Domingo 19 de Noviembre del 2017

RECORDANDO A MAFALDA: DE LAS CAUSAS JUSTAS Y LOS PROCEDIMIENTOS INJUSTOS

Autor(a): Pedro Aja Castaño  | 

Fecha: 04/08/2014

Exclusivo para FCPPC
 

Perdón ¿y si apeláramos a la sensatez y dejáramos la cosa para otro día? Digo…para evitar un inútil derramamiento de ceros.

Mafalda, al presentar el examen de la pruebas PISA  y los DD HH en los que la humanidad se raja.

Me puse serio y dejé de pensar en Mafalda por lo que se me ‘chispotió’ la sabiduría. Me perdonan, entonces. Pensé por qué las cosas tienen que quedar para el otro día, o el otro presidente: la paz a la colombiana, el Oriente Medio, Obama, Putin, etc. Tuvo compasión de mí, Mafalda, quien me sopló en la prueba PISA: “La justicia debe estar siempre por encima de los sentimientos e intereses personales.” Verdad sencilla, como la de los niños. “Por eso las cosas quedan para el otro día,” concluyó.

Pero para los que se les creció el cerebro y se les encogió el corazón, es decir, la inteligencia emocional, no es fácil. Se necesita un escenario de la llamada ‘objetividad’ adulta, la verdad de los filósofos; el inexistente ‘respeto’ que supuestamente ayuda a sobrellevar los sentimientos que nos agobian. Se necesita ‘eso’ para equilibrar la conciencia y actuar con justicia.

Repaso entonces la columna de Natalia Springer, “Respuesta para Iván Márquez” sobre los castigos justos ante las acciones injustas, cita las sentencias de los tribunales internacionales y su aceptación para concluir: “Por ahí se comienza a construir la respuesta al complejo desafío legal y moral del país.” Pero, como en la tira cómica, Ivancito quiere que lo castiguen obligándolo a tomar la sopa y a que lo manden a dormir sin salir en televisión. Es muy ‘perro’ el tipo, pero no sabe qué significa ‘guao.’ Y su papi es un alcahueta; por eso se  comporta Ivancito como lo hace.

Algo parecido ocurre en la Escuela Oriente Medio. Papá Obama llama al díscolo hijito Netanyahu y lo regaña por la manera como trata a su primo Kerry, y le dice: “Así no se trata a los primos aliados.” Y le responde el hijo malcriado: “¿Qué me vienes a decir tú, acaso no hiciste lo mismo con la boba de Ángela? ¿Y qué me dices de tu violencia intrafamiliar? ¡Déjame jugar con mis aviones y mi sombrilla de hierro!” “Pero, Neta” -arguye inútilmente el papá domesticado- “Los estás bombardeando.” Responde el ‘pelietas’ de barrio: “Tú no entiendes. Los estoy bombardeando con principios éticos. ¿Acaso no has oído en la escuela que la letra con sangre entra?” Por lo que Mafalda grita: “Bájenme de este bus, no quiero ir al colegio de Gaza.” Pero el chofer sigue porque tiene que cumplir la ruta en el tiempo justo.

De ahí pasamos al Colegio Mayor del Fútbol en Argentina, ese en donde meten goles con la mano, y en el que su DT, Cristinita, que aunque la opinión financiera internacional considera que Argentina está cada vez más cerca de la cesación de pagos, ella dice que “ahora el país es más solvente.” Me acordé entonces de mi profesora Mafalda que decía: "Una cosa es un país económicamente independiente y otra un país In the pendiente." Me pregunté quién podría ser el gurú asesor de la presidenta y me parece que coincide con la concepción fariana de una economía social peculiar, pues en su propuesta consignada en “Farc – El país que proponemos construir”, Editorial Oveja Negra, pág. 96, proponen: “La suspensión de acuerdos y compromisos contraídos recientemente con el FMI y revisión de los demás pactos con la banca multilateral. Declarar la moratoria, concertada o no, de la deuda pública (interna y externa) buscando la condonación de los saldos de la deuda.” ¿Les suena familiar con lo que pasa en Venezuela? Será que si no alcanza la mermelada, y no hay 121 billones de pesos para las víctimas, tocará seguir el ejemplo de Cristinita de acuerdo con la propuesta de sus cuates? Y me ‘ericé’ como dice Amparito cuando le  leí a Mafalda: "Lo peor es que el empeoramiento empieza a empeorar."

