Van 24 homicidios, el último registrado fue de un menos de 16 años.

En Colombia encendieron una aleta por los continuos asesinatos de indígenas Awá en el departamento fronterizo de Nariño; en lo corrido del año van 24 homicidios. En menos de 24 horas se registraron los tres últimos casos, que son de un menor de 16 años y dos líderes comunitarios. Organizaciones sociales no descartan que se trate de una campaña de exterminio.

El pasado domingo 2 de diciembre, una niña de 16 años del resguardo Telembí fue hallada muerta en el corregimiento La Guayacana, zona rural de Tumaco, con varios tiros en su cuerpo. Así lo confirmó Jaime Eduardo Nastacuas, consejero y secretario general de la Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa).

La madrugada de ese mismo día fue asesinado en el municipio de Ricaurte Héctor Ramiro García, fundador de la organización Camawari, y su hijo Braulio Arturo García, de 28 años. El primero era un líder de los procesos de resistencia indígena en el departamento, y el segundo acaba de ser elegido gobernador del resguardo El Palmar para el período 2019.

"Son compañeros muertos hasta ahora y hay otros que no han sido reportados. No tengo el número exacto de amenazados que son varios", aseguró Nastacuas a El Tiempo. Las organizaciones del pueblo awá han denunciado los hechos, pero dicen no obtener respuesta de las autoridades.

"En el año 2009, la Corte Constitucional emitió un auto, especialmente, para los 30 pueblos que están en riesgo de desaparecer, pero se quedó en papel y en nuestro territorio no se ve reflejado nada. Estamos llenos de Autos pero aquí no se ve ningún avance", dijo el líder al medio nacional.

En el departamento de Nariño hay disputas territoriales entre los grupos armados por los cultivos de coca y las rutas del narcotráfico. Entre ellos, el frente Oliver Sinisterra de las disidencias de las Farc, al mando de alias 'Guacho', otros frentes de las exguerrilla y el Clan del Golfo.

Como respuesta a la violencia generada por estas organizaciones criminales, el Gobierno militarizó la zona, lo que para los indígenas ha traído más consecuencias negativas para la población civil, que positivas, cita El Tiempo.

Las organizaciones indígenas no descartan que los asesinatos y amenazas estén relacionados con la presencia en su territorio de los grupos armados. "Aquí todos sabemos que en Tumaco y Barbacoas vienen operando disidencias de las Farc y además aparecieron nuevos grupos desconocidos por la disputa del territorio y entonces hemos sido víctimas de ese flagelo", afirmó Nastacuas.