Photo Uribe
Logo Small

Miércoles 15 de Agosto del 2018

Sacar el diablo de la picardía

Publicado en:

El Colombiano  | 

Autor(a): Juan José García Posada  |

Fecha: 26/10/2015

 

Pintura: cervantes.es

La picardía, en este país, quedó instituida como virtud pública. Es la mayor desgracia nacional, como fuente de corrupción, de perversión de las costumbres, de engaño, falsedad y conflictos incontables. Los pícaros, personajes marginales en las tradiciones que nos llegaron de España, pasaron a ser protagonistas principales de la política y muchas otras actividades. Pícaros con suerte.

La picaresca ha sido un campo de la literatura catalogado como inaceptable, cuando se le asignaba calificación ética negativa. Hoy en día tiene posicionamiento social. Sea cual fuere el resultado de las elecciones de ayer domingo, la picardía está patente en múltiples procedimientos juzgados como democráticos.

La transparencia es una falacia en gran parte de las actuaciones de conductores de campañas, de líderes partidistas, de individuos dotados de figuración notable en los sectores público y privado, en la educación y en general en la vida diaria. Hecha la ley, hecha la trampa, es un dicho convertido en norma consuetudinaria. Otros sostienen que, para ser parte en una causa judicial, es más útil ser experto en detectar las excepciones que tener buen conocimiento de las disposiciones legales.

En el Diccionario no se alaba la picardía. Se define como astucia, viveza, disimulo y engaño. Claro que también se le conoce como travesura infantil, cuando es leve, pero en general se descalifica por representar “intención o acción deshonesta o picante”. Pero entre el Diccionario y la realidad nuestra hay una diferencia parecida a la que separa el deber ser ético de la práctica habitual. La picardía está proscrita, en teoría, como factor degradante de la actividad política. Aquí, en cambio, hasta el actual Presidente, cuando era candidato al primer período, la elogió como ventaja aceptable, en controvertida entrevista radial. No puedo decir que por ese disparate deba señalársele como un pícaro, pero, por ser él quien es, aceptar la picardía puede ser un paso para legitimarla como parte necesaria del modo de hacer política.

Y nada tienen que ver los pícaros con suerte de hoy en día y de nuestros aquí y ahora, con los pobres pícaros de la novela picaresca española del Siglo de Oro, como Lazarillo de Tormes, Guzmán de Alfarache, el diablo Cojuelo o el Buscón, sujetos de baja condición, astutos, ingeniosos y de mal vivir. En esta colonia, el pícaro ha venido ganando estatus.

El tramposo y desvergonzado de las novelas se ha vuelto, mediante el agregado progresivo de la malicia indígena, un señorón digno de admiración, de ser imitado y muchas veces de resultar elegido por sus conciudadanos, como pudo haber sucedido ayer. Hoy el gran propósito nacional debería consistir, en parafraseo del bambuco, en expulsar el diablo de la picardía que tiene al país condenado a la ruina moral definitiva.

Otros artículos en Destacados de Otros Medios

Este es un espacio para que el lector comparta su opinión sobre el contenido del portal, que puede ser expresada en forma libre y sin restricciones siempre y cuando guarde el debido respeto a las ideas ajenas y no contenga expresiones despreciativas u ofensivas. La Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia (FCPPC) se reserva el derecho a borrar los comentarios que en su opinión contravengan esos principios y deja constancia de que NO respalda los comentarios de los lectores ni necesariamente se identifica con ellos.

Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia - Presidente Vitalicio: Álvaro Uribe Vélez
Carrera 7 Número 46-91 - Tel: 3107724587 - Bogotá D.C., Colombia - Atencion@pensamientocolombia.org

NOTA: El cumplimiento de las normas y estándares técnicos dictados y actualizados permanentemente por el "WORLD WIDE WEB CONSORTIUM - W3C", fundado y dirigido por Sir Tim Berners-Lee inventor del "Web", es indispensable para mantenerlo abierto y en óptimo funcionamiento. Insólita y lamentablemente, el 99.999% de las páginas web en el mundo están plagadas de errores de programación que degradan dramáticamente su velocidad y la operación global del "Web". Por esa razón, esta Fundación siempre ha hecho grandes esfuerzos por mantener un portal técnica y estéticamente ejemplar, con contenidos interesantes y libres de errores. De los más de MIL MILLONES (1.000'000.000) de portales, éste (FCPPC) se encuentra en el minúsculo y privilegiado 0.001% que cumple todas las especificaciones técnicas y logra una calificación mínima de 98/100 en todas las pruebas de desempeño de "Google PageSpeed" y de 100/100 en las de "Pingdom", que también certifica que la velocidad de este portal es superior al 95% de la del resto de portales del mundo. Compruébelo usted mismo haciendo clic sobre cualquiera de los botones abajo:

HTML5 Válido CSS3 Válido! RSS Válido Pingdom Test Google PageSpeed