Le dije entonces a mi Mafalda que me cuidara el corazoncito, porque íbamos a pasar al escenario de las guerras duras. La primera mundial hoy es objeto de estudios y ejemplo de todo lo que se avanzó en el arte de matar. De la segunda hemos hecho énfasis en El Holocausto cuyo historiador especialista, JörgFriederich, dijo en el 2003: “La causa aliada contra Alemania era justa; lo injusto fueron los medios." Y miró el tabú que los alemanes se han tragado: El incendio de Alemania bajo los bombardeos indiscriminados sobre la población civil entre 1940 y 1945, fotos de personas calcinadas en los sótanos de edificios, a 800 grados, como en un crematorio; imágenes de víctimas apiladas como en los campos de exterminio y pensé “un montón de muertos solo se parece a un montón de muertos” no importa en qué país. 30 millones de inocentes -sobre todo ancianos, mujeres y niños- soportaron casi un millón de toneladas de bombas incendiarias y explosivas. Hubo unos 600.000 muertos, más heridos aún, hambre y saqueos, y se perdió una gran parte del patrimonio moral y cultural alemán.

Los SS fueron entrenados, y parece que han entrenado con sus memorias, relatos y testimonios a deshacerse de cadáveres. ¿Cómo pueden  enfrentarse los inocentes de todas épocas a una máquina para causar matanzas? Los judíos vivieron el horror del Holocausto, los alemanes tuvieron también el horror de los aliados, como los gazatíes el horror de las bombas brutas. ¿Cuál es la diferencia moral? Eso cada quien lo sabe en su conciencia; lo que no se admite es la incorrección política pública, según quien narre la historia, o sea el dueño de la cadena de televisión o el periódico. Los juristas del siglo XVII intentaron definir con gran audacia la diferencia entre ataque y defensa. Si ellos no pudieron y decidieron que no había consenso sobre eso, difícilmente podremos nosotros.

En el juicio de Núremberg el mariscal Reinhardt, admitió que tuvo que fusilar sin pruebas al 10% de los habitantes de un pueblo porque ayudaban a los guerrilleros. Se defendió diciendo que aquello era mejor que matar con bombas al 20%, al 50% o al 80% de la población; con ese mismo argumento, pero cálculos matemáticos sofisticados se arrojaron las bombas atómicas en Japón. Había empezado el guión para la banalización del mal, guión que repitió Eichman en Israel y que se sigue repitiendo a nombre de otras causas: acabar con el Islam, la cristiandad, los negros, los comunistas, los homosexuales, por medios diversos y con la ética del infierno que es la banalidad. Los inocentes, son inocentes, porque no quieren matar a nadie; los culpables lo son porque matan, planean, ocultan, mienten, chantajean, etc. ¿Es difícil de entender esto hasta el punto de que haya que interpretarlo para generar una jurisprudencia hipócrita que justifique las matanzas? Esa es la pregunta de Mafalda.

"El objetivo de la operación es que Gaza vuelva a la Edad Media. Sólo entonces Israel mantendrá la calma durante 40 años". El comentario anterior fue hecho por el ministro del Interior, Eli Yishai, el 18 de noviembre de 2012, y fue ampliamente criticado en Israel por su tono y contenido. Schlomo Ben Ami lo contradice y prueba que, en esta guerra asimétrica, aunque Israel sea superior militarmente,  más poderoso, a la larga pierde en términos estratégicos, aunque logre una calma temporal. La solución es una  paz verdadera sin humillaciones, con reparación de lo destruido y justicia. Han olvidado los israelíes que el martirio fue uno de los factores que hizo crecer el cristianismo; que Massada ha inspirado todas las resistencias judías y que una cosa es un Holocausto por sumisión o imposibilidad de combatir, y  otra un Holocausto impuesto como medio legal para un argumento político.

