Martes 22 de Agosto del 2017

El tigre comunista vs el león capitalista y la mentira

Autor(a): Pedro Aja Castaño  | 

Fecha: 26/03/2017

Exclusivo para FCPPC
 

El tigre y el león - Foto: fansshare.com

El humano es un animal político.

El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.

Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego.

No sé si la democracia sea la ‘sublimación freudiana’ de lo que ocurría en los circos de la antigua Roma, en los que las que eran consideradas bestias salvajes exóticas eran comúnmente enfrentadas entre sí. La pelea entre el león y el tigre era uno de los clásicos ‘partidos de fútbol’ de la época. Las apuestas usualmente favorecían al tigre. A finales del siglo XIX, el Maharajá de Gaekwad de Baroda (una dinastía hindú) organizó una pelea entre un león y un tigre ante una audiencia de miles. El Gaekwad favorecía al león, y como resultado tuvo que pagar 37.000 rupias cuando el león fue mutilado por el tigre. Olvidaron los apostadores que en la selva el tigre es un cazador solitario, diestro en el engaño y el ataque sorpresivo, mientras que el león es un animal social, que vive y caza en grupos llamados ‘orgullo’ (pride of lions) en inglés y en español manada. Aunque los leones cooperan en la caza, el tema del orgullo de ser muy competitivo durante la alimentación, se vuelve primordial para el animal, hasta el punto que los más débiles son apartados o expulsados. La naturaleza competitiva de esta estructura social hace que el león sea más propenso a la lucha, especialmente los machos de los que dependen sus vidas, base del orgullo. Por otra parte, el tigre es muy rápido por lo que los guardianes de los tigres cautivos deben tener mucho cuidado para evitar un ataque repentino.

Y qué nos dice la biología? Craig Saffoe, un biólogo y curador de grandes felinos en el zoológico Smithsonian de Washington, D.C. nos ilustra: "El resultado de una lucha dada depende completamente de los individuos: su historia, estilo de lucha y fisiología. Pero si tuviera que APOSTAR mi dinero le daría la ventaja al tigre; lo que he visto de los tigres, es que son más agresivos; tiran a la yugular; van a matar; mientras que los leones son más bien de los que dirían “te voy a golpear y jugar contigo.”Sin embargo, los leones, que no son brutos, cuando están en cautiverio junto con tigres, les aprenden sus mañas y ha habido casos en los que el león mata a l tigre. Ahora bien, si con esta descripción usted quisiera ser un tigre, o un león político, recuerde que ambos son depredadores, es decir, producen víctimas. Y la especie humana, ni hablar. ¿O no lo es con sus congéneres y otras especies? Por algo los equipos deportivos llevan nombres de ‘tigres’ y ‘leones’ de tal parte, y sus hermosas figuras se despliegan orgullosamente en las banderas de muchos países.

Enfrentados el reino animal y el humano, nuestra especie se ha valido del engaño, la pericia, el manejo letal de la tecnología, o el arte (el toreo) para imponerse a la fuerza y decisión de ataque del salvajismo animal. Pero en nuestra realidad esos instintos van camuflados de partidos de fútbol que no son iguales a los ‘partidos’ políticos y sus hazañas, pero tienen el mismo espíritu con diferente estilo. El camuflaje del reino animal, imitado por el militar en la guerra, se vuelve mentira, disimulo, diplomacia en el reino de lo humano y procaz.

¿Cuál puede ser entonces el arma secreta para superar semejante situación de enfrentamiento del instinto animal o la perversión humana y cuál es el enemigo de la solución? Tenemos que aprender a discernir el poder de la transparencia auténtica que promueve lo humano en contraste con las ‘operaciones’ de transparencia y simulación, ideadas, obviamente, por la mentira. ¿Por qué esta necesidad de discernimiento? Porque si al igual que en un ecosistema depredadores y víctimas son necesarios para el ‘equilibrio’ ¿cuál sería el equivalente en el ecosistema político que mantendría en equilibrio civilidad y barbarie? La pregunta es sencilla, pero se refiere a un complejo ‘ecosistema’ humano cuya presentación en el 2017 se ha llamado ECOSOCIALISMO.

Por ese motivo parte de la estrategia del hábil tigre de la mala izquierda política, marrullero, traidor, sorpresivo, se presentó en La Habana con el discurso del ECOSOCIALISMO, no con el del fracasado socialismo del Siglo XXI. (Leer ¿Qué es el eco socialismo? – Anticapitalista de Michael Loewy; o “Eco-Socialism” en Wikipedia para obtener un panorama completo de la organización ideológica, uno de los disfraces del marxismo.) Ese enfoque se coló en las discusiones que llevaron al Acuerdo Final y el ‘embuchao’ no ha sido detectado. Por eso son las Zonas de Reserva Campesina que se asimilan a la pretensión histórica de las Farc, pero a la opinión pública no se le ha ilustrado para crear la CLARIDAD CONCEPTUAL sobre el nuevo ECOSOCIALISMO. Por ese motivo la sospecha de un co-gobierno pretendido mediante ese nuevo engaño, no encuentra asidero público creíble en el debate público. El Eco socialismo marxista es una carta de presentación del gobierno chino; en Europa y EE.UU tiene acogida, está presente en los partidos verdes por lo que atrae y se mezcla con las nuevas aspiraciones de las generaciones jóvenes que ignoran el trasfondo marxista. A pesar de lo anterior, escaso cubrimiento sobre el asunto ha habido en Colombia. (Ver: La paz ambiental – Sostenibilidad – Semana; Acuerdos ambientales para construir la paz | ELESPECTADOR.CO…; El medio ambiente, víctima en la guerra de Colombia. Los logros de la revolución eco socialista en Venezuela por Carlos Fermín.)

