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Autor: Pedro Aja Castaño

Fecha: 24/06/2018

Creo que la misión histórica del Centro Democrático no es ser un partido más, sino una Escuela de Democracia y buenas costumbres políticas. Con ello me quiero referir a una agrupación de demócratas ejemplares de pensamiento claro, proceder intachable en su vida personal y pública, comprometidos y agrupados por quien ha decidido identificar ese modo de ser y vivir como el mejor servicio a la patria.

La elección de Iván Duque Márquez como presidente de los colombianos, debido a la manera sui generiscomo llegó al poder, (ver FCPPC Yo José Obdulio / La estrategia de Uribe) debe tomarse no solamente como un gran acontecimiento político, sino como un ejercicio de pedagogía democrática. La Silla Vacía lo considera un antipolítico; por el contrario, es un ser humano normal al que le ha correspondido una tarea política. ¿Es ser normal, ser antipolítico? ¿Es ser político alguien que se relaciona principalmente con políticos, fuerzas armadas, militares, hombres de negocio, reyes, élites y en general con personas de abolengo, que viste bien, va a cocteles y juega golf en busca de buena imagen para llenar espacios sociales y sentirse seguro y protegido? Entonces la Silla Vacía está hablando de Santos, una persona centrada en sí misma, distante, desconocedora de las necesidades de los otros, en disonancia con lo que se espera de un presidente leal con la palabra empeñada con su antecesor (razón por la cual fue ungido como candidato) quien es muy contrario a Duque quien despliega un excelente ejercicio laboral, Interesado en el bien común, con calidez, capacidad de conciliación, sencillez, reflexivo.

Por todo lo anterior, después de la contienda electoral que le dio el merecido triunfo a Iván Duque quedan lecciones por aprender y reacciones que entender. Mi propósito pedagógico se basa en el esclarecimiento del concepto de maestría política que indudablemente ejerce Uribe. Pero hay que comprender que un verdadero maestro es alguien que tiene la capacidad de inspirar para que su sucesor sea mejor que él. Si no es así, ¿cómo puede haber progreso y evolución política? Así, un maestro tiene discípulos; un profesor prepara estudiantes; es decir, que estudian. Eso no quiere decir que aprendan. Por el contrario, la palabra “discípulo” viene del latín discipulus o sea el que aprende o que se deja enseñar. Ese es el lío con la modernidad juvenil: no se deja enseñar. La palabra disciplina también deriva de discipulus en el sentido del orden necesario para poder aprender.

¿Cuál fue el orden que siguió Duque para llegar a presidente? Desde niño se lo fijó como objetivo; se preparó profesionalmente; mostró su valía; ha vivido una vida de buenas costumbres; ha sabido ser líder, es decir, considerarse y apreciarse como el primero entre sus iguales.

Lo contrario de un discípulo demócrata es Petro. Se preparó para la subversión; explotó una de sus habilidades, la oratoria para desarrollar una carrera en el senado; pero cuando llegó su momento de la verdad, la derrota, demostró su verdadero talante: el odio; es decir es un mal perdedor. La democracia es el terreno de personas nobles que saben ganar y perder. Por lo tanto la primera lección que debe asimilar se la resumo así: Es obvio que el populismo enojado, alimentado por el resentimiento contra el coco de las supuestas ‘élites’ no es la base de un partido o movimiento político. Ese odio le llevó a proponerle a Duque cosas inverosímiles como que rompa con Uribe, su mentor político, u Ordóñez, para satisfacerlo a él, Petro, como si fuera el antiguo dios de la venganza, al que se le debe rendir pleitesía, a pesar de que todo el tiempo quiso hablar de amor para convencer a los ingenuos. El odio no es buen consejero político, camarada Petro. No le crea a Lenín. Ocho millones de votos no se movilizan para protestar en las calles por un capricho de Petro; ni están adheridos a ninguna convicción ideológica. Despierte, Petro.

