Al poder con el voto de las minorías

Al poder con el voto de las minorías

Con motivo de la celebración en 2015 de los 70 años de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, se preguntan las gentes, ¿cómo se explica el acceso al poder de un loco y drogadicto como Adolfo Hitler, en un país educado, como eran por entonces sus 60 millones de habitantes?

Los historiadores suelen señalar, como una de las causas, la Gran Depresión iniciada tras el colapso de Wall Street en octubre de 1929. Esta Depresión lanzó a la miseria al 35% de los alemanes. Y, además, en el Tratado de Versalles, por medio del cual se le puso fin a la Primera Guerra Mundial, le impusieron los aliados a los alemanes unas sanciones económicas demasiado elevadas, asfixiantes.

En estos escenarios surgen partidos extremistas como el comunista, el cual comenzó a tomar fuerza en Alemania, al tiempo que llegaban las informaciones sobre los atroces crímenes del comunismo de Stalin en Rusia. Hitler, gran orador y nacionalista sincero, quien padeció el desempleo y la desesperanza de su pueblo, se aprovechó de la crisis económica y del temor al comunismo para formar su propio partido, igualmente extremista. Con tan solo 100.000 militantes logró exiguos 37% de los votos para que lo nombraran canciller, primer ministro, en 1932.

A su éxito para pulsar las fibras de sus conciudadanos por medio de propuestas buenas para las circunstancias, nacionalistas, como incumplir el Tratado de Versalles, restablecer sus fronteras y lograr el reconocimiento de la superioridad de su raza aria, le sumó atemorizar a la población, con sus asesinatos, su persecución a los judíos…

Conclusión: Hitler llegó al poder como resultado de la Gran Depresión, de sus buenas soluciones para el desempleo reinante y del temor a que en Alemania se repitieran los crímenes de su vecino Stalin. Esto lo complementó intimidando a sus supuestos o reales enemigos por medio de una crueldad sin par.

Estimo que en Colombia está sucediendo algo similar bajo la presidencia de Juan Manuel Santos. El país está entrando en un período de vacas flacas, no tanto allá como una depresión, pero sí como un período donde se abren las puertas a los extremismos, como promete ser el partido político de las Farc, dictadura socialista como la del vecino Nicolás Maduro.

En Colombia también se proponen buenas soluciones, como la paz, a la cual no puede oponerse ningún colombiano sensato. Pero lo ya pactado en La Habana y lo que exigen las Farc para firmar la paz, bien pueden conducirnos a un conflicto mayor, guardadas las proporciones, como lo fue la Segunda Guerra causada por la megalomanía de Hitler.

En Colombia también se intimida a los supuestos o reales enemigos por medio de una justicia politizada y una gobernabilidad comprada. También suele censurarse a la oposición tachándola de fascista, mas no suele verse la viga en el ojo propio. En forma igual que en Alemania, los industriales también participan de la paz a la manera del presidente Santos, mas no presienten que por esta vía pueden terminar en un socialismo bolivariano.

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