Jueves 19 de Octubre del 2017

El perro de Seligman y sus escenarios

Autor(a): Pedro Aja Castaño  | 

Fecha: 27/08/2017

Exclusivo para FCPPC
 

Martin Seligman - Foto: youtube.com

El primer acto de discernimiento, el mayor y más decisivo que llevan a cabo un estadista y un jefe militar, es el de establecer correctamente la clase de guerra en la que están empeñados y no tomarla o convertirla en algo diferente de lo que dicte la naturaleza de las circunstancias. Este es, por lo tanto, el primero y el más amplio de todos los problemas estratégicos.

De la Guerra
Karl Von Clausewitz

La lucha por la justicia contra la corrupción no es fácil. Nunca ha sido y nunca lo será. Se cobra un peaje en nosotros mismos, nuestras familias, nuestros amigos, y especialmente a nuestros niños. Al final, creo que, como en mi caso, el precio que pagamos es que bien vale la pena de aferrarnos a nuestra dignidad. Frank Serpico

Ahora nuestra guerra es contra la corrupción, antes de que nos inyecte una dosis letal de la desesperanza aprendida. El siguiente es uno de sus múltiples escenarios que nos lleva a un desencanto enfurecido e inútil. En uno de los campamentos donde conviven niños con sus padres de las Farc, ocurre el siguiente diálogo. Un niño fariano le pregunta a su madre guerrillera cuál es la diferencia entre democracia, enemigos de la paz y guerrerismo, porque de eso oye hablar en el campamento todos los días. Con una sonrisa retorcida, maliciosa y una sombra de maldad en los ojos, su madre se lo explica así:

– Democracia es cuando los colombianos trabajan para que nosotros podamos vivir en estos campamentos, nos protejan, y después tener empleo, casa y trabajo, salud, becas y decir lo que nos dé la gana. Algunos hasta se quejan que recibimos más dinero que ellos. Y para que nos den eso, nosotros les entregamos armas. ¡Eso es democracia!
– ¿Y ellos no se emberracan por eso?

Su madre se ríe y le contesta:

– ¡Claro que sí! Y a eso lo llamamos enemigos de la paz, guerrerismo, fanatismo, egoísmo burgués. Hijo, esas son las diferentes formas de lucha que debes aprender para enseñarles a ser bobos. Además, con la colaboración de los jueces corruptos, todos se lo creen. (Leer: Colombia Reports ¿Es el sistema de justicia de Colombia realmente tan podrido? Sí lo es. Escrito por Adriaan Alsema 23 de marzo de 2015)
– ¿Pero por qué entregamos las armas?
– Sencillamente porque las armas no son el único medio que tenemos para conseguir el poder. El joven se quedó pensando y se fue a jugar con sus compañeritos a la guerra que conocía.

Desde luego que lo anterior es humor político negro y provocador que usted no olvidará, pero es una estrategia pedagógica para resumir un vasto escenario, algo de lo que hablaba el experto Clausewitz como guerra. Y en lo que sigue trato de explicar una estrategia de la guerra asimétrica por parte de cualquier estado. Vale decir que en esta guerra de los estados contra la población civil utiliza tácticas atípicas alejadas del orden constitucional, al igual que las guerrillas funcionan con el ‘todo vale.’

El primer escenario de esta guerra podría ser un hogar disfuncional en donde odio, miedo y engaño, vienen revueltos con otras virtudes, entre ellas vivencias superficiales de amor, como algo ‘normal,’ descontrolando la psiquis del niño. Utilizando esa fórmula a Stalin lo llamaban ‘el padrecito de acero’ inculcando lo que hoy los sicólogos llaman ‘la desesperanza aprendida’. Desde luego que en los hogares normales y en las escuelas, se devanan los sesos buscando la fórmula contra esa desesperanza que se refleja a veces en sus estudiantes. Tampoco los gobiernos enseñan cómo neutralizar esas experiencias negativas, por lo que es la primera debilidad que aprovecha el enemigo.

El término ‘desesperanza aprendida’ fue acuñado por el sicólogo Martin Seligman para referirse a un estado en el que la persona se siente indefensa, cree no tener control sobre la situación y piensa que cualquier cosa que haga será inútil, permaneciendo pasiva ante acontecimientos dolorosos, a pesar de poder cambiar esas circunstancias. ¿Cómo llegó Seligman a ese descubrimiento? Mediante un experimento. Veamos.