Colombia tiene un maestro del ilusionismo mágico: García Márquez. Como muestra de Macondo, Gustavo Bolívar, el incondicional senador ‘decente,’ escribió para El Espectador una crónica para presentar a Petro como el maestro iluminado. (Con Petro sí hay paraíso, El Espectador, junio 17, 2018) Pero… ¿Qué nos enseñó el discurso frustrado de Petro? Que considera a sus “8 millones de abejitas libres y poco domadas que construyeron este resultado” como obreras que trabajan, con una mente colectivista de panal, para la ‘abeja reina’: Petro. Ahora las manda a la plaza de Bolívar a gritar insultos y las ‘abejitas’ obedecen como miembros de la ‘resistencia’ petrista. ¿Por qué Timochenko, más curtidito que su amigo Petro, no le recomienda que se ponga a trabajar y deje esa tontería?

Por su parte Semana crea desinformación sobre Duque al decir: “La victoria de Duque está llena de contradicciones. Es el presidente del no apoyado por los partidos del sí. Es la renovación elegida por ‘los mismos con las mismas,” comentario que desmiente la columna de Alfonso Cuéllar “El gobierno de Duque comienza hoy” con la siguiente apreciación: “Como Obama será presidente después de solo cuatro años como senador. Como Obama, derrotó a contrincantes mucho más experimentados. Y como Obama, enfrentará a escépticos que intentarán minimizar y deslegitimar su victoria.” (Semana, edición 1885)

Uno de esos atacantes consuetudinario del uribismo es el ‘maestro de la sospecha’, Daniel Coronell. En su último desvarío (¿Quién es usted señor presidente?) cree que los 10.373.030 votos que sacó Duque se deben a los errores de sus adversarios. Su ceguera no le permite valorar lo que todos vimos, incluidos los antiuribistas inteligentes. Aquí se lo conceptualizo, a Coronell, quien quizá tenga un problema de no saber traducir lo que ve y oye, por lo que solo escribe de lo que se imagina. Paso a describir cómo ven muchos a Iván Duque por sus escritos, actuaciones en los medios e historia personal.

¿Por qué escojo a Duque? Porque es un representante típico del modo de ser de muchos colombianos de bien. Las cualidades que describo a continuación las tienen millones de compatriotas; por ese motivo nuestra patria no ha caído en el abismo al que la han querido llevar sus enemigos. Usted puede fijarse en una persona pública, un vecino, alguien humilde, un profesor, un político destacado y encontrará que esas personas, de alguna forma, tienen rasgos de credibilidad moral, trabajan con eficacia, son honestos y honrados, son simpáticas y espontáneas, carismáticas y emprendedoras, conciliadoras, buscan la seguridad para sus familias, son alegres; en fin, son buenas personas. Esos colombianos los hay de todas las edades y condiciones sociales. A veces, por uno de esos misterios providenciales, alguien despliega esas cualidades en el momento justo, para la tarea que se necesita, encontrando los medios adecuados para llevarla a cabo, al igual que los retos que tiene que superar. Cuando eso ocurre, entonces a esa persona, que viene del montón, que no pertenece a ninguna élite, se le llama ‘fenómeno político.’ Pero si nos quedamos en la etapa de la admiración, perderemos el año. Hay que aprovechar esa oportunidad para aprender de una persona de éxito. El éxito de Iván Duque es una suma de muchas circunstancias que se dan en el momento justo. En este ejercicio me ocupo en describir su personalidad porque es el elemento público accesible a todos. ¿Qué nos ha mostrado y quién es Iván Duque Márquez? Sigue una explicación para Daniel Coronell de por qué Duque sacó 10.373.030 votos.