V Por ese motivo en el 2017 no es adecuada la visión política del comunismo vs capitalismo inspirada en el Acuerdo de Yalta de 1945 cuando los animales políticos del momento (Stalin, Churchill, Roosevelt) se repartieron el mundo quedando pospuestos sus crímenes de guerra, menos los de los alemanes; ‘solución’ que fue imitada en 1957 para acabar con la violencia de la época cuando el ‘ecosistema’ político colombiano era más sencillo por lo que se puso de acuerdo en sus cotos de caza y alimentación llamados burocracia y poder. No había otra alternativa, pues se había puesto de moda ‘la caza fría.’ Pero en el 2017 la política depredadora de las guerras del siglo XX es de mal gusto por lo que se ha disfrazado de ecología, surgiendo entonces el ECOSOCIALISMO, un universo complejo en el que es difícil establecer, debido a los diferentes tipos de mentiras, sutilezas y desinformación, la transparencia de lo verdaderamente humano superior y la depredación clásica con otros nombres y metodologías. ¿Por qué es entonces necesario agudizar el pensamiento, al entender cuál es su rol en la política mentirosa?

“Una característica de la acción humana transformadora es que siempre quiere comenzar algo nuevo, lo que no significa que pueda empezar de la nada. Para dejar espacio a su propia acción, algo que estaba allí antes debe ser removido o destruido, para que las cosas sean cambiadas. (Por ejemplo se habla de ACABAR con la corrupción.) Tal cambio sería imposible si no pudiéramos apartarnos imaginativamente de donde estamos localizados física y mentalmente, e imaginar que las cosas también podrían ser diferentes de lo que realmente es. Por lo que no importa cuán grande sea el tejido de falsedad que un mentiroso experimentado tiene para ofrecer, nunca será lo suficientemente extenso…para cubrir la inmensidad de los hechos. En otras palabras, se trata de la negación deliberada de la verdad fáctica que incluye la verdad o verdades de cada quien, la capacidad de mentir para ocultar la propia ‘verdad’ o sabotear la de los otros para cambiar los hechos; es decir, la capacidad de actuar tiene que tener en cuenta muchas ‘verdades’ contradictorias. Y esta realidad debe su existencia a una misma fuente: la imaginación. De ninguna manera es natural que podamos decir: "El sol brilla", cuando está lloviendo; más bien, indica que mientras estamos bien equipados para el mundo, tanto sensual como mentalmente, no estamos encajados o incrustados en él como una de sus partes inalienables. Somos libres para cambiar el mundo y comenzar algo nuevo en él. Sin la libertad mental de negar o afirmar la existencia, de decir "sí" o "no" – no sólo a las declaraciones o proposiciones para expresar acuerdo o desacuerdo, sino a las cosas como nos son dadas, más allá del acuerdo o desacuerdo de nuestros órganos de percepción y cognición – ninguna acción sería posible sin la afirmación o negación; por supuesto, la política es una de las acciones que hace posible estas cosas.”(Mentir en la política: Hannah Arendt sobre el engaño, el auto-engaño y la psicología de la desfiguración de los hechos por María Popova)

De esa forma el engaño se puede convertir en ECOSOCIALISMO; en arte, y llamarlo política; tener sus maestros como Maquiavelo y Richelieu; sus listas y concursos en todas las áreas(Ver:Politicians Who Cheated list; America's Tax Cheating Politicians – The Daily Beast; The 10 Biggest College Cheating Scandals – Business Insider) y sus formas antisociales aceptadas, asociadas con una ‘liberación’ mal entendida. Estas formas son todo lo que va contra la urbanidad, la cívica o civilidad y las leyes, generando de esta manera conductas indeseables que pueden ser o no punibles, transgresiones territoriales o personales, conductas de omisión y las abiertamente ilegales que son toleradas. Sin embargo, al no publicarse las listas ni hazañas de los honestos, el engaño y la mentira se convierten en los actores principales. ¿Y cómo nos curamos del estrés político o personal cuya verdadera causa es la mentira? Con la honestidad radical. Por eso Trump es tan impopular. Porque dice verdades, pero no en el estilo político de las ideologías mentirosas, políticamente correctas, sino como lo hace la gente del común, que al parecer, por su lenguaje, no tendría cabida en la democracia electoral. (Leer “Honestidad radical” del Dr. Brad Blanton.) ¿Y cómo detectamos esas mentiras que desembocan en el delito o el crimen? Aprendiendo a detectar el lenguaje del engaño. (Ver: No te atrevas a mentirme – Manual práctico para afilar el ojo y aprender a leer el lenguaje del engaño por Rita Karanaukas).

