La demagogia no cambia la realidad

La demagogia no cambia la realidad

En reciente visita al país, realizada por expertos del Fondo Monetario Internacional, este organismo prendió las alarmas sobre la economía colombiana y dejo recomendaciones sobre las precauciones que se deben tomar para evitar un mayor debilitamiento de ella.

Identificó de nuevo como una de las causas que ha deteriorado el crecimiento, la dependencia en mayor parte de las exportaciones de hidrocarburos, cuyo precio como ya sabemos ha caído sustancialmente, afectando las finanzas  y las inversiones públicas que han sufrido un recorte de 90 billones de pesos para lo que resta de este cuatrienio.

Recomendó el FMI, para aliviar las duras circunstancias económicas que vive el país y para no afectar  aún más el gasto social, ni la infraestructura proyectada, llevar a cabo una nueva reforma tributaria que tenga como objetivos, “simplificar la estructura impositiva, incrementar la progresividad, ampliar la base gravable y mejorar la administración tributaria”.

Debemos anotar que la administración pública debe realizar los máximos esfuerzos para tapar la vena rota de la corrupción por donde se fugan al año billones de pesos que hacen falta para acometer los planes sociales y redistribuir equitativamente el ingreso.

Incrementar la progresividad de los impuestos a los colombianos, como la propone el FMI, no será tarea fácil en la medida que no se vean resultados concretos en la lucha contra la corrupción y el derroche del gasto público, especialmente antes de las campañas electorales, lo que no es justo con el pueblo y además mina la confianza del contribuyente y estimula la evasión.

Además de identificar el FMI problemas que vive nuestra economía y alentar posibles medidas para ayudar a encontrar posibles soluciones, también lo acaba de hacer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), al presentar en foro realizado en París las nuevas perspectivas  económicas para los países del mundo, en el que también se hacen recomendaciones a Colombia para mejorar las condiciones actuales a su economía.

Lo primero que hay que destacar es que mientras el gobierno del presidente Santos sostiene que nuestra economía puede crecer este año a un 4%, la Ocde pronostica un crecimiento de 3,3% y el FMI de un 3,4%.

En el informe presentado por la Ocde se afirma que en Colombia “se espera una reducción de la inversión y de las exportaciones debido al debilitamiento de los precios de los productos básicos en el 2015”.

Debemos reiterar nuestra queja constante por no haberse estimulado la industria nacional en la época de las vacas gordas, en las que se le retiro a la industria muchos estímulos, algunos de los cuales hoy, quizás tarde, se quieren restablecer como son, la agilización de la inversión pública en obras de infraestructura educativa y vías, revivir el subsidio a la tasa de interés a la vivienda entre $85 millones y $200 millones, estimular la producción minero petrolera que cada vez es menor ante la fuga de capitales, ahuyentados por la inseguridad jurídica y la modorra administrativa y las condiciones de orden público cada día mas deterioradas.

Los informes de estos dos organismos internacionales reiteran lo que ya conocíamos que estaba sucediendo, sin embargo son una invitación al gobierno nacional a reconocer públicamente la dura realidad. Al país no se le puede estar diciendo que vivimos en una de las economías con más fortalezas pues la demagogia y la mentira no cambian la dura realidad.

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