En el puerto marítimo de Tumaco, dos peligrosas disidencias mandan la pareada en la producción de alcaloides. Las Guerrillas Unidas del Pacífico, con aproximadamente 250 hombres, son el enlace del cartel Jalisco Nueva Generación y tiene bandas subcontratadas y propias en la zona rural y urbana del puerto. Además, tendrían el control de la mayoría de cocinas de la ruta hacia el municipio.

Su enemigo es el Frente Oliver Sinisterra, excomandado por el extinto ‘Guacho’, quien cayó en un operativo en diciembre del 2018. Hasta ese momento tendría  450 miembros y arrancó este año como el enlace del cartel de Sinaloa en el Pacífico por Colombia y Ecuador. Ambas subcontratan bandas en el Tumaco urbano para controlar el territorio y la salida de la pasta.

Escenarios de conflicto

En Tumaco confluyen los nuevos escenarios del conflicto: acciones armadas de bajo poder, disidencias de las Farc y bandas criminales. En dicha localidad hay una estrecha relación de las extintas Farc con el narcotráfico. Según las autoridades, la columna Móvil Daniel Aldana es una de las más ricas del país y tiene además vínculos con las bandas criminales.

La información más reciente de las autoridades indica que las extintas Farc hoy son el actor armado predominante en el municipio después de que en 2012 se produjera un progresivo debilitamiento de Los Rastrojos. Algunos analistas consideran además que este debilitamiento podría ser la puerta de entrada para Los Urabeños quienes estarían interesados en aprovechar la ubicación estratégica del municipio.