Photo Uribe
Logo Small

Domingo 25 de Febrero del 2018

Agoniza la confianza

Publicado en:

El Nuevo Siglo  | 

Autor(a): Diana Sofía Giraldo  |

Fecha: 17/04/2015

 

Foto: proclamadelcauca.com

Este cruento episodio despertó al Gobierno y a los medios de comunicación. Al fin volvieron a llamar a las cosas por su nombre y empiezan a coincidir los hechos atroces con las declaraciones que los condenan. Dejaron de estar disociadas las declaraciones y los hechos, en un lenguaje esquizofrénico, que se escudaba en lo estratégico y que ya venía minando la confianza de los colombianos. Además de los once soldados muertos y los diecinueve heridos, en la vereda caucana de Timba cayó otra víctima: la confianza. Esta quedó más herida aún, por la lluvia de balas que cayó sobre la escuela de ese apartado, martirizado e ignorado rincón del departamento del Cauca. Y todos, Gobierno, oposición y colombianos, volvemos a encontrarnos al pie de las tumbas de nuestros soldados, clamando por el valor sagrado de la vida.

Después de una violencia como la vivida en más de medio siglo es muy difícil romper la prevención de los colombianos que miran con escepticismo cualquier tipo de conversaciones con la guerrilla. Más si hay concesiones que irriten a gente de todas las edades, sexos, estratos sociales, niveles económicos y preferencias políticas, que consideran exageradas y desmoralizantes las prebendas otorgadas a unos grupos violentos por el solo hecho de haber sido violentos. Y todavía más si las negociaciones se alargan indefinidamente y las concesiones se conocen gota a gota, como si se quisiera multiplicar su impacto doloroso.

Pero el anhelo de paz es tan grande que los colombianos han soportado ese goteo con la esperanza de que, al final del camino, se silencien los fusiles. En su desesperación están dispuestos a aceptar que si no hay disparos hay paz. Y muchos ni siquiera piden que no haya tiros, ni cilindros bombas, ni minas, se contentan con que haya menos y están dispuestos a vivir la ilusión de que esa es la paz.

Pero así sea para aceptar con resignación esas condiciones extremas, se necesita un grado mínimo de confianza en que las armas se silenciarán. Porque ya ni hablar de entregarlas. Ahora se pide solo que no las disparen, pues los más obsesionados en lograr que se firme un documento en donde se repita muchas veces la palabra paz, parecen dispuestos a aceptar que esa paz consiste en que les apunten los fusiles, pero no les disparen.

Si para lograr esos objetivos es necesario cerrar los ojos y olvidar deliberadamente el pasado, se le pide al país que lo haga, si no quiere ser tachado de enemigo de la paz. Y la inmensa mayoría está dispuesta a hacerlo, olvidando, por ejemplo, que el proceso de paz más reciente, que despejó un territorio más extenso que varios países europeos, terminó cuando el secuestro de un avión obligado a aterrizar en una carretera del Huila rebosó la paciencia y la indignación nacional obligó a cancelar el ensayo.

Algo semejante ocurrió con el proceso iniciado en Caracas y continuado en Tlaxcala: el secuestro y muerte del exministro Argelino Durán obligó a liquidarlo.

Y lo mismo sucedió con el proceso iniciado en la presidencia de Virgilio Barco. Y antes sobrevino lo sucedido cuando las buenas intenciones de Belisario Betancur las quemaron en el asalto al Palacio de Justicia.

Después de cada uno de esos episodios amargos, la paloma de la paz sale cada vez más desplumada y malherida. No hay estrategas que nos impidan ver la realidad. ¿Volverá a levantar vuelo?

Otros artículos en

Destacados de Otros Medios

Este es un espacio para que el lector comparta su opinión sobre el contenido del portal, que puede ser expresada en forma libre y sin restricciones siempre y cuando guarde el debido respeto a las ideas ajenas y no contenga expresiones despreciativas u ofensivas. La Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia (FCPPC) se reserva el derecho a borrar los comentarios que en su opinión contravengan esos principios y deja constancia de que NO respalda los comentarios de los lectores ni necesariamente se identifica con ellos.

Jaime Espinosa

17/04/2015 4:12 PM

Diana por Dios. ¿Cómo explicarles estos crímenes a los hijos de las victimas, a los padres y madres a sus hermanos a sus compañeros militares? ¿Cómo decirles que todos estos crímenes se hubieran podido evitar si se continúa con el plan del gobierno de Uribe de seguridad democrática y su fase de CONSOLIDACIÓN a la que comprometió Santos a continuar para hacerse a nuestros votos? ¿Cómo explicarle al ciudadano, que según los “sapos” del Fiscal Montealegre estos crímenes a estas alturas del proceso de paz solo sirven a los narcoterroristas de las Farc para que abran nuevas investigaciones de violacion a los derechos humanos o lesa humanidad, solo para que queden como casos investigados por la fiscalía e incluidos en el acuerdo de paz para q ninguna corte internacional pueda tocarlos según dijo

antoniodavidnar

17/04/2015 12:04 PM

Francamente no hay palabras para describir la brutalidad reinante en esta patria estúpida! Como es posible que un puñado de ccriminales ponga condiciones a todo un estado?. Lo que ha hecho Santos es la peor infamia imaginable! Sus actos son de clara traición a la PATRIA pero no pasa nada!!! Si esta sociedad tuviera un ápice de dignidad, este sinvergüenza, ya estaría respondiendo ante los tribunales por sus bellaquerías.

Los babosos que se comen el cuento de una supuesta paz negociada con criminales, están en las nubes!! pobres ilusos no se dan cuenta que lo que quieren los criminales es eso!!! tener embobado a todo el mundo para hacer de las suyas.

No es concebible que unos terroristas sin alma sean los que nos vengan a dar cátedra de moral!!! eso es ser muy cafre!!!

Jaime Espinosa

17/04/2015 11:12 AM

Qué dirán los enmermelados dueños de periódicos como el País de Cali? Callar y tratar de amordazar a excelentes empleados y periodistas como el Dr Restrepo Satizaval.

Para comentar, por favor ingrese o regístrese

Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia - Presidente Vitalicio: Álvaro Uribe Vélez
Cra 13 No. 48-50 Oficina 709 - Tel: 3107724587 - Bogotá, Colombia - Atencion@pensamientocolombia.org

Esta página no contiene errores y cumple todas las especificaciones del "WORLD WIDE WEB CONSORTIUM - W3C"

HTML5 Válido CSS3 Válido! RSS Válido