Un país intervenido, interdicto

Un país intervenido, interdicto

Los gobiernos y los periodistas extranjeros se asustaron cuando el 2 de octubre en un plebiscito ganó la corriente política del “no”. Dijeron que los colombianos éramos un pueblo de tontos que preferíamos la guerra a la paz. Algunos comentaristas españoles cayeron en cuenta de analizar el fenómeno y descubrieron los hoyos oscuros del Acuerdo Final (AF) que se derrotó en las urnas. Pero el Presidente Santos, luego de reconocer vacíos y falencias, hizo la jugada del año: enmendó con las Farc el documento y cambio el proceso de refrendación. Ya no fue el pueblo quien aprobó el remendado AF, sino que lo patinó en el Congreso donde le funcionan las mayorías y sacó adelante el Acuerdo.

Quedaba un asunto de fondo. Que la Corte Constitucional le diera voto positivo a una metodología de operar en el Congreso para aprobar las leyes y las enmiendas constitucionales en la mitad de tiempo regular. Pero lo más importante era la autorización al Presidente para legislar, facultades que otorgan al presidente la potestad de emitir leyes y decretos sin discusión alguna. De esta manera las Farc y el gobierno de Santos pondrán en marcha el Acuerdo Final con modificaciones secundarias, maquillaje de pasarela. La Corte dio el visto bueno y Santos quedó habilitado para “hacer lo que le dé la gana”, a la par que saca una reforma tributaria que confisca los salarios de los trabajadores y empleados.

El AF se incrusta en la maltrecha Constitución Nacional y se pone en marcha una serie de instancias, modalidades de intervención, privilegios de mando, operación y previas autorizaciones.

Centrémonos en el Plan Marco de Implementación de los Acuerdos, que “tras de la firma del AF y con el fin de garantizar la implementación de todo lo acordado, la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI) discutirá y aprobara un Plan Marco para la implementación de los acuerdos”. El Plan Marco es un instrumento vital porque será la fuente donde el nuevo partido de las Farc asume el papel protagónico por encima de los planes de desarrollo de las diferentes áreas del Estado colombiano, se tramitará y aprobará en el Conpes el cual será el contentivo de los recursos económicos para el Plan Marco.
Dice el documento AF que los planes de desarrollo departamentales y municipales serán insumos para los planes de mayor alcance del Plan Marco que tendrá una vigencia de diez años.

¿Qué es la COMISION DE SEGUIMIENTO, IMPULSO Y VERIFICACION A LA IMPLEMENTACION DEL ACUERDO FINAL (CSIVI)? La instancia más alta del AF que tiene funciones mediadoras, hace seguimiento a los acuerdos, constata que el contenido de los proyectos de decretos, leyes o actos legislativos correspondan a lo acordado. La CSIVI podrá recibir insumos de las organizaciones, universidades y observatorios nacionales y territoriales.

La CSIVI estará compuesta por tres delegados del Gobierno nacional, tres delegados de las Farc, uno por cada país garantes y acompañantes, vale decir Cuba, Noruega, Venezuela y Chile. La sede será Bogotá.

Por lo expuesto, esta Comisión tiene mucho poder político, tanto que los cuatro delegados de los países interesados con las Farc hacen mayoría en relación a los del gobierno. Sus tareas o funciones son del mayor plus logrado en los acuerdos. Un Estado donde países que tienen intereses estratégicos en lo económico y militar, se colocan detrás de la guerrilla y luego detrás del partido a fundar, en camuflaje de la amistad. Un país interdicto.

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