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Autor: Pedro Aja Castaño

Fecha: 04/11/2018

La Incorrección política es el último grito de la moda. Por eso el ‘incorrecto’ se siente libre de soltar frases incómodas a destajo. Y si la sociedad hipersensible le reprocha algo, se vuelve noticia, y a la gente que le gusta el show le apuestan el doble en nombre de la libertad de expresión o, en el mejor de los casos, ‘porque me da la gana’. ¿O acaso en Bogotá Lucho Díaz, el embolador, no llegó a ser concejal como una mamadera de gallo contra el establecimiento y después se volvió ‘serio’ apoyando a Vargas Lleras? Sócrates fue condenado a muerte, bebiendo la cicuta, porque se le ocurrió la ‘tontería’ de hablar en contra de la creencia de los dioses ancestrales y con ello, supuestamente, corromper a los jóvenes atenienses. Claro que los únicos que pueden ser incorrectos son las celebridades por lo que los actores gringos ganan millones de dólares diciendo ‘shit’ y ‘f— you’ a diestra y siniestra.

Por ese motivo la elección brasileña ha desencadenado la histeria de algunos periodistas, medios y ciertas oenegés que se declaran vigilantes como en las películas de Clint Eastwood. Hubiera podido ser Cantinflas el presidente de los brasileños; de todos modos tendríamos el tsunami mamerto contralo que no es izquierda, sin haber comenzado Bolsonaro a gobernar; sencillamente porque los únicos que pueden ‘sancionar’ son los camaradas que se han autoproclamado representantes del pueblo, por lo que la sociedad no puede hacerlo. Sin embargo, el caso brasileño es, precisamente, el de una contundente sanción social contra una ideología de izquierda que manejó a Brasil con los resultados de corrupción, violencia y desmejoramiento económico conocidos. Por eso Bolsonaro se propone:

1. En la administración: una mayor eficiencia y control de gastos.

2. Reforma previsional. Esta iniciativa tiene a todos los sectores expectantes pues en Brasil, el sistema previsional es de reparto y son las compañías las que gestionan los ahorros de sus trabajadores.

3. Los cambios que traería la necesaria reforma tributaria en donde la simplificación será clave.

4. Política fiscal: lograr estabilidad monetaria y darle independencia al Banco Central.

5. Empresas estatales: privatización para sanear las cuentas.

6. Programas sociales: establecer una “renta mínima” para las familias brasileñas.

7. Mercado abierto: la urgencia de entrar a un proceso de apertura comercial.

8. La fórmula para aumentar la productividad: modernizar las estructuras

9. Creación de empresas: bajar plazos y crear una ventanilla única.

10. Infraestructura: mejorar para salir de la lista de los países con peores índices.

Obviamente de lo anterior nada se conoce en Colombia porque no es escándalo. Así, no veo cuál sea la diferencia entre lo que propone Bolsonaro y cualquier país que quiera hacer cambios de corte liberal. Por lo que este artículo se propone el análisis de algunas ideas expuestas en los medios como respuesta a la manipulación política. Vemos entonces que cuando los cuerdos analistas se hacen los ‘locos,’ lo hacen confundiendo a los otros con paradigmas, generalmente falacias, o poniéndole fin al sentido común.

La carátula populista de Semana en su edición 1904 desplegaba: EL MUNDO ESTÁ MEDIO LOCO y explicaba: “Un fascista triunfa en Brasil. Bombas a Clinton y Obama. Un gobierno descuartiza a periodista. Migrantes viajan en masa por el mundo.”Sumándose a la noticia el brujo Vladdo le lee el futuro a Latinoamérica con: “Peligro: Bolsonaro al poder”, pero se sorprende el caricaturista que el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, quien tiene un muchísimo mejor conocimiento de política internacional que Vladdo, salude y felicite a Bolsonaro. Gloria Helena Rey publica “Brasil: la historia de un deicidio”, un título poco original porque ya Nietzsche lo había hecho.

