Los negocios de Montealegre

Fuente: http://pensamientocolombia.org/los-negocios-de-montealegre/

Autor: Ernesto Yamhure

Fecha: 23/09/2015

A comienzos de este año, la fiscalía –luego de varios años de tener el proceso engavetado- le imputó al empresario de origen judío David Wigoda los delitos de captación masiva y habitual de dinero, estafa agravada, concierto para delinquir y falsedad en documento. Su hermana Beatriz, quien es socia suya también fue imputada.

Ellos eran los dueños de Factor Group Colombia S.A, empresa dedicada al correteo de facturas que en realidad resultó ser una plataforma para estafar personas del mismo calibre de la tristemente famosa DMG. En cuestión de meses, el hábil Wigoda logró engatusar a más de 1500 inversionistas.

Dicha operación se ejecutó entre 2005 y 2012, años en los que Wigoda pudo robarse más de 200 mil millones de pesos. En 2011 la Superintendencia de Sociedades intervino a Factor Group con el objeto de desmontar a esa empresa criminal y recuperar algunos bienes para indemnizar a las víctimas. Desafortunadamente los dineros de los hermanos Wigoda estaban, mayoritariamente, depositados en blindadas cuentas en las Islas Vírgenes.

Don David Wigoda, se hizo a una casa en el exclusivo condominio “La Pradera de Potosí” ubicado en el kilómetro 19 de la vía que conduce de La Calera a Sopó, en la sabana de Bogotá (visitar página del condómino: http://clublapr…).

El 9 de marzo de 2010, cuando Wigoda completaba 5 años estafando a miles de personas en toda Colombia, vendió su casa de “La Pradera”. Los compradores: el entonces prestigioso, muy reputado y altamente calificado abogado penalista Luis Eduardo Montealegre Lynnet y su distinguida esposa, doña Tania Malely Hernández quienes, según el registro de instrumentos públicos, pagaron $890.000.000 de pesos por el inmueble.

El doctor Montealegre asumió como Fiscal General de la Nación el 29 marzo de 2012, luego de que la honorable Corte Suprema de Justicia votara por él para reemplazar a la cuestionada Viviane Morales de Lucio.

Habían pasado dos meses de la llegada del jurista Montealegre a la fiscalía y el famoso inmueble de “La Pradera de Potosí” volvió a cambiar de dueño. Asumo que por razones de seguridad que se desprenden del cargo que ostenta, al doctor Montealegre ya no se le facilitaba hacer caminatas por los bellos jardines del condómino o jugar al golf, deporte que aprendió bajo la tutoría del doctor Palacino, ex presidente de Saludcoop y antiguo cliente suyo.

En los papeles, la casa tuvo una significativa valorización. Pasó de los 890 millones que Montealegre le pagó a Wigoda en 2010 a 1200 millones de pesos en 2012, un aumento de precio del 35% en tan solo dos años. ¿Wigoda le vendió a Montealegre por debajo del valor comercial? Igual, haciendo un barrido rápido, una casa promedio en “La Pradera de Potosí” hoy tiene un precio de 3300 millones de pesos.

Lo interesante de esta segunda transacción, efectuada el 25 de mayo de 2012, es el nombre de quien le compró al doctor Montealegre: el ex magistrado de la corte constitucional, Manuel José Cepeda Espinosa que hoy figura como beneficiario de los contratos asignados a dedo por el despacho del Fiscal General de la Nación.

De acuerdo con la información hasta ahora conocida, Cepeda ha suscrito dos contratos directos con la fiscalía por un monto de $609.000.000 de pesos, es decir un poquito más del 50% de lo que, según los papeles, el ex magistrado le pagó al Fiscal por su casa en 2012.

Este episodio arroja muchos interrogantes. Sea lo primero preguntarle al doctor Montealegre ¿cómo conoció a David Wigoda? ¿La de ellos fue una relación social o comercial que se limitó a la compra-venta de una casa en un lujoso condominio? O quizás, ¿el doctor Montealegre en algún momento asesoró legalmente o recibió poder del hoy prófugo de la justicia David Wigoda? ¿Por qué la fiscalía se demoró tanto tiempo en mover el proceso contra los hermanos Wigoda quienes se enfrentan a una pena que ronda los 40 años de prisión en caso de resultar condenados?

Así mismo, es cuando menos indecoroso que el fiscal general le esté asignando contratos sin que medie licitación pública al ex magistrado Cepeda. El cuestionamiento no surge porque se ponga en duda la capacidad profesional de ese ilustre jurista, sino porque hace tan solo tres años Cepeda Espinosa fue quien le pagó una multimillonaria suma de dinero por su exclusiva casa de recreo en las afueras de Bogotá.

@ernestoyamhure

Enlaces sobre el caso Wigoda

1. http://www.wrad…

2. http://www.port…

3. http://www.dine…