DUQUE TRASMITE CREDIBILIDADDEBIDO A SU PERSONALIDAD. Seguro, tranquilo, mira a los ojos. Preocupado por su apariencia, siempre lo hemos visto muy limpio, amable, sociable, culto. Se viste de acuerdo con la situación, puede ser elegante, tiene buen porte, viste de paño o en jean y camiseta, pero siempre pulcro, demuestra sencillez. Con sus gestos sonríe, utiliza las manos para afirmar lo que dice, no hace movimientos bruscos, es pausado, no titubea, es coherente con lo que expresa. Su tono de voz es tranquilo, firme y seguro; no es gritón, no le tiembla la voz cuando habla, es “suave pero firme, yendo al punto” como decía alguien. Su lenguaje es claro, transmite las ideas de una forma sencilla; es muy fluido, puntual y concreto; no utiliza palabras para “descrestar;” es espontáneo, no tiene libretos como lo vimos en su discurso como ganador de las elecciones presidenciales.

DUQUE SE DEDICA AL TRABAJO CON EFICACIA. Sabemos de su paso por el congreso en el que fue el mejor senador en dos períodos debido a sus propuestas organizadas, muy puntuales para producir y mostrar resultados; dispuesto a trabajar, y a apoyar proyectos de sus adversarios políticos por el bien del país; enfocado en sus labores, siendo muy seguro de lo que sabe que está haciendo, lo que demostró en el BID. Lo vimos utilizar su computador para hacer sus gráficas o presentaciones, mientras los otros candidatos necesitaban ayuda.

UNA CUALIDAD INDISCUTIBLE ES QUE IVÁN DUQUE ES UN SER HONESTO Y HONRADO. La Real Academia Española define así el concepto de honestidad: Del término latino honest?tas, es la cualidad de honesto. Por lo tanto, la palabra hace referencia a aquel que es decente, decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo, probo, recto u honrado. Además, la honradez es la rectitud de ánimo y la integridad en el obrar. Quien es honrado se muestra como una persona recta y justa, que se guía por aquello considerado como correcto y adecuado a nivel social. La sinceridad (el apego a la verdad y a la expresión sin fingimientos) es uno de los componentes de la honradez. Un político honrado no intenta distorsionar la realidad para conseguir votos. Busca lo recto y transparente. Por eso motivo con Duque no hay mermelada ni favores.

De acuerdo con las definiciones anteriores siempre hemos visto a Iván Duque como prudente, amable con la gente que le rodea y muy sincero; dice lo que siente y piensa; de esta manera la gente le deposita su confianza porque cumple lo que promete. Por eso dicen que es un ‘bacán.’ Este atributo de ser un hombre honesto se lo ha ganado con el tiempo y con resultados previos con las personas que lo conocen como buen padre, esposo, hijo, empleado, funcionario, colega, senador. Si hace algo mal o se equivoca en algo no tiene reparo en manifestarlo; sin embargo, propone soluciones de inmediato. Por otro lado es una persona muy optimista. Se muestra tal y como es, no le gusta aparentar. Por sus creencias y los valores que cita en sus intervenciones es una persona muy espiritual por lo que se muestra muy tranquilo y sereno. En algún momento le dijo a Petro: “Le puedo decir…tal cosa…mirándolo a los ojos.” cosa que Petro nunca hace.

DUQUE ES SIMPATICO Y ESPONTANEO: Muy cordial y extrovertido, dice lo que piensa de manera decente; es muy fácil generar empatía con una persona así porque trata de hacer sentir bien a las personas que se encuentran a su alrededor. Hemos visto que es cariñoso, alegre, cantante, pachanguero, jugador de fútbol lo que le permite identificarse con la Selección Colombia y la gente le cree porque lo ve como un ‘fan’ más de la tricolor. Y oírlo hablar de su padre es una lección para muchos hijos. Nunca se le vio de mal genio en la campaña; al contrario de otros personajes. Pareciera que las cosas a su alrededor no le afectan, pues siempre está feliz.