Ahora bien, si usted se ha dejado lavar el cerebro por lo que ciertos medios dicen contra Bolsonaro ¿por qué no le echa un vistazo a: “Polémicos votos gays o negros que apoyan a Bolsonaro en Brasil – El?” O “’Ele Não’: los negros, mujeres y homosexuales que votan a Bolsonaro” Busque en internet: ¿Por qué, mujeres, negros y gays votan por Bolsonaro? Un gay dijo: “no estoy buscando novio, sino un presidente.” Explíqueme: “Pese a sus declaraciones racistas, misóginas y homófobas, Bolsonaro cuenta con un gran apoyo entre el electorado femenino, con un 42 %; en las comunidades indígenas, donde obtiene un 41 %; y entre los negros, pues goza de un 37 % de favorabilidad.” (Fuente: ¿Por qué negros, mujeres y gais votan por Bolsonaro?… – El Espectador)Creo que los brasileños no son tontos y no le paran bolas a los defectos de Bolsonaro, sino al hecho de representar una solución, son su personal estilo confrontador, para cosas más importantes. Otros hacen ver aspectos abiertamente positivos de Bolsonaro como en “¿Quién es Jair Bolsonaro?” Por Anónimo. (Periódico Debate)

Si, como dice Semana, el mundo está medio loco, que yo sepa, la locura es un desequilibrio mental que distorsiona la realidad, produce pérdida del autocontrol, alucinaciones y comportamientos absurdos o sin motivo. No creo que en el mundo haya una manifestación masiva con esas características. También sé que el mal de Alzheimer, al destruir el cerebro, produce síntomas parecidos. Por otra parte, se le llama locura a acciones arriesgadas o desacertadas; por ejemplo, lanzarse a una candidatura presidencial sin maquinaria política o pretender engañar a un país con discursos populistas. Es una locura salir en bola a la Plaza de Bolívar, pero no lo fue que algunos bogotanos se dejaran empelotar por un fotógrafo; es decir, si uno se desnuda públicamente en la ciudad es locura y a lo mejor un delito, pero si lo hacen todos en un campo nudista, no lo es porque se considera ‘normal’ para una minoría y algo bastante incómodo para la inmensa mayoría. La ‘locura’ también puede ser un sentimiento potencializado como cuando se ‘ama con locura;’ o un acontecimiento extraordinario como que Colombia le gane a Argentina 5 a 0 ¡en su casa! Entonces los señores de Semana necesitan repasar el sentido común.

Por eso me pregunté: ¿Por qué es locura ponerle bombas a Clinton y Obama, pero no lo fue el ataque a las Torres Gemelas? Ah… porque fue una conspiración, pero la conspiración no es locura. O si un gobierno descuartiza a un periodista es locura; pero si lo hace un delincuente no lo es. En el siglo 21 es locura si los migrantes proceden de los países árabes; pero no lo fue en el siglo 20 cuando los migrantes eran europeos que llegaron a América; o los asiáticos a Canadá y EE. UU, por el Pacífico, desde mediados del siglo 19.

Y sobre la homofobia de Bolsonaro me parece más bien una fuerte reacción emocional ante el despelote moral que vemos, mas no una posible posición de estado. Porque no es locura, para los gays, que se trate de imponer la ideología de género en las escuelas; pero obviamente sí lo es para los padres; ahora es bien visto que los gays se casen en las iglesias o notarías; pero es retardatario que los heterosexuales lo hagamos; y del texto “Esquizofrenia social” atribuido al sacerdote brasileño Gabriel Vila Verde que circula en las redes, extraigo:

“Un niño con sólo cinco o seis años de vida tiene derecho a decidir si será hombre o mujer por el resto de su vida, pero un menor de dieciocho años no puede responder por sus crímenes. No hay plazas para los pacientes en los hospitales, pero hay incentivos y patrocinio para quien quiere hacer cambio de sexo. Hay un acompañamiento psicológico gratuito para quien desea dejar la heterosexualidad y vivir la homosexualidad, pero no hay ningún apoyo de éste mismo para quien desea salir de la homosexualidad y vivir su heterosexualidad y si intentan hacerlo, es un crimen. Estar a favor de la familia y la religión es dictadura, pero orinar sobre los crucifijos es libertad de expresión.” Y concluye el compilador de ‘locuras’: “Si no es el fin de los tiempos, debe ser el ensayo… ”

Yo digo que no es el fin de los tiempos, ni nada parecido, sino la manipulación mediática que busca confundir para favorecer los intereses políticos de la izquierda en la que se utilizan, consciente o inconscientemente errores de pensamiento o falacias en una sociedad carente de pensamiento crítico. Un ejemplo es que se quiera matricular a Bolsonaro en el fascismo sencillamente porque dice, en un estilo poco educado, lo que muchos piensan en silencio. Comprobemos cómo lo de fascista es solo un insulto que no refleja ninguna realidad; porque si analizamos las características de esa ideología, según los especialistas, resultaría que millones de personas, usted incluido amable lector, y muchos gobiernos podrían ser fascistas sin saberlo. Porque una cosa es la teoría de las ideologías y otra, muy diferente, es la práctica de las mismas mediada por la corrupción y maldad del ser humano. Veamos por qué lo digo línea edu. En el fascismo…

1. EL CAPITALISMO ES BUENO SI ES ESTATAL (FASCISMO); el malo es el de los otros. ¿Es China fascista? ¿De qué clase era el capitalismo de Lula? Pues…era corrupto por su relación con Odebrecht.

2. EL APOYO ECONÓMICO es fuerte con los intereses del gobierno o quienes lo apoyan. (Fascismo) ¿Fue Santos fascista porque con mermelada apoyó a los medios que lo respaldaban?

3. CONTROL DE MEDIOS. El fascismo se distingue por controlar los medios de comunicación tanto escritos como electrónicos, estableciendo los criterios oficiales y reprimiendo los que se encuentren en su contra. ¿Es la línea editorial dictada por los dueños de un periódico una estrategia fascista o el libre derecho de opinar con lo que es mío? ¿O el mantener solamente columnistas amigos o de la línea del dueño? ¿Es Santos fascista porque le dio palo al Centro Democrático al no estar de acuerdo con SU paz con las Farc?

4. DISCRIMINACIÓN. Se establecen políticas completamente represivas y discriminatorias ante los considerados como derechos de aborto, homosexualismo y eutanasia. Pregunto: ¿Es el estado Vaticano fascista porque no permite el aborto? ¿O lo son las universidades con hospitales que tampoco lo practican, como la Javeriana? ¿Es fascista, por convicciones morales o éticas, la conciencia personal de los médicos como criterio contra el aborto? Pues entonces toda la antigüedad era fascista.

5. MIEDO. Se ostenta en un uso o manejo del temor popular o general para controlar psicológica y coercitivamente a la población. ¿Es todo uso del miedo una estrategia fascista? ¿Qué pasa con el miedo al castigo como un regulador social, o como una medida inteligente de precaución?

6. MILICIA. La fuerza militar cuenta con un margen superior de ingresos y de poderío y los servicios militares son forzosos y fomentados mediante los medios de comunicación. ¿Es Venezuela fascista o un estado mafioso? ¿Es Colombia fascista porque el servicio militar es obligatorio?

7. NACIONALISMO. El fascismo toma a la nación como un todo, colocando al ciudadano siempre por debajo de la colectividad y asegurando al estado y sus instituciones con base en el pueblo, quien se ve sometido a seguir las circunstancias y actitudes marcadas por el estado. Si bien esta es la característica primordial del fascismo, no toda muestra de nacionalismo es fascismo. ¿Son fascistas los mejicanos y el gobierno de Trump ultranacionalistas?

