Photo Uribe
Logo Small

Domingo 25 de Febrero del 2018

Mataron la Esperanza

Publicado en:

El País  | 

Autor(a): Diego Martínez Lloreda  |

Fecha: 18/04/2015

 

Foto: noticiasmanizales.com

La vereda donde los guerrilleros de las Farc masacraron a 11 militares, en la madrugada del miércoles pasado, se llama La Esperanza. Vaya paradoja

Pues me temo que esa guerrilla, además de esos 11 soldados que asesinaron a sangre fría, mataron, de un tajo, la esperanza de paz que comenzaba a florecer, con gran dificultad, en muchos compatriotas.

Esa sed de paz que tenemos la mayoría de los colombianos, nos hizo olvidar con quién se está negociando en La Habana. Y el ataque del miércoles se encargó de refrescarnos la memoria.

Nos recordó, por ejemplo, que las Farc que mataron a los soldados son las mismas que secuestraron a 12 diputados del Valle, los tuvieron en cautiverio cinco años y después asesinaron a 11 de ellos de la manera más fría y cruel. Y que, de contera, nunca explicaron en qué circunstancias ocurrieron esas muertes, ni mucho menos ofrecieron disculpas por semejante atrocidad.

Para exculpar a la cúpula guerrillera del asesinato de los militares, algunos ‘analistas’ han comenzado a circular la versión de que la gente que está en La Habana no tuvo nada que ver con esos hechos. Y que estos fueron ordenados por unos cabecillas, que actuaron de forma autónoma e inconsulta ¡Vaya consuelo!

Uno no sabe que es peor: si que la masacre haya sido ordenada por el Secretariado, para presionar el cese al fuego bilateral, o que, efectivamente, se haya producido por iniciativa del cabecilla de la columna Miller Perdomo.

El primer escenario implicaría que los negociadores de las Farc son unos cínicos mentirosos que ofrecieron una tregua para que el Ejército bajara la guardia y poderle propinar un golpe letal. Y el segundo, que el Secretariado no tiene control real sobre todos sus frentes, lo cual implicaría que nada ganaríamos firmando la paz, porque hay unos bandidos que no se desmovilizarían y seguirían causando estragos a nombre de cualquier causa. No se sabe cuál escenario es más desalentador.

Por hechos menos graves que el ocurrido en La Esperanza, se han acabado procesos de paz anteriores. Pero es claro que ese febril anhelo de paz que padecemos en el país, y la apuesta casi suicida que ha hecho por este proceso el presidente Santos, llevaran a que las negociaciones sigan.

Ojalá, entonces, que el Gobierno tome nota de con quién está negociando, se percate de que con las Farc no se puede ser generoso (para ellos generosidad equivale a debilidad) y aplique los correctivos necesarios.

El primero, dejarse de embelecos de desescalamientos, porque está claro que mientras las Farc estén armadas y con la posibilidad de hacer daño, en el momento menos pensado darán el garrotazo. Lo que urge, entonces, es acelerar el proceso de paz, ojalá poniendo un plazo perentorio para la firma de los acuerdos. Las Farc sólo dejarán de ser una amenaza cuando se hayan desmovilizado y entregado cada una de sus armas. Mientras estén armados, no hay tregua que valga.

Insisto, con el ataque de La Esperanza, la guerrilla se encargó de matar la esperanza de paz que comenzaba a nacer en muchos colombianos. Y para revivirla no bastarán gestos pasajeros destinados a crear la sensación de que la violencia ha disminuido, sino decisiones audaces y hechos concretos que sirvan para desempantanar un proceso que hace rato parece no ir para ningún lado.

Otros artículos en

Destacados de Otros Medios

Este es un espacio para que el lector comparta su opinión sobre el contenido del portal, que puede ser expresada en forma libre y sin restricciones siempre y cuando guarde el debido respeto a las ideas ajenas y no contenga expresiones despreciativas u ofensivas. La Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia (FCPPC) se reserva el derecho a borrar los comentarios que en su opinión contravengan esos principios y deja constancia de que NO respalda los comentarios de los lectores ni necesariamente se identifica con ellos.

Jaime Espinosa

18/04/2015 10:25 PM

Y que esto lo diga alguien que pertenece a la casa de ese periódico enmermelado es muy diciente. Dos cosas, o se les está agotando la mermelada o son tan atroces los hechos que se desprenden algunos de sus miembros.

Para comentar, por favor ingrese o regístrese

Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia - Presidente Vitalicio: Álvaro Uribe Vélez
Cra 13 No. 48-50 Oficina 709 - Tel: 3107724587 - Bogotá, Colombia - Atencion@pensamientocolombia.org

Esta página no contiene errores y cumple todas las especificaciones del "WORLD WIDE WEB CONSORTIUM - W3C"

HTML5 Válido CSS3 Válido! RSS Válido