El Eln arremetió contra el Caño Limón y contaminó una quebrada que tributa a este afluente.

El atentado contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, que fue perpetrado por la guerrilla del Eln, en zona rural del municipio de Toledo, Norte de Santander, produjo en las últimas horas una grave contaminación sobre el río Catatumbo, a la altura de los municipios de Teorama y El Tarra.

De acuerdo con sobrevuelos realizados por Ecopetrol, la mancha de crudo que se desató en horas de la tarde tras este ataque cayó inicialmente sobre la quebrada La Llana, y alcanzó a recorrer una distancia de siete kilómetros, hasta desembocar en las aguas de este importante afluente, ubicado en plena zona de frontera con Venezuela.

“Estas arremetidas ponen en riesgo la integridad y seguridad de las personas. También afectan a las comunidades y sobre todo, al medioambiente. En el caso de Teorama, hemos visto una afectación a esta quebrada. El plan de contingencia busca que el fluido afecta más fuentes hídricas”, precisó Aníbal Fernández Soto, vicepresidente de Desarrollo Sostenible de Ecopetrol.

Aunque no hay presencia de acueductos municipales por donde se expandió el hidrocarburo, este caudal, que desemboca en el Lago Maracaibo, del vecino país, sirve para la captación del líquido usado en la crianza de animales y en el riego de cultivos.

Durante el año pasado se registraron alrededor de 89 ataques contra este oleoducto. – Foto: Cortesía – Ecopetrol

Tan pronto se registró esta acción violenta contra el tubo, la compañía informó a los consejos de gestión de riesgo, activó un plan de contingencia y desplegó puntos de control en el corregimiento de La Gabarra, del municipio de Tibú. Horas después, trató de desplazar funcionarios al lugar de la emergencia, pero su acceso se dificultó por enfrentamientos entre el Ejército y esta guerrilla.

Esta ofensiva es el séptimo atentado que se registra en lo corrido de este año, contra esta infraestructura petrolera. En 2018 se registraron 89 acciones violentas contra este oleoducto.