8. PODER EN UN INDIVIDUO. El poder se concentra en una sola persona, quien ostenta los tres poderes en sí mismo y se establece una semi-monarquía. Si el fascismo es la concentración de poder en una persona, ¿hay fascismo cuando esa concentración existe, pero no se conoce al personaje como es el caso en muchos países con los grupos de poder que generalmente tienen un jefe? ¿Y quién es el jefe de ese ‘jefe’?

9. REPRESIÓN. Se establece un cerco de represión ante cualquier idea contraria a la gubernamental, y en caso de que existieren represiones son por alterar el orden establecido. Se crean entonces los partidos con diferentes nombre que fomentan o establecen esas características. Pero no nos dejemos engañar. Si el partido se llegara a denominar ‘Los ángeles de Charlie’ no quiere decir que sus miembros sean ángeles. En Colombia Santos nos declaró a los del CD enemigos de la paz. Nos hubiera querido encanar a todos, pero por qué no pudo manifestar su fascismo?

10. RACISMO. Así se denomina cuando los blancos discriminan a los negros o a los indios; pero nada se dice cuando la discriminación es de los negros hacia los blancos; o entre los que no son negros sino una mezcla discriminándose como sudacas, criollos, mestizos, mulatos, chinos, moriscos, albarazados, cambrujos, jíbaros, etc. que implica no solo el color de la piel, sino el modo de hablar, vestir, la clase social, la antipatía, el olor, etc.

11. DISCRIMINACIÓN LINGÜÍSTICA. Refleja de manera innegable los valores que nuestra sociedad hispanoamericana tiene, en general, con respecto a ciertas personas que perpetúa y enseña discriminación por medio del lenguaje. Ejemplos: si, socialmente, la blancura es sinónimo de muchos atributos de carácter positivo como: puro, honesto, bello; por el contrario, lo negro es impuro, atemorizante, malévolo, oscuro, difícil. Lo blanco es salvífico; lo negro es generador de mala suerte. Así hay una “suerte negra”; con actitud supersticiosa algunos tratan de inculpar a los gatos de ese color; hay una “mano negra” que corroe muchas instituciones, una mano invisible pero bien fuerte, extendida por personas y grupos con “negras intenciones”; un “mercado negro”; la “oveja negra” de la familia. Todo en negativo. En ninguna de estas expresiones el blanco está presente, y cuando lo está, el contraste es bien significativo: existe una “magia negra” pero, al contrario de la blanca, implica poderes maléficos e infernales. Sin embargo, ambas magias proceden del diablo porque violan el libre albedrío humano. No es casual tampoco que en el juego del ajedrez las piezas blancas sean las primeras en moverse. Por todo lo anterior ¿Es nuestra sociedad fascista?

12. COMPRENSIÓN LIMITADA DE LA SEXUALIDAD. Hoy se denomina discriminación a una comprensión limitada de la sexualidad. Por ese motivo a Bolsonaro lo acusan de MISÓGINO, pero no sabemos si ese calificativo procede de la MISANDRIA o el odio, rechazo, aversión y desprecio hacia los hombres y, en general, hacia todo lo relacionado con lo masculino; o si Bolsonaro es sencillamente un miserable patán. Se habla de la HOMOFOBIA masculina y se la crítica, dándosele un peso político. ¿Pero por qué no se habla de la LESBOFOBIA femenina? Se predica sobre el patriarcado, ¿pero acaso no existe el matriarcado político en ciertas instituciones?

Ahora bien, un ser humano normal tiene expectativas sicológicas de percepción debido a su conformación psíquica que relaciona características con comportamientos. Usted espera que un tigre se comporte como un felino y no como una oveja. Así, supone que un hombre se comporte como hombre y lo mismo ocurre con una mujer; que la dama o el caballero que como tal se muestran en la primera cita de amor sigan manteniendo esa condición en la relación privada, pero no es así; que en las campañas se digan unas cosas que no se puedan cumplir cuando se confronta la realidad de los hechos; pero si usted no entiende cómo se comportan ciertas realidades de acuerdo con lo que usted espera, entonces usted tiene prejuicios, de acuerdo con los interesados en estar en desacuerdo con usted. Quienes pasan por esta complejidad de no comprender algo ¿son fascistas?

