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https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/ocana-clama-por-la-libertad-de-tres-secuestrados-307000

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Fecha: 20/12/2018

Willinton Vergel, Andrés Mena e Irenio Bohórquez siguen en cautiverio. Autoridades investigan.

El secuestro de Irenio Bohórquez, ocurrido en la noche de este lunes, en el municipio de Ocaña (Norte de Santander), avivó el sufrimiento de las familias de Willinton Vergel y Andrés Mena, quienes corrieron con la misma suerte desde hace más de dos meses y en la misma geografía de esta localidad, a 200 kilómetros de Cúcuta.

La víctima que completa más tiempo en cautiverio es el ganadero Willinton Vergel, cuyo rapto se produjo el pasado 9 de octubre, casi a la misma hora en que se adelantaba el operativo de rescate de Cristo José Contreras, el hijo menor del Alcalde de El Carmen, Edwin Contreras, que lamentablemente padeció este mismo flagelo.

Sus familiares se encuentran devastados y el mayor miedo que los asalta es que este trabajador, de 42 años, repita la historia del padre, también víctima de secuestro hace seis años y de quien se desconoce su paradero hasta el momento.

“Es una situación muy difícil con esta espera que se ha extendido por dos meses y ocho días (…) Esto es como una tortura, que no se lo deseo a nadie. Poco han hecho las autoridades, para serle sincera. Mi única esperanza es volver a ver a mi hermano, sano y salvo”, indicó Ana Karina Vergel Bayona, hermana de Willinton.

Casi 20 días después de ocurrida esta acción violenta, la noticia de un nuevo secuestro sacudía nuevamente a Norte de Santander. Se trata de Andrés Mena, un abogado de 34 años, que el 30 de noviembre fue sacado de la finca de un familiar, ubicada entre el sur del Cesar y Ocaña.

«Esto es como una tortura, que no se lo deseo a nadie. Poco han hecho las autoridades, para serle sincera. Mi única esperanza es volver a ver a mi hermano».

A pesar de que esta zona del país es de dominio del Eln, un ambiente de hermetismo rodea la identidad de los responsables de este plagio.

Lo mismo ocurre con Irenio Bohórquez, un agricultor de 68 años, quien fue interceptado en horas de la tarde del lunes, por cinco sujetos armados, cuando se encontraba en su finca, en el corregimiento de Aguas Claras, a 8 kilómetros del centro urbano de Ocaña.

De acuerdo con las autoridades, esta cadena de secuestros se podría atribuir a una estructura de la delincuencia común, que se alió con organizados como el Eln o la disidencia del Epl, más conocido como Los Pelusos, para conseguir ingresos por medio de la extorsión.

El enfrentamiento desde hace ocho meses que sostienen estos dos actores armados, ha generado un desgaste económico y los ha obligado a recurrir a estas prácticas criminales para su financiamiento.

“Nosotros hemos impedido también el libre tránsito de los narcóticos y la producción de cocaína, entonces ellos ven en el secuestro la única forma de conseguir dineros para mantener esta guerra (…) Aunque Bohóquez no aparenta tener los recursos, pero seguimos averiguando a través de los esfuerzos de inteligencia”, puntualizó el general Antonio María Beltrán, comandante de la Trigésima Brigada del Ejército Nacional.

El alto oficial añadió que más de 800 uniformados, especialmente del Batallón Santander, se han volcado para tratar de esclarecer el paradero de estas personas y devolverlas sanas y salvas a su hogar.

En lo corrido de este año se han presentado más de 20 secuestros en Norte de Santander. Seis de ellos se registraron en Ocaña, donde el Eln y Los Pelusos mantienen un poderío criminal.