Expuso a descargas eléctricas ocasionales a dos perros encerrados en sus jaulas respectivas Pero uno tenía la posibilidad de accionar una palanca para detenerlas, mientras que el otro no podía hacer nada. Eran descargas iguales, simultáneas. Cuando el primer perro cortaba la electricidad el otro también dejaba de recibirla. Así, el primer perro mostraba un comportamiento y un ánimo normal, porque podía cortar la corriente, mientras que el otro permanecía quieto y asustado porque no tenía control para remediar su situación. En el rango humano eso significa que, si tienes algún control sobre la realidad dolorosa, la haces soportable. En cambio el segundo perro había aprendido, como los seres humanos, que cualquiera acción era impotente para cambiar la realidad.

Seligman fue un paso más allá, y permitió que el segundo animal también pudiera controlar las descargas. El resultado de la modificación fue sorprendente. Ya era tarde: el perro se mostraba incapaz de darse cuenta de su posibilidad de control y, por lo tanto, continuaba recibiendo la electricidad sin intentar nada para evitarlo. SU DESESPERANZA APRENDIDA ERA IRREVERSIBLE. La pregunta es: ¿Puede una sociedad aprender resignación debido al sistema que padece y no hacer nada para remediarlo? Desde luego. Pues ese mismo aprendizaje es el que se impone en los sistemas totalitarios como el de Cuba y Venezuela. Y, mediante propaganda, desidia del estado, corrupción de la justicia y tolerancia de la sociedad, puede ser inducido en un estado democrático. ¿Cuál es la INEFICAZ MANERA NO VIOLENTA DE RESISTENCIA con las que las sociedades creen solucionar esa tragedia?

1. Mediante LA ESCAPADA de la ‘jaula’ o el ‘gueto democrático’. Ejemplos: Brexit, la diáspora colombiana, el voto contra el ‘establishment’ que eligió a Trump.
2. La VOZ DE PROTESTA que resulta ineficaz. Los ejemplos los vemos a diario. Muy diferente a las ACCIONES de protesta eficaces. Ejemplo: la resistencia pacífica de Gandhi que derrotó al imperio inglés.
3. La LEALTAD o AFERRAMIENTO a identidades ideológicas o culturales, etnias, tradiciones. O estilos de vida representados en diversas clases de existencialismo: droga, parranda, excesos, delincuencia, etc. en la parte negativa. En el lado ‘positivo’ disquisiciones filosóficas, políticas, académicas, campañas religiosas, que no logran neutralizar al AGRESOR TOTALITARIO O AL ESTADO CORRUPTO.
4. La trivialización del odio improductivo en las redes y los medios.
5. La espera de un milagro o algo excepcional: los OVNIS que lleguen al rescate de los buenos; el héroe que se le ocurra cómo acabar con la corrupción en la justicia, por ejemplo.

Ahora bien, mientras de una u otra forma la sociedad colombiana vive RELATIVAMENTE inmersa en el escenario anterior, en los campamentos de las Farc, los que consideramos ‘analfabetos’ funcionales o no, estudian y memorizan el Acuerdo Final de La Habana bajo el señuelo psicológico y la presión de que están dejando las armas para entrar a GOBERNAR AL PAÍS. Hasta ahora esto funciona como una percepción, pero si nos descuidamos la percepción puede convertirse en realidad.

Al pretender resistir a los violentos de las FARC, ELN, etc. con estrategias no violentas ¿Qué habíamos aprendido las personas en Colombia hasta el año 2000? Que, SUPUESTAMENTE, las Farc no podían ser militarmente derrotadas. Un discurso alentado por la guerrilla, promovido por los medios y no desmentido por las acciones ineficaces de los diferentes gobiernos que nos inyectaron desesperanza. Es decir, sin darnos cuenta ¡éramos aliados de la guerra asimétrica de la guerrilla! ¿Por qué no hemos tomado conciencia de esa desesperanza aprendida y sus falsas soluciones? Porque la discusión del problema ha sido política, no científica. Y porque hay una alergia equivocada hacia lo militar, de tal forma que no colaboramos eficazmente con quienes nos defienden. ¿Se ha solucionado el problema? No. Ahora se llama pos conflicto. Y uno de los elementos de ese pos conflicto es la injusticia político social ilustrada en la anécdota anterior, como un arma de guerra psicológica.