13. ¿UN PRESIDENTE GAY O UNA PRESIDENTA LESBIANA? Yo no tendría problemas en aceptarlos porque los /las ha habido y han sido buenos/as presidentes/as. (Ver: Presidenta lesbiana de Islandia y su esposa impactan a los chinos.)Sin embargo, si ese ser fuera un / a fanático/a de su condición y quisiera hacernos entender un cierto cambio constitucional de acuerdo con ‘la diversidad sexual, de género y características sexuales’ entraríamos en la tercera guerra mundial de la sexualidad porque una minoría (Ver Demographics of sexual Orientation) querría imponer su criterio sobre delitos que usted desconoce, porque estaría desorientado, ya que usted tendría que empezar a entender y aceptar ciertas definiciones del…

14. NUEVO GLOSARIO SEXUAL. Asexual, bifobia, binarismo de género, bisexualidad, características sexuales, cisgénero, cisnormatividad, cissexismo, derecho a la identidad de género, derecho del libre desarrollo de la personalidad, discriminación, diversidad sexual y de género, estereotipo, estigma, expresión de género, gay, género, heteronormatividad, heterosexismo, heterosexualidad, homofobia, homosexualidad, identidad de género, intersexofobia, intersexualidad, lesbiana, lesbofobia, LGTBI, misandria, misoginia, MUXHE, orientación sexual, pansexualidad, prejuicio, qureer, salud sexual, sexo, sexo asignado al nacer, sexualidad humana, trans, transexual, transfobia, transgeneridad, transgénero, travesti. (Para conocer las definiciones de todo lo anterior consulte: Glosario de la diversidad sexual, de género y orientación sexual)

Si tomamos la última descripción de conocimiento sexual como una herramienta lúdica para entender la ‘locura’ de cierta gente educada, tendríamos entonces que cada día tendríamos que mirarnos entre las piernas para ver si tenemos alguna orientación por lo que allí vemos o si de pronto empezamos a percibir un ‘diccionario’ sorprendido de que no sabe orinar. Con todo lo anterior sencillamente quiero demostrar que con la falta generalizada de pensamiento crítico, cualquier estupidez cala. A propósito, en el mencionado Glosario no encontré una definición de hombre o mujer.

Pues bien continuando con la mamerta histeria anti Bolsonaro, en el siglo 21no es nada fácil ser fascista porque ya se reconocen los resultados de esa ideología. Sin embargo se mantiene una discusión académica sobre el tema, sencillamente como un instrumento de poder intelectual manipulado por la izquierda. Y no será fácil el fascismo en el siglo 21 porque las buenas o malas intenciones de un candidato presidencial se encontrarán con un mundo globalizado, las redes, miles de oenegés, la realidad sistémica y diaria de cada país con su enjambre de constitucionalistas y abogados que se atravesarán en el camino de las pretensiones de cualquier presidente iluso. Por eso me parece pretensioso que El Tiempo diga en su editorial “Lo que encarna Bolsonaro” que la llegada al poder del ex militar “tiene al continente en ascuas.” En ascuas están Colombia y Brasil con la mano de corruptos de toda laya y las pretensiones izquierdistas que desfalcaron ambos países y aspiran a seguir haciéndolo.

Pero además El Tiempo se contradice en su editorial cuando dice que la elección de Bolsonaro expresaría “el sentir de un sector muchas veces mayoritario. Es un sentimiento de rabia y hastío con el establecimiento… (Como en EE.UU, Francia, Alemania, etc.) Por un lado están los hechos de corrupción ocurridos durante los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff, ambos mandatarios del Partido de los Trabajadores, ubicado en el otro extremo del espectro ideológico. La malversación de recursos, que tuvo lugar en episodios como los de Petrobras, y el popularmente conocido como Lava Jato crearon un clima de decepción enorme frente a las propuestas de izquierda” ¿Cómo se pretende entonces que esa misma izquierda sea la solución?