Todo lo anterior lo hace CARISMÁTICO: trabajador y emprendedor, que “se le mide a cualquier situación, porque es echao pa´lante”, pase lo que pase, siempre está mirando al frente. Es dedicado y se sabe comportar en cada situación de manera asertiva. Es muy aguerrido, saca lo que se propone adelante, se trata de un líder innato, muy entusiasta y culto. Es capaz de abordar cualquier tema. Noble, “mete en el cuento a los demás”, tiene muy buena energía.

CON PODER DE CONVICCIÓN QUE INVITA AL CAMBIO. Duque es líder por naturaleza, sin “traumas”; no le tiene miedo a nada, se enfrenta de forma muy segura a todo. Le encanta negociar todo, es muy astuto y entrador, “se las sabe todas”, “si no la sabe se la inventa”, “está en todo”. Se caracteriza por ser muy positivo y hasta en los peores momentos siempre intenta aprender y sacar el mejor provecho. No pone problema para nada. Es noble y sensible. Se le nota que está convencido por dentro, que será UN BUEN PRESIDENTE que cree en lo que habla por los gestos que hace, por la fuerza que imprime a las palabras. Generalmente invita al cambio, tiene ideas nuevas, que rompen con esquemas establecidos, mueve masas. Lucha por lo que cree. Tono de voz firme, no es nervioso, o acelerado. Es muy elocuente, y domina el tema del que habla. Identifica las características de su interlocutor y le habla de forma directa, con términos exactos, como lo hizo con De la Calle a quien desestabilizó tuteándolo. Tiene un lenguaje propio que utiliza de acuerdo con la persona con la que habla. Por eso dicen “Duque es el que es.”

DUQUE INVITA A LA UNIDAD. Porque es conciliador, mediador, puede permanecer imparcial, equilibrado, en medio de una situación difícil. Es un líder carismático, culto, inteligente, tiene un gran sentido político, pero refleja autonomía en sus decisiones; no es fácil persuadirlo, piensa en grande y genera grandes ideas. Tiene un pensamiento muy positivo e ideales muy marcados. Es el típico que quiere tener a todos los miembros de la familia unidos, aboga por los valores. Buen amigo, buen esposo, buen padre.

Pero Duque también – PROPENDE POR LA SEGURIDAD, ya que es seguro, y se puede hacer sentir como si fuera el máximo eslabón en la jerarquía al estar pendiente de todo. Siendo puntual, metódico, valiente, líder, decidido, comprometido y muy responsable tiene las características para una mente estratégica que no deja cabos sueltos. Los militares le enseñarán más y Martha Lucía le ayudará a comprender ese mundo. ¿A qué y quiénes se enfrentará Duque?

Si bien Duque es todo un líder talentoso, tendrá enemigos y envidias en el congreso, los medios de comunicación, ciertos grupos criminales y de poder, y parte del estamento político que odia a Uribe. Pero esta vez será de manera solapada. Sin embargo su opositor abierto, Petro, pretenderá mantener una falsa polarización cuyos orígenes debemos tener presente. Será el tonto útil del ‘régimen oculto’ que es el que busca gobernar a Colombia. Porque la oposición de Petro no se basará en las ideas y argumentos, sino en ‘todas las formas de lucha.’

Petro es un político de izquierda. Hasta el momento la izquierda no ha dado muestras de diferenciarse de un socialismo comunistoide por lo que se la considera un riesgo para el país, a pesar de tener miembros respetables y conciliadores. Sin embargo, como movimiento político, nunca establecieron una distancia clara y considerable con el terrorismo. Eso es, fue y será una tarea de la derecha. Y cómo se mantiene y expande esa ambigüedad política vale la pena tenerlo presente. Porque de ahí salen los ‘diferentes’ candidatos con un mismo propósito oculto.