Además, porque esa desesperanza aprendida ahora le ocurre a la ciudadanía asfixiada por los recurrentes problemas endémicos del país que persisten sin ser resueltos y que determinan padecimientos cotidianos de gravedades diversas; la corrupción, los injustos impuestos, por ejemplo. Ante cada nueva manifestación desbordante de esos problemas, los ciudadanos protestan, marchan, organizan cacerolazos, juntan firmas, causan trancones, o lloran ante las ocasionales cámaras de televisión que les permiten expresarse, entre otras diversas reacciones. Pero el final es casi invariablemente el mismo: la situación sigue igual o, a veces, peor. ¿Cuál es el peligro? Que permanecemos inermes ante amenazas REALES, NO IMAGINADAS, que pueden acecharnos en cualquier momento, en cualquier lugar, por cualquier razón o sin razón alguna. ¡Y NO TENEMOS LA CAPACIDAD DE REACCIONAR ADECUADAMENTE! Como el perro de Seligman, tal vez ya hemos aprendido la desesperanza. Tan cercana a la impotencia. Tan parecida a la resignación. ¿Cómo se refleja este aprendizaje en la sociedad?

  • Niños que sufren acoso escolar aguantando esos abusos durante toda su etapa escolar. ¿Cómo lo resuelven? El niño aprende a regalarle la lonchera a su acosador y a esconderles esa derrota a sus padres.
  • Alumnos que toleran faltas de respeto de sus profesores y viceversa.
  • Mujeres maltratadas, que no denuncian ni reaccionan ante esa violencia.
  • Ciudadanos atracados en trasnmilenio, pero cuando se captura al ladrón y se le somete al rigor legal de la captura, los ciudadanos protestan. Una falsa compasión ha cegado su sentido de justicia.
  • Empleados que aguantan situaciones de abuso de poder en el trabajo.
  • Personas en situación de desempleo que no buscan trabajo.
  • Ciudadanos que no votan, no se manifiestan, ni se oponen a aquello que sus líderes políticos o el estado imponen.

Personas que no ayudan a causas humanitarias porque creen que por mucho que ellos hagan, nada va a cambiar.

Hoy sabemos que ese estado de ánimo y esas actitudes derrotistas pueden ser inducidas por una política malsana y en la guerra de los estados totalitarios contra la población se usan estrategias para generar en los disidentes, opositores y / o enemigos, conductas de este tipo para desmoralizarlos y evitar iniciativas resistentes a los abusos del tirano de turno que puede ser, también, un dictador de terciopelo. Y de pronto en las ‘democracias’ que no creen tener ese problema se encienden las alarmas cuando la desesperanza aprendida de los que se sienten sitiados, como si la democracia o su país fuera un gueto, recurren a la escapada definitiva: la locura o el suicidio. Entonces declaran que es un problema de salud pública, pero no van a las causas, ni las solucionan. Sin embargo, la desesperanza aprendida puede superarse, para lo que es necesario implementar una permanente pedagogía para:

  • Asumir que todo pasa, que cada día es nuevo, lleno de posibilidades y potencialidades. Que mediante una política sana y correcta implementada por personas honestas con la moral en alto, usted puede hacer que las cosas cambien. Ese grupo tiene que asumir una nueva perspectiva de convivencia, no solamente representar una estrategia electoral. Ese es el reto de Venezuela y Colombia.
  • Apoyarse en personas que tengan otros recursos que usted no posea. El tradicional papel militar de Trump no es descartable. Pero si se estudian las aparentes estrategias ‘estúpidas’ y desestabilizadoras de resistencia al sistema que acosa, quizá pueda usted entender la reciedumbre moral de ‘hacerse el borracho’, como lo enseñaba Bruce Lee. Es un arma desestabilizadora de guerra psicológica contra un régimen.
  • Reevaluar o re conceptualizar la situación en busca de ángulos positivos. Gandhi. Brazos caídos. Sabotaje de hackers, burlas, (un arma de guerra psicológica que se esconde detrás del derecho de libre expresión) etc. 
  • Aceptar, adaptarse y esperar un mejor momento para actuar, si considera que realmente nada puede cambiarse aquí y ahora.
  • Centrarse en los recursos, dones y talentos, en vez de enfocarse en el problema o en sus posibles consecuencias negativas.
  • Buscar en su experiencia conductas que le hayan servido para superar situaciones similares.

