Photo Uribe
Logo Small

Lunes 16 de Septiembre del 2019

La impunidad como política de Estado

Publicado en:

El Universal  | 

Autor(a): Ricardo Gil Otaiza  |

Fecha: 14/02/2014

 

A raíz de los hechos recientes en los que los jóvenes universitarios de algunos estados han salido a las calles a protestar por un país mejor, más seguro y decente, ha quedado plenamente demostrada (hay pruebas documentales grabadas de todo esto y se pueden acceder a ellas en YouTube o en las redes sociales) la impunidad con la que se mueven los grupos irregulares, haciendo lo que les viene en gana, destruyendo a mansalva los bienes privados, amedrentando a la ciudadanía a la vista gorda de las fuerzas de seguridad del Estado. Es más, en algunos casos, pareciera que con su ayuda. Hemos visto videos recientes en los que se pueden observar cómo los vándalos secuestran manifestantes frente a piquetes de uniformados, y estos no mueven ni un solo músculo para evitarlo.

Esta situación es inadmisible y condenable en un país en el que supuestamente hay un Estado al amparo de una Carta Magna, en el que los derechos humanos están respaldados por los poderes públicos, en el que existen leyes que sancionan a quienes vulneren y pisoteen los derechos de los otros, en el que los gobernantes deberían ser los garantes del orden público; en el que todos en teoría tenemos el mismo estatus ante las leyes. Pero ya vimos dolorosamente esta semana que no es así. Aquí a los únicos a los que les ha caído la ley encima con saña es a los estudiantes, mientras los otros, los delincuentes, siguen a sus anchas. Hemos sido testigos de los exabruptos cometidos por los grupos armados contra ciudadanos inermes, que salen a ejercer su derecho a la protesta, que muchas veces lo único que llevan en sus manos es una bandera o una cacerola para hacerse ver y sentir, y son víctimas fáciles de estos facinerosos que lo único que buscan es sembrar el miedo y que los ciudadanos se queden callados frente a una crisis que se hace insostenible y peligrosa para la salud de la República. ¿Qué han hecho las autoridades frente a estas evidencias que vulneran a todas luces nuestros derechos? Lamentablemente nada. Es más, se maneja la hipótesis de que algunos de estos "gobernantes" posiblemente azuzan estas acciones delictivas: las buscan, las aúpan y promueven como mecanismos de defensa de lo que ellos consideran un peligro en la prosecución de "su revolución" (esto debería investigarse), que hasta ahora no ha dado la más mínima demostración de lucidez frente al caos nacional, y contrariamente a lo esperado actúa como detonante y generadora del mismo. Esto necesariamente nos lleva a la trágica conclusión de que es posible que la impunidad en Venezuela se haya convertido de un tiempo a esta parte en política de Estado.

Ante esta cruel realidad los ciudadanos estamos en grave desventaja, en el medio, como si tuviésemos que pagar con dolor nuestra justa aspiración de vivir en un país distinto y mejor del que tenemos. Por otra parte, los miembros de la cúpula que detentan el poder (que prácticamente son los mismos desde hace tres lustros, aunque estratégicamente barajados en disímiles cargos) se encuentran ciegos frente a la realidad que ellos mismos han propulsado, por sus ansias desmesuradas y enfermizas de pretender controlarlo todo y, sobre todo, por su evidente incapacidad y cuadratura mental. Mientras tanto, la nación se desdibuja, se hace añicos, se diluye en medio de grandes estertores, y somos testigos horrorizados de su larga agonía. Pero es poco lo que podemos hacer los ciudadanos comunes como usted o como yo, porque el miedo que se siembra en los corazones, en las calles, y la impunidad del desvarío y las fuerzas de choque fascistas, buscan precisamente eso: inmovilizarnos, volvernos torpes, anularnos para que nuestro actuar caiga en el vacío y en la nada.

@GilOtaiza

rigilo99@hotmail.com

Otros artículos en Destacados de Otros Medios

Este es un espacio para que el lector comparta su opinión sobre el contenido del portal, que puede ser expresada en forma libre y sin restricciones siempre y cuando guarde el debido respeto a las ideas ajenas y no contenga expresiones despreciativas u ofensivas. La Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia (FCPPC) se reserva el derecho a borrar los comentarios que en su opinión contravengan esos principios y deja constancia de que NO respalda los comentarios de los lectores ni necesariamente se identifica con ellos.

Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia - Presidente Vitalicio: Álvaro Uribe Vélez
Carrera 7 Número 46-91 - Tel: 3107724587 - Bogotá D.C., Colombia - Atencion@pensamientocolombia.org

NOTA: El cumplimiento de las normas y estándares técnicos dictados y actualizados permanentemente por el "WORLD WIDE WEB CONSORTIUM - W3C", fundado y dirigido por Sir Tim Berners-Lee inventor del "Web", es indispensable para mantenerlo abierto y en óptimo funcionamiento. Insólita y lamentablemente, el 99.999% de las páginas web en el mundo están plagadas de errores de programación que degradan dramáticamente su velocidad y la operación global del "Web". Por esa razón, esta Fundación siempre ha hecho grandes esfuerzos por mantener un portal técnica y estéticamente ejemplar, con contenidos interesantes y libres de errores. De los más de MIL MILLONES (1.000'000.000) de portales, éste (FCPPC) se encuentra en el minúsculo y privilegiado 0.00001% que cumple a cabalidad TODAS las especificaciones técnicas del W3C relacionadas abajo y que además logra una calificación mínima de 98/100 en TODAS las pruebas de desempeño de "Google PageSpeed". Compruébelo usted mismo haciendo clic sobre cualquiera de estos botones:

HTML5 Válido CSS3 Válido! RSS Válido Google PageSpeed