En ese escenario es bueno recordar que en el 2018 los medios de información objetiva no son tales, sino una extensión de diferentes intereses comerciales y políticos. Será un reto para Duque abordarlos en medio de un ambiente polarizado. Hemos visto que cuando se invitaba a un supuesto ‘debate’ en la radio o TV los participantes terminaban agarrados hasta el punto que el debatir perdió interés. Entonces Rodrigo Uprimmy se queja de Duque al supuestamente eludirle a Petro un debate considerándolo una acción antidemocrática. Uprimmy llama ‘antidemocrático’ el no plegarse Duque a su interpretación de democracia. Y mientras unos opositores fanáticos atacan a Duque, otros, más racionales, piden un compás de espera. Constato así que no nos peleamos con nuestros vecinos antiuribistas porque nos conocemos; y de la misma manera lo hacen millones de colombianos; pero sí lo hacen los desconocidos manipulados por los manejadores de opinión.

Por eso El Espectador les preguntó a varios líderes políticos “¿Cómo superar las fracturas que nos dejaron estos comicios?” Y cada quien dio un hermoso discurso abstracto desconociendo el asunto real. Y dieron esos conceptos porque no tuvieron en cuenta el origen concreto de la polarización. Pues… ¿Qué haría usted si…?

1. Los representantes de las Farc y sus amigos, la organización criminal más atroz que ha tenido el país se quiere sentar en el Congreso, impunemente, de igual a igual, criticar a la sociedad y falsamente culpar a sus mejores representantes.
2. Se sientan allí porque hubo un acuerdo que lo dispone.
3. Se establece un acuerdo que fracturó la institucionalidad de la justicia existente porque había que ‘fabricar’ otra de acuerdo con el pedido de las Farc: la JEP.
4. Una JEP que es un Caballo de Troya que al querer autor regularse se convierte en un golpe de estado.
5. Se promueve una falsa acusación de que el Centro Democrático no quiere la paz, cuando claramente se ha dicho que no se quiere una paz con impunidad.
6. El plebiscito en el que el pueblo derrotó ese acuerdo, por inmoral y mañoso, es ignorado por el gobierno y el Congreso. Es decir hubo un delito político magistral y no pasó nada.
7. Usted no puede decir nada porque sus enemigos van a negarlo y se van a burlar de usted diciendo que, con propósitos políticos, usted se victimiza.
8. Las pruebas que existen en el computador de Raúl Reyes fueron declarada ‘ilegales’ por el sistema de justicia que supuestamente debe defenderlo. Ese computador tenía pruebas de que ciertos países eran cómplices de una conspiración contra Colombia.
9. Las personas que intentaron matarlo a usted, su familia o amigos, se ufanan de la ideología que dio origen al hecho y tratan de imponerla en Colombia; es decir, los ‘camaradas impolutos’ de las Farc.
10. Usted lucha contra todo lo anterior para que no quede impune, para que no se instale en la sociedad la tragedia de semejante y permanente tragedia moral, usted es declarado un enemigo de la paz siendo esa la ‘guerra’ del postconflicto. Igual tragedia ha vivido España desde 1936 hasta la fecha como rezagos de la guerra civil.
11. Al promoverse la reconciliación, esta se dirige solamente a los colombianos del común y a los uribistas (supuestos enemigos de la paz), olvidándose de los que, a través de los medios, promueven los ataques contra Uribe y el uribismo. Siendo esa la ‘reconciliación’ ¿puede usted creer en ‘la paz querida’ y duradera?
12. Al leer a Antonio Caballero& Co. usted duda que contribuya a la paz ¿Cómo debe ser la crítica y la sátira política de esas personas que se amparan en el derecho de la libre expresión para destruir a quienes deseen? ¿Hay algún límite para ellos como existe en todas las realidades? No lo hay en Colombia.
13. Con lo anterior usted se da cuenta de que lo que más ofende la inteligencia de los colombianos es la cortina de humo favorita para descalificar a Uribe con que lo suyo es un asunto personal contra Santos. Pero sabemos que el odio contra Uribe es porque se opuso al negocio de la droga y a que se le entregara el país a las Farc.
14. Usted se pregunta: ¿Qué hubiera pasado si Petro, amigo de las Farc como lo muestran varios videos, queda de presidente impulsando entonces toda esa parafernalia antijurídica? Al día siguiente Colombia hubiera sido un país desvalorizado; habríamos comenzado el gran éxodo, desplazamiento, huida, el destierro, el exilio político.
15. Usted se pregunta: ¿Qué piensan, sienten o son los agresores mediáticos que saben que las Farc han declarado objetivo militar a Uribe y que la ‘paz’ es un subterfugio para la toma del poder? ¿Por qué callan esas personas? ¿Creen que las Farc han renunciado a ese objetivo? Esa ‘partecita’ no se ha considerado por parte de la JEP en el derecho a la verdad que tienen tanto Uribe como los miles de víctima del llamado conflicto y los colombianos de a pie.