Segmentar la acción. No se enrede. Defina una estrategia y dé un paso a la vez para salir del atolladero.

Todo lo anterior es RESISTENCIA CONSCIENTE, no reactiva.

Lo más importante aquí, es que comprenda que la gran mayoría de las veces, salvo en casos extremos de catástrofes naturales o eventos críticos inesperados, lo que vemos como “problema” es en realidad una idea mental que se genera cuando evaluamos una situación en razón de nuestras posibilidades de resolverlo, descartando otras que pueden tener personas que no sean de su grupo o entorno. El problema no es solamente algo que está allá “afuera”, y sobre lo cual no tenemos influencia alguna. Reflexione sobre esto, tome precauciones y viva lo mejor que le sea posible. Veamos ahora un ejemplo.

ANÁLISIS DEL CASO COLOMBIANO. Ha recibido atención política hasta la náusea. Pero 0 consideración sicológica. Veamos ese aspecto ignorado de los principales actores.

Uribe. Comprendió la diferencia entre percepción y realidad. Las armas, las guerrillas, son una realidad; pero cómo se habla de ellas, y lo que deseamos que ellas escuchen es una percepción. Uribe no aceptó que las guerrillas eran ‘invencibles’, una percepción; y las combatió de manera efectiva y real porque pudo utilizar su creatividad para la guerra sin ser militar, (percepción) pero aprendió (realidad). Usó el lenguaje adecuado para rebajarles a las Farc la autoestima (percepción de ellos mismo) que con sus actos se encargan de convertir esa percepción en realidad. Si usted llama a un terrorista asesino, él sabe que no lo ha engañado con su cuento de ser un libertario. Esa es una estrategia de guerra a la que usted se ve obligado para su salvaguarda, no una libre decisión ética de considerarse usted bueno o malo. Esa es la carreta neutralizadora de la izquierda. Es simple ajedrez sicológico, como el que utilizan comunistas de las Farc cuando lo llaman burgués despreciable. Es decir, el Centro Democrático debe utilizar sicólogos sociales especializados en política con excelentes logros creativos. No sé si los politólogos tengan esa capacidad.

Santos. No diferenció entre el ‘baño de sangre’ como percepción y realidad. El acoso de la guerrilla era una realidad disminuida; pero el exagerado pago para parar ese acoso, equivale a: “lo que no nos cuesta, hagámoslo fiesta.”Sin embargo, para la guerrilla ‘esa fiesta’ fue ganancia y así lo percibe la opinión pública. Es el mismo caso del niño que entrega la lonchera (realidad) para que no lo matoneen en el futuro (catástrofe imaginada); si la entrega el primer día, no va a tener almuerzo el resto del año. Es decir, Santos pagó un precio demasiado alto para evitar el futuro matoneo de la guerrilla. Una clase de política que aprendemos en primaria. Otro de los escenarios que infunde desesperanza es el que sigue.

SANTOS, LA OPINIÓN Y SU PERFIL DE CONFIABILIDAD. Burlas, insultos, desprecio, memes, etc., medidas contra la desesperanza, alimentan nuestra percepción negativa sobre la persona que al causarnos una satisfacción egoísta, (el hueso que se le tira al perro) no nos permite EVALUAR OBJETIVAMENTE SU PELIGRO Y EL DE LAS FARC, (La carnita del asunto). Como vivimos en un escenario de desesperanza aprendida, no nos permite evaluar la REALIDAD SOSTENIBLE Y DURADERA DE LA PAZ COMO PELIGRO O REALIZACIÓN PORQUE DE PRONTO ESTAMOS HASTIADOS DE LA POLÍTICA, producto de la desesperanza. Pero yo digo que la política es como el aceite de ricino; desagradable, pero necesaria para poder expulsar a los gusanos del sistema. Veamos.

