El camino es la calle

El camino es la calle

Fuente: 

http://pensamientocolombia.org/el-camino-es-la-calle/

Autor: Nestor Solano

Fecha:  19/04/2017

El sometimiento del estado a los terroristas de las Farc, no es más que una vulgar traición de Santos al pueblo Colombiano. la impunidad lograda por sus actos criminales, además de la representación en el Congreso y el pleno ejercicio político, les permiten participar para ascender al poder, y abrirse el camino para imponer el Socialismo del siglo XXI en Colombia, esta es la oportunidad esperada por estos delincuentes, para cumplir con el mandato del Foro de Sao Paulo (Internacional narco-comunista de America), con el respaldo desde el palacio de Nariño.

Ningún Colombiano votó, para que estos desalmados, herederos de asesinos tal como lo confirma su propia historia, asumieran con el respaldo del gobierno de Santos, el posicionamiento estratégico de algunas regiones, para sus prácticas de producción y envíos de droga por todo el mundo. Todo gracias a un ambicioso ciudadano que asumió el poder con ofertas engañosas y como cualquier traidor le brindó el respaldo a un ejército de asesinos y mercenarios, que le garantizaron el tan anhelado y desprestigiado premio nobel, de una falsa paz.

Pero las cicatrices quedaron marcadas y el pueblo Colombiano está harto de Santos, reclamando con urgencia, un presidente que no sea títere del narco-terrorismo, que en lugar de negociar con delincuentes, le brinde respaldo y respeto a las Fuerzas Armadas. Un Congreso Nacional que no se arrodille frente a los irregulares, y ejerza un verdadero control legislativo sobre la administración pública, y un poder judicial con una verdadera independencia del ejecutivo, que no se incline ante la mermelada gubernamental, ni se preste para perseguir a ciudadanos de bien.

Santos termina el mandato con un alto porcentaje de rechazo a su gestión, está agotado social y políticamente, no cumplió con la promesa electoral, toda su oferta quedó borrada por el tiempo, y por no ser un hombre de palabra Colombia lo desprecia. Mientras tanto para el ex- presidente Álvaro Uribe el camino es la calle, allí está alcanzando junto a su equipo, muy altos niveles de popularidad y respaldo, la gente lo quiere y lo sigue, saben que con el se fortalece la democracia, las bandas terroristas no tendrán privilegios y los Colombianos recuperarán el camino del progreso en democracia y libertad.