¿Y qué pasa cuando el escenario anterior se vuelve inmanejable y se le llama polarización? Entonces mientras los promotores educados del odio y la cizaña, entiéndase, comunicadores, políticos, líderes académicos, periodistas, hombres de negocio, curas comunistas, opinan, opinan y opinan, los tontos guerrilleros, miembros de las BACRIM, paramilitares, víctimas, mujeres indefensas, niños, policías y soldados, ponen los muertos…y se vuelve a reproducir el mismo hipócrita escenario posterior al 9 de abril:

“Era de pensarse que los eminentes hombres públicos del liberalismo que llevaron hasta el último extremo LA LUCHA CIVIL LEGAL contra el gobierno del Doctor Ospina y que comprometieron al pueblo en esa lucha, estaban espiritual y personalmente preparados para afrontar las consecuencias de sus actos. No fue así, sin embargo. Sino que por el contrario cuando la violencia oficial planificada se estrelló contra los pueblos y las gentes del campo se vieron ante la alternativa de perecer o resistir y optaron por la resistencia, entonces LOS PROHOMBRES LIBERALES, hasta ayer tan valerosos, exigentes e insatisfechos, o se recluyeron en sus casas y particulares ocupaciones, u optaron por la circunspección, la moderación, las buenas maneras, la cabeza fría, los amistosos acercamientos y los respetuosos memoriales.” (Juan Lozano y Lozano, “Prólogo a Las guerrillas del llano, por Eduardo Franco Isaza, Bogotá 1959, p.4)

Cambie ‘prohombres liberales’ y ‘violencia oficial’ por quien usted quiera y verá la misma conducta cobarde e hipócrita de ‘tirar la piedra y esconder la mano’ en 1948 y en 2018. Es la misma mentalidad con el mismo estilo mafioso de buscar la muerte moral del enemigo mediante las ofensas, la difamación; a las que se les suman acusaciones falsas para producir la muerte jurídica o política, bloqueando el acceso a los medios y la justicia imparcial para desembocar en la tragedia humana del silenciamiento, el exilio, la diáspora. Si esto no funciona entonces viene el asesinato, el atentado.

Por todo lo anterior… apoyemos nuestro presidente ¡Abriendo los ojos! ¡No dejándonos engañar! ¡Investigando los argumentos, las mentiras y denunciando a los hipócritas! Esa es la guerra que enfrentó y seguirá confrontando el uribismo por parte de los enemigos de la democracia y las mafias que se quieren tomar el poder. Esa fue la guerra que ya le tocó pelear a Duque, que no se ha cancelado, pero para la cual está preparado con la decencia de las ideas y la mano firme. El ejemplo pacífico de Duque, que debemos seguir los colombianos, es lo más deseable. ¿Pero qué haremos si la llamada resistencia petrista no lo entiende y se le suman los consabidos enemigos ocultos de Colombia que siguen atacando al presidente electo sin haber empezado a gobernar? ¿No es eso la apología del odio, la sinrazón y la cizaña disfrazadas de democracia?