Policía se infiltró y frenó rearme del Eln en Caldas

Policía se infiltró y frenó rearme del Eln en Caldas

Un policía se infiltró tanto que terminó por convertirse en la mano derecha de Carlos Andrés Restrepo Calle, alias Cucho o Pin, encargado de liderar el rearme del frente Bolcheviques del Eln, que buscaba operar en Caldas y Tolima.

La confianza llegó a tal punto que sabía todos los movimientos y hasta le pedían que tomaran fotos. Estas se usaron durante la audiencia y Cucho terminó aceptando cargos.

Así fue como la Policía Caldas y la Fiscalía detuvieron a 10 personas en un operativo del jueves. Metían miedo en veredas de ese departamento y del Tolima. La búsqueda del rearme la inició alias Álex o Tinejo, a quien capturaron las autoridades en el barrio El Paraíso, de Manizales, en febrero del 2011. Fue cabecilla del Bolcheviques. Sin embargo, desde la cárcel de Cómbita siguió con su idea y contactó a otros elenos para retomar su meta.

Otra vez le pusieron tatequieto. "La Operación Nevado utilizó técnicas especiales para adelantarnos a las intenciones del Eln que, por orden de Gabino, quería estar de nuevo en sitios donde ya no hacía presencia", explicó el coronel Luis Gómez Luna, comandante de la Policía Caldas.

Fueron 12 allanamientos en Caldas, Tolima, Antioquia y Bogotá, tras un trabajo de inteligencia de siete meses. Los aprehendieron por concierto para delinquir agravado, porte ilegal de armas, uso de prendas privativas de Fuerzas Armadas, extorsión agravada, rebelión y narcotráfico.

Policía clave

La investigación demostró que el rearme, desde la calle, lo lideraba Cucho, encargado de extorsionar en los dos departamentos. A la par, tenía una olla de vicio en la comuna Ciudadela del Norte. El uniformado infiltrado se convirtió en su mejor cliente y terminó haciendo parte del grupo.

Cucho se identificaba como el comandante Ramiro del Eln y pedía dinero y medicamentos para "atender a cuatro subversivos heridos". Solicitaba entre $1 millón y $5 millones. Sus víctimas eran campesinos, ganaderos, caficultores, líderes comunales y hasta concejales.

"El grupo reunió en cuatro ocasiones a personas de La Libia, Puerto Brasil y Delgaditas (Tolima) para extorsionarlas. Una familia se opuso y fue desplazada", anotó un investigador.

Cucho y su compañera sentimental vivían en una vivienda ubicada diagonal a LA PATRIA. Por cámaras se evidenció que salía de la casa en la madrugada, ya vestido de militar, y se subía a un aerován con rumbo a la zona de injerencia.

Allí, los demás se ponían los uniformes, usaban pasamontañas y brazaletes del Eln, además de una bandera de ese grupo. Así atemorizaban a sus víctimas para demostrarles que sí eran guerrilleros. Le pedían al infiltrado que les tomara las fotos.

Dos fases

La operación tuvo dos fases. En la primera adelantaron allanamientos en Manizales, Herveo y Letras. Atraparon a tresintegrantes de la red logística del antiguo frente Bolcheviques: Óscar, Ospina y Gerardo. Les encontraron un revólver, una pistola, proveedores y cartuchos. Guardaban el material logístico, suministraban armas y hacían inteligencia. Ubicaron una caleta en Letras con prendas y propaganda subversiva.

Consiguieron más gente que quisiera hacer parte de esa guerrilla para rearmar el frente y operar en ambos departamentos. Fue ahí donde contactaron a Cucho y su gente.

La segunda fase fue el miércoles anterior. Cayeron el cabecilla y otras seis personas (cinco hombres y una mujer). El líder coordinaba todo. Cuando iba a extorsionar, buscaba zonas alejadas, libres de ruidos, usaba dos celulares y llamaba a sus víctimas. Con uno amedrentaba y, con el otro, cambiando la voz, se hacía pasar como colaborador del grupo para decir dónde se debía consignar.

En audiencia, el sábado pasado, dijo que recaudaba al menos $300 millones mensuales, usados para comprar armas. Valen, su compañera sentimental, con la que vivió en el barrio Sáez, se encargaba de la logística y de elaborar brazaletes y banderas.

Una la ubicaron en el Alto del Valle, jurisdicción del Tolima. En su momento esto originó un consejo de seguridad. Burro vendía droga para financiar al grupo, Mono cobraba extorsiones, Vibra acompañaba al líder y se uniformaba, Ander vivía en las zonas afectadas y decía a quiénes podían pedirle vacuna. Willy conducía el aerován cuando había reuniones con la población, vigilaba y era campanero.

"Conocía dónde había retenes. Yendo para Letras se bajaba 300 metros antes de donde se establecían puestos de control y caminaba para corroborar si había o no uniformados", indicó un investigador.

Este grupo planeaba asaltar bancos de la Terminal de Transportes y atacar peajes cercanos a Manizales, para recolectar dinero y generar pánico. Eso lo escuchó el policía en una reunión. No se habló de secuestros. Hoy el infiltrado goza de protección, pero satisfecho por contribuir a la paz de Caldas.

El operativo

10 capturas con orden judicial
8 armas de fuego (dos subametralladoras)
6 proveedores
300 cartuchos
1 silenciador para fusil
7 uniformes camuflados
2 radios de comunicación
6 morrales de campaña
1 moto y dos carros
Brazaletes, chalecos antibalas, esposas, banderas y propaganda subversiva.

La cifra

Se recibieron 22 denuncias por extorsión.

Antecedente

En diciembre del 2016, la Policía capturó a ocho personas en este departamento y Tolima señaladas de pertenecer al Eln.

Capturas

A los de esta semana los aprehendieron en la vereda El Desquite, barrios El Caribe, Estambul y San Cayetano, carrera 25 con calle 40, carrera 10B con calle 48 y carrera 26 con calle 46.

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