Cuando los americanos entraron en Essen, en abril del 45, enviaron un sociólogo. Su informe dijo que harían falta 100 años para instalar otra vez la civilización allí. Luego enviaron un economista. Se entrevistó con los responsables de la industria pesada de Krupp y preguntó cuánto tiempo tardarían en volver a fabricar. La respuesta fue: dos semanas.

La civilización comienza con la oportunidad de trabajar dignamente. Ese es el medio justo para comenzar la paz. Reconstruir Gaza es una gran oportunidad de negocio y trabajo si se quiere reconstruir la civilización; pero no lo es,  si se quiere eliminar el coco del Islam. Los israelíes consideran que los palestinos están atrasados. Los Amisch viven en el siglo XVII, y muchos ricos desarrollados norteamericanos que se meten la mano al dril para apoyar a Israel los envidian. ¿Estarán locos? ¿O habrán entendido que, a veces, el llamado ‘progreso’ no es el medio justo para la causa justa de promover civilidad, respeto, compasión, humanidad? Si Dios no existe y el hombre se inventó el cielo y el infierno,  e Israel quiere ser el paraíso en la tierra ¿por qué tienen las armas del infierno? ¿Dónde están los argumentos sencillos del paraíso terrenal? Había solamente uno: obedece al bien; después Moisés se los deletreó con diez lecciones; y finalmente los volvieron a sintetizar como al principio, esta vez con demostración en vivo y en directo:  amaos los unos a los otros como yo os he amado. ¿Qué voluntad falta; la política, o esa otra que no hemos encontrado?

La madre de Mafalda bregaba por la causa justa de alimentar a su hija, pero por qué escogió la sopa? ¿Es eso difícil de entender? Claro que el odio mutuo no permite que un cocinero nos prepare un plato de comida, ni que se consuma. Amar es una decisión, no una emoción, aunque se le parezca. La emoción que nos hace felices es la recompensa de los actos buenos, conscientes, difíciles.

Por otra parte, un montón de muertos es un montón de muertos. El aire es el aire. El odio es el odio. El perdón es el perdón. Un niño es un niño. No hay interpretaciones. Eso es lo que significa, YHVH (Yavé): Yo soy el que soy, según algunos rabinos, mientras estamos de tránsito en esta dimensión.

Por otra parte, ¿Qué es el hombre? Ese es el problema. Parece que el hombre fuera UNA INTERPRETACIÓN, pero pretende ser una verdad universal para sí y los demás. Entonces, si limpiamos nuestro corazón y mente de prejuicios y malquerencias, y miramos como lo hacen nuestros hermanos menores, los animales, sin juicios, quizá podamos aplicar los procedimientos justos a las causas justas. Mafalda podía ver con ojos limpios, por eso nos sigue gustando. Desde luego que este escrito es lo que es y nada más.

Otros artículos en

Nuestros Columnistas

Este es un espacio para que el lector comparta su opinión sobre el contenido del portal, que puede ser expresada en forma libre y sin restricciones siempre y cuando guarde el debido respeto a las ideas ajenas y no contenga expresiones despreciativas u ofensivas. La Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia (FCPPC) se reserva el derecho a borrar los comentarios que en su opinión contravengan esos principios y deja constancia de que no necesariamente se identifica, comparte o está de acuerdo con los comentarios de los lectores.

Para comentar, por favor ingrese o regístrese

Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia - Presidente Vitalicio: Álvaro Uribe Vélez
Cra 13 No. 48-50 Oficina 709 - Tel: 3107724587 - Bogotá, Colombia - Atencion@pensamientocolombia.org

Esta página no contiene errores y cumple todas las especificaciones del "WORLD WIDE WEB CONSORTIUM - W3C"

HTML5 Válido CSS 3 Válido! RSS Válido