Ahora bien, no tomemos como ‘inocentes’ los actos iniciales no punibles, sin ninguna trascendencia como pueden ser: tener un animal en estado de abandono, colarse en la fila, no pagar transmilenio, parquear en el sitio de minusválidos, irrespetar a los peatones, no recoger los desechos de las mascotas, no apagar el celular en misa, no devolver un libro prestado, comportamiento hostil o mal educado, etc., pues pueden irse convirtiendo por la costumbre y la confianza en trasgresiones mayores: escuchar música a alto volumen que incomode a vecinos, entrar sin tocar la puerta, chismosear un celular ajeno, coquetear estando con otra persona, perturbar el espacio público, etc. De esa manera las faltas menores son leídas y asimiladas por nuestro inconsciente como tolerancia que proporcionan placer; y de ahí a estirar esa frontera hacia los peligrosos límites del delito, es un asunto de tiempo y oportunidad. Pablo Escobar comenzó como ladrón de placas de mármol en las tumbas. Estamos en la capacidad de discernir nuestras conductas, si nos proponemos observar desde un nivel superior, aquello que puede parecer ‘una conducta inocente’ en el reino animal como podría ser el caminar silencioso del gato; la ‘verdad’ de ese deslizamiento que experimenta el ratón lo podemos trasferir a lo humano. La ética, moral, civilidad, educación, leyes, acuerdos sociales, mandamientos religiosos, costumbres sanas, salud, ciencia, arte, etc. nos pueden dar un referente ilustrativo de la letal e ‘inocente’ conducta animal para entender el meollo político, sin que se vuelva el cásico insulto de ‘ratas, víboras, fieras’ sin entender ni asimilar la histeria acusatoria contra el reino ‘animal’. El pederasta envuelve al niño con sonrisas, caramelo, juegos ‘inocentes’, como lo son también los múltiples juegos de seducción de nuestros ‘hermanos’ animales, pero la intención real la detectan la experiencia de la gente sana y con principios.

Con este enfoque observe usted el comportamiento en el congreso, su casa, la oficina, la universidad, la iglesia, el consultorio y comprobará que la barbarie comienza con las cosas pequeñas que incomodan hasta convertirse en el peligro de las ciudades. Haga una pequeña lista de sus hallazgos, CREA en ella y practique las soluciones de sentido común.

En nuestro escenario Santos no le para bolas a las ‘confesiones’ de Prieto porque son una falta administrativa, no una seria violación de la ley; pero no contaba con la denuncia de Pastrana expuesta en "ESO NO SE LO CREE NADIE": Andrés Pastrana sobre JM Santos …https://www.you…. Además, su sobrino le advierte desde Semana: “La financiación ilícita de campañas no es ‘per se’ un delito en Colombia, pero puede desembocar en varios,” mientras la carátula de la revista lo pone frente al pelotón de fusilamiento político cuando presenta al presidente con dolor de cabeza para recordarle que está en serios aprietos. Y todo comienza con las disimuladas tolerancias de la mentira, la verdad a medias, etc., sabiamente advertidas en los cientos de proverbios sobre el tema.

Con lo anterior y lo que sigue échele un vistazo al proceso de paz habanero, a Odebrecht, teniendo en cuenta ciertas características de los mentirosos según el experto Noah Zandan en su libro “The language of lying.”Pongo entre comillas las citas del libro con la abreviatura del autor (NZ), las de Santos (S) o las de Yamid Amat (YA) y comento entre paréntesis.

1. Análisis basado en la entrevista del presidente con Yamid Amat: “Prefiero el dictamen de la historia y no el de las encuestas”. El Tiempo, 19 de marzo de 2017.

2. (NZ) “Los mentirosos se refieren menos a ellos mismos cuando hacen declaraciones engañosas. Escriben o hablan más sobre otros, a menudo utilizando a la tercera persona para distanciarse y desvincularse de su vida”, (en este caso de la campaña) Ejemplos del texto: (S) “una campaña es como una gran empresa; hay que delegar funciones y permitir que decisiones sean tomadas por los responsables (Verdad a medias; una campaña es también una familia en donde hay amistades, mayor o menor confianza en… (Personas), supervisión, intereses internos y externos, electorado proclive o no a aceptar el engaño como normal, etc.) (…) (S)Nombré gente de reconocida trayectoria (…) (S) Roberto ya respondió esa pregunta (¿La entrevista es con él, o con Roberto?) (…) (S)Ya hay personas que aceptaron su responsabilidad (¿Y qué pasa con la propia? ¿Queda diluida en las disculpas?) (…) (S)Di instrucciones y reglas estrictas para que se cumpliera con rigor con todas las normas de campaña. Se establecieron los controles y mecanismos. Si no se respetaron, los que las incumplieron deben responder