Para que usted entienda ‘el negocio de la paz’ tiene que remontarse ala publicación de Semana del 11/17/ 1997: “EL "COMPLOT" DE SANTOS – La agenda secreta detrás del escándalo político de la semana.” Allí se recogen todos los contactos y nombres de la élite del país que, en ese momento, estuvo de acuerdo con derrocar a Samper, pero ignoraba los planes reales de Santos, cuyos detalles secretos los reveló Carlos Castaño en su libro Mi confesión, de obligatoria lectura, cuyas proyecciones vemos hoy y que resumo a continuación.

1. En algún momento de 1997 Santos se reunió con Carlos Castaño, Álvaro Leyva como emisario de las Farc, Víctor Carranza en representación de colombianos importantes. Las siguientes palabras de Álvaro Leyva resumen la situación de 1997 y el 2017.Son citadas del capítulo ‘Días de Conspiración’ del libro ‘Mi Confesión’, página 239: “El día que se publiquen los comunicados de las FARC y las Autodefensas, Juan Manuel Santos Calderón solicitará que el presidente se aparte de su cargo. Los grupos armados expresaran su voluntad de que el doctor Santos lidere el proceso de paz y adelante la Asamblea Constituyente”. Ahora la apreciación de Castaño de tal propuesta: “Eso lo colocaba casi de presidente. ¡Qué tal la conspiración!” ¿Entiende usted ahora el papel neutralizador que juega el concepto de ‘para política’ con el que se asocia cualquier crítica al plan Santos – Farc?
2. Dice Semana: “Santos se fijó la meta de la Presidencia de la República para 1998. Montó una precandidatura de gran aceptación entre la clase dirigente pero desconocida para el grueso público. Con cuatro años por delante para preparar su campaña este problema parecía solucionable.” Es decir, desde 1998 Santos aspiraba a la presidencia, con el apoyo de las Farc y las AUC. De ahí la estrategia entreguista que propone en el mensaje que sigue.
3. El 4 de septiembre de 1998 Juan Manuel Santos escribió “Coger el toro por los cachos” en el que consideraba la siguiente PERCEPCIÓN como REALIDAD política para las Farc y que hacía parte de su discurso con la élite: “El argumento de que la estrechez del régimen político es lo que causa la violencia, perdió vigencia con la Constitución del 91. La nueva Carta es una de la más liberal y democrática del mundo y de nuestra historia. Claro que se puede mejorar, pero, como quedó demostrado en las últimas elecciones, los independientes, las minorías, los movimientos de opinión, han tenido resultados electorales y políticos bastante favorables, los cuales eran impensables hace solo unos pocos años. Pero, a pesar de ello, aún están por fuera los principales actores del conflicto interno. Y ellos no van a ingresar a la democracia gracias a los cambios marginales que hasta ahora se han propuesto. El problema es de mucho más fondo.” (Si las Farc quieren llegar al poder para implantar un régimen comunista, la constitución del 91 NO EXISTE PARA ELLOS.)
4. “Ya no se trata de ver cómo se hace más ancha la puerta para que entren los que están afuera de la casa de la democracia sino que, como siempre ha sucedido a lo largo de la historia de Colombia y en prácticamente todo acuerdo de paz, se trata es de ver dónde los vamos a alojar, cómo es que nos vamos a distribuir los cuartos de la casa. Simples remiendos a nuestro sistema político no son suficientes. Ahora lo único que sirve es la construcción de un nuevo país.” (Percepción o realidad imaginada de Santos. ¿Están de acuerdo los líderes del país con este planteamiento? ¿Lo conocen?) 
5. “Me permito proponerle al señor Presidente de la República desde este recinto sagrado de la democracia que, si de veras quiere la paz, lidere un nuevo Frente Nacional. Un Frente Nacional en el que se pacte con todos los sectores políticos y con la guerrilla un nuevo régimen político que reconozca la realidad que hoy representa la insurrección armada. Se trata de reconocer que solo con una profunda redistribución del poder político, con una recomposición constitucional y con una coalición institucional, de la que hagan parte los alzados en armas, se podrán dar las garantías necesarias y las alternativas de acción política para que se silencien los fusiles.” (El precio de ese ‘sueño’ o percepción.) 
6. Sin embargo, en el comunicado de las Farc del 14 de diciembre de 1994 “SÍ DE FARC A DIÁLOGO DE SAMPER” decía El Tiempo: “En él señalan que las conversaciones entre el Gobierno y la insurgencia deben tener como objetivo un tratado de paz que abra las compuertas de la democracia, la vigencia de los derechos humanos, la justicia social y la soberanía. Aceptan que se realicen las conversaciones y que en el marco de éstas se logre un acuerdo sobre el cese al fuego. Así mismo, consideran las Farc que es positivo el hecho de que el presidente Ernesto Samper haya expresado su decisión de proporcionar plenas garantías a quienes la guerrilla designe como interlocutores.”
7. REESTRUCTURAR EL ESTADO PARA DARLE CABIDA A LAS FARC. El testimonio de Castaño sobre el complot de Santos & Co. Farc, AUC y ‘otros colombianos importantes’ (que no se mencionan pero que Castaño llamó el grupo de los seis compuesto por la flor y nata del país) para tumbar a Samper, no se llevó a cabo porque lo develó Serpa. Pero en septiembre de 1998 el anuncio público de Santos hecho al Presidente Pastrana en carta dirigida al presidente de la Cámara de Representantes, con motivo de la instalación de la Comisión de Paz, deja en claro que la ‘solución’ de la paz era reestructurar el estado, como lo puede usted leer en los párrafos anteriores que es lo que estamos viendo actualmente en el 2017. Pastrana se decidió por El Caguán. Creo que la Providencia lo salvó de la trampa de la falsa moneda en la que con una cara gano yo, (Santos) y con la otra pierdes tú (Farc).