Lo que sucede aquí es que se juega con la falacia ‘ad hominem’ en la que los supuestos o reales defectos o virtudes de una persona se le transfieren a un régimen imaginado por la oposición o sus cajas de resonancia mediática. Bolsonaro, como Trump y muchos otros líderes tienen sus grandes defectos y cualidades; entonces se juega con números para que digan la mentira o verdad que cada quien quiera creer. Ejemplo.

Recientemente CNN comparó a Obama con Trump desplegando un cuadro en el que el 50% de los gringos aprobaba la gestión de Trump contra el 45% de Obama, decía el cuadro que la tasa de desempleo era del 3.9 % con Trump mientras Obama marcó el 9.4; que con Trump se han creado 3.2 millones de empleos y con Obama se perdieron 2.9 millones; que en el primer año el déficit fue de 665 billones de dólares, mientras que con Obama fue de 1.4 trillones; el crecimiento del PIB ha sido del 4.1% con Trump y fue del 1.6% con Obama. Pero nada de lo anterior lo reconoce la W ni la mayoría de los diarios norteamericanos que difunden lo empacado por los dueños mundiales de las agencias de noticias que se oponen a Trump en cabeza de Soros que perdió plata con la elección de Trump. (Ver: George Soros perdió $1.000 millones por la victoria de Trump)

Entonces si Trump y Obama son lo que parecen; Trump sería un bruto, patán, al igual que Bolsonaro, el sapo feo del cuento de hadas; y Obama es el encantador príncipe azul, pero usted que vive en la realidad diaria de comer, trabajar, dormir y repetir de nuevo todos los días, puede casarse ideológicamente con el ‘príncipe azul,’ pero haga negocios con el sapo feo; eso es lo que hacen los burgueses y elitistas políticos de izquierda; al final si usted es una persona inteligente y pragmática, por conveniencia, llegará a ver al sapo como un príncipe real y tendrá el mayor respeto por los que pretenden serlo, pero no pueden. ¿O es que no se ha dado cuenta de esa realidad con los que tradicionalmente en nuestro país se han llamado gobiernistas? Los medios lo son, por conveniencia y negocio. Pero la solución no es solamente el pragmatismo porque usted, como un ser humano con dignidad, tendrá un hambre o una esperanza voraz de principios y valores.

Sin embargo, existen millones de personas que no son como usted. Por lo que se continuará con el ‘juego o la locura’ de las diferencias políticas. Y así entenderemos el dicho sabio de ‘cada loco con su tema’ que significa que cada quien siente un apego, bueno o malo, por una preferencia, cosa, idea o situación aunque no siempre de manera racional, lo que puede convertirse en una obsesión, una manía de la que no se da cuenta; por lo que los otros la percibirán como su manera de ‘ser loco.’ Ahora bien, cuando esa ‘locura’ está desprovista de principios y valores entonces se igualan guerrilleros y soldados, JEP y justicia ordinaria; el crimen y la honestidad son un estilo de vida o un negocio. Surge entonces la violencia porque no se cumplen las expectativas de una sociedad regida por principios y valores que son los que crean todos los mecanismos de convivencia.

Cuando esa experiencia de sentido común llega al campo político, una sociedad confundida y desorientada tira un último salvavidas y se empieza a hablar del respeto por las diferencias, pero parece que cada quien tiene un concepto de respeto y de diferencia porque cualquier expectativa es válida en nombre de una falsa idea de progreso, civilización, igualdad, sexo, personalidad, estilo de vida, etc. En ese desacuerdo sobre lo fundamental vivimos y pretendemos ser una sociedad en paz y que los brasileños elijan un fantasma porque una izquierda internacional y mediática no entiende los cuentos de hadas de la política predicados por todos incluyéndolos a ellos mismos.