‘espacio antidroga dura’? Claro que la cosa se complica cuando no se admite que el alcohol y el tabaco, drogas blandas, porque se les controla socialmente, son la iniciación en el mundo de las drogas duras. ¿Cuáles son las características de ese espacio protector que debe ser la familia? La familia no es un espacio mono parental o conformado por padre y madre; tampoco es el espacio en donde se brinda amor, únicamente; sino que debe ser un espacio vacunado contra todas las perversiones o falacias culturales. Leer: “La droga como arma política” en el blog comunista vasco Euskal Herria Sozialista.)

“En Europa occidental y en Estados Unidos no se ha aplicado nunca el modelo económico marxista, sin embargo, el marxismo cultural domina todos los aspectos en las sociedades occidentales actuales.” (Lo primero que hizo Mao Tse Tung al llegar al poder fue acabar con el narcotráfico porque el sí sabía el elemento subversivo que era.)

5. Ahora bien, si la meta política en una primera acepción significa la tarea de desmitificación de la cultura dominante cuya consecuencia natural es quitarle sustento al poder político, para finalmente reemplazarlo, y para esto último hay que hacer política. ¿No habría que desmitificar, dentro del concepto de educación, lo que significa lucha contra las drogas que se reduce a cursillos para padres y estudiantes? 

6. NOTA EDUCATIVA PARA LOS CAMARADAS. Antonio Gramsci, fundador del Partido Comunista Italiano, 'encontró la fe' antes de morir. El mundo. es – Internacional – 25/11/2008 “Nacido en 1891, pasó los últimos 11 años de su vida en prisión, adonde había sido confinado por el régimen fascista de Benito Mussolini. Enfermo de tuberculosis y de hipertensión, murió de un derrame cerebral el 27 de abril de 1937 en una clínica religiosa, seis días después de haber quedado en libertad. Luigi De Magistris explicó que Gramsci tenía en su habitación una imagen de Santa Teresita del Niño Jesús y que había pedido besarla cuando se hallaba en el lecho de muerte. Asimismo, afirmó que, antes de expirar, recibió los últimos sacramentos. "Gramsci murió con los sacramentos, retornó hacia la fe de su infancia". Desde luego que lo anterior ha sido negado por los camaradas. “No problema”, como diría Trump. Pero sería bueno que repasaran algo de más actualidad en: “Crecimiento del cristianismo en China atemoriza al gobierno comunista.”

6. DROGAS Y EDUCACIÓN. Las siguientes son algunas sugerencias que pueden ser ampliadas por expertos en el área.

a. Si existe el riesgo de convertirse en adicto, ¿sabemos cuáles son las actitudes y comportamientos prevalentes que pueden desatar la adicción? ¿Es ese conocimiento parte del ámbito educativo general? ¿Cómo se previenen los comportamientos y actitudes inadecuados desde la primera infancia?
b. El impacto potencial de factores específicos de riesgo y de protección cambia con la edad. Por ejemplo, los factores de riesgo dentro de la familia tienen mayor impacto en un niño más joven, mientras que la asociación con compañeros que abusan de drogas puede ser un factor de riesgo más significativo para un adolescente. Entonces, el ejemplo de fumar, consumir alcohol en familia, decir malas palabras asociadas con la desinhibición ‘de avanzada’, afectan más a un niño cuyas capacidades críticas no están desarrolladas que a un adulto. El estar ‘in’ de un adolescente, no lo entiende un niño; por lo que la conducta ‘in’ puede ser asimilada fácilmente por un párvulo en el colegio. Me parece ‘gracioso’ que un loro baile champeta, pero no un niño de cuatro años. Y ‘eso’ algunos lo celebran. 
c. Los programas de prevención deben abordar todas las formas de abuso de drogas, solas o en combinación, incluyendo el uso de drogas legales por menores de edad, por ejemplo, tabaco o alcohol; el uso de drogas ilegales, por ejemplo, marihuana o heroína; y el uso inapropiado de sustancias legalmente obtenidas, por ejemplo, inhalantes, medicamentos recetados o medicamentos de venta libre. ¿Qué ejemplos damos en el hogar del abuso de drogas legales, ilegales, recetadas, de venta libre? ¿Podemos manejar un leve dolor de cabeza o acudimos al calmante a la mano? ¿Qué lección asimila el niño con esos ejemplos? Por lo anterior, los programas de prevención basados en la familia deben mejorar el vínculo y las relaciones familiares e incluir habilidades parentales; prácticas en el desarrollo de discusión y aplicación de las políticas familiares sobre el abuso de sustancias; al igual que capacitación en educación e información sobre drogas.
d. Los programas de prevención para los niños de primaria deben apuntar a mejorar el aprendizaje académico y socio emocional para abordar los factores de riesgo relacionados con el abuso de drogas, tales como agresión temprana, fracaso académico y abandono escolar. La educación debe centrarse en las siguientes habilidades: auto control, inteligencia emocional, comunicación, resolución de problemas sociales y apoyo académico, especialmente en la lectura. 
e. Para los jóvenes de secundaria y preparatoria deben aumentar la competencia académica y social con las siguientes habilidades: Hábitos de estudio y apoyo académico, comunicación, relaciones con compañeros, auto eficacia y asertividad, habilidades de resistencia a las drogas, fortalecimiento de las actitudes antidrogas y fortalecimiento de los compromisos personales contra el uso indebido de drogas 
f. Es decir, si la droga permea todos los ámbitos sociales, la verdadera educación sobre el asunto deber cubrir el problema en todo ámbito y momento. Desde luego que vendrá algún político a decir que no hay que narcotizar la educación, después de haberse inspirado con una línea de coca. Sin embargo, es el marxismo cultural, con el todo vale, el que corrompió a las Farc y les inculcó la ineficacia pública administrativa, convirtiendo a muchos ‘intelectuales’ en saboteadores profesionales, a frentes completos en traficantes, a los más avarientos en capitalistas internacionales de la droga y a los delirantes de poder en los financiadores del fracaso del Socialismo del Siglo XXI con el comercio de la droga instaurado en la élite militar venezolana. Ojalá no se nos pegue la enfermedad, aunque sospecho que hay alguna institucionalidad infectada. Ese debería ser el meollo del próximo debate presidencial, con las Farc patrocinando el marxismo cultural desde el congreso. 

7. Presento a continuación un listado de los temas que, según los expertos en marxismo cultural, generan debate, creando subversión, desencuentro o ‘iluminación’ según las intenciones de cada grupo. Es decir, usted puede estar apoyando o no un tema culturalmente subversivo, sin ser marxista consciente. Cualquier mención de estos temas, sin el debido control argumentativo en una presentación política, se presta para el saboteo debido al arraigo cultural del tema y los puntos de vista o sentires encontrados.

* Igualitarismo: negación de las diferencias entre individuos. Es el mantra de Todos somos iguales. 
* Antiblanquismo: odio a la raza blanca y justificación del genocidio blanco. Inmigracionismo. Promoción del mestizaje. Victimización de los no blancos y criminalización de los blancos. 
* Feminismo: victimización de las mujeres y criminalización de los hombres. Exaltación del matriarcado y denigración del patriarcado tradicional de Europa. 
* Apoyo al homosexualismo, y a otras formas de degeneración sexual o estilo de vida, según cada quien, avalados por ‘el libre desarrollo de la personalidad’. 
* Oposición a las religiones: especialmente anticristianismo, aunque no únicamente. 
* Animalismo: victimización de los animales y criminalización del ser humano. 
* Anarquismo, antimilitarismo y pacifismo. Desafío injustificado a la autoridad. 
* Antifascismo, y anti-nacionalismo en general. Negación de las naciones, de los pueblos y de las razas. 
* Defensa del aborto libre, el consumo de drogas, la prostitución y de otras prácticas contrarias al buen funcionamiento de una sociedad. 
Además de las posturas concretas anteriores, también cabe mencionar unas características más genéricas:
* Universalismo: el marxismo cultural busca implantarse, suplantando a otros sistemas de valores. Defiende sus ideas como si fueran axiomas o dogmas universales, y busca la implantación de las mismas creencias y los mismos valores para todos los pueblos. 
* Nihilismo moral: paradójicamente, el marxismo cultural también niega las verdades y los valores universales. De ahí derivan el todo vale, con mi cuerpo hago lo que quiero, mientras no me afecte me da igual… que tanto lo caracterizan. 
* Chovinismo ideológico: debido a la hegemonía del marxismo cultural en el ámbito intelectual e institucional, consideran sus posiciones como dogmas sagrados, y su discusión inaceptable. Descalifican a sus opositores gratuitamente, y caen en falacias como la falacia de autoridad o el argumentum ad baculum. Por eso han creado el concepto de crimen de odio. De igual manera buscan apoyarse en la ciencia, pero hacen caso omiso a ella en temas como el de la raza. 
* Un concepto sesgado de democracia y libertad: los marxistas culturales dicen defender la democracia. Sin embargo, no aceptan los resultados democráticos que no sean acordes con sus creencias. Véanse las reacciones de ciertos elementos tras el triunfo del Brexit o de Donald Trump. De igual modo, su discurso dice defender la libertad de pensamiento, pero en realidad no existe libertad de pensamiento más allá de su propia ideología, pues cualquier crítica será atacada como "intolerancia" y etiquetada con los numerosos términos usados para desprestigiar a sus críticos. 
* Hedonismo: búsqueda del placer gratuito y vacío. Fácilmente apreciable en los movimientos hippies. 
* Creencia de que los medios justifican el fin. Escasa visión de futuro. 
* Creencia de que todo cambio es para lo mejor. Oposición al conservadurismo (que se puede considerar antagonista al marxismo cultural o progresismo). 
* Promoción del arte degenerado. 
* Rechazo del revisionismo histórico. Creencia ciega en las versiones oficiales de la historia. 
* Todo lo anterior debe llevarnos a la siguiente pregunta de reflexión: Con el supuesto abandono de las armas ¿Pondrán las Farc el énfasis cultural para su política de izquierda, abandonando las fracasadas pretensiones del marxismo, o ese nuevo ambiente de ‘debate cultural’ generará las circunstancias para un lento y silencioso cambio del estado de derecho para ser cooptado por los intereses oscuros de la mafia como sucede en Venezuela? Párele bolas al marxismo cultural que, por haber estado infiltrado por mucho tiempo y no reconocerlo como tal, nos desorienta. De esa manera, muchos divergentes, terminan siendo tontos útiles de quienes sí se reconocen como comunistas. Cuando a Fidel Castro le preguntaron que definiera el Socialismo del Siglo XXI, sonrió y le dijo al inocente que le había preguntado: El Socialismo del Siglo XXI es COMUNISMO. Créale a YouTube.

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