¿Pero qué pasó con los planes de Santos y las Farc? Providencialmente se les atravesó Álvaro Uribe Vélez. Ahora bien, si analizamos este escenario encontramos: el tono de las Farc con Samper en 1994 era conciliador; el de Santos en 1998 era más atrevido al proponer abiertamente el cogobierno con las Farc; pero con el advenimiento de Chávez al poder en 1998, la instalación de su gobierno socialista, el apoyo de Venezuela con su poderío militar, la plata del narcotráfico, etc., el TONO DE LAS FARC CAMBIÓ Y SE VOLVIÓ ABIERTO Y DESAFIANTE SIN TEMOR A QUE LE DIGAN NADA. ¿Por qué? POR LA DESESPERANZA APRENDIDA. De esa manera anuncian que quieren el poder; que no han renunciado a sus ideas marxistas, ¡ergo su concepto de paz estable y duradera es EL COMUNISMO! ¡Ese es el precio que tenemos que pagar para que entren a la democracia como abiertamente lo decía Santos en 1998 Y NO NOS DAMOS POR ENTERADOS! Si usted quiere saber por qué y cómo se llevaría a cabo el plan, por favor lea en internet: “Impactante Carta de Fidel Castro a Hugo Chávez.”

En esa carta enviada por Fidel Castro a Hugo Chávez hace varios años le aconseja qué pasos debía seguir para instalarse en el poder en Venezuela. Son los que estamos viendo hoy. También pueden escuchar la lectura de la carta en YouTube. Solo búsquela como “Ballesteros lee la carta de Fidel Castro a Hugo Chávez” Esa lectura la hizo en mayo del 2007 el periodista Iván Ballesteros de Radio Caracas TV. A finales de ese mismo mes ese medio de comunicación fue cerrado por el gobierno dejando en la calle a más de 3,000 empleados.

Entonces en La Habana no se llevó a cabo una negociación de paz, sino que la paz es la excusa para reestructurar el estado, algo necesario, según la percepción o intereses ideológicos de las Farc y Santos. Como puede usted ver, nuestro verdadero enemigo es el perro de Seligman, o la desesperanza aprendida, en la guerra asimétrica que afrontamos; en Barcelona y Europa es el terrorismo, en Colombia se llama pos conflicto cuya bandera es la paz como punta de lanza del castro chavismo que nos amenaza desde Venezuela. En caso de conflicto ¿Se decidirán las Farc por Venezuela o Colombia? Hay que hacerles esa pregunta. Además, si Colombia es el ‘Caín’ de América Latina, ¿será que Maduro sería el Abel por las ofrendas a Dios que le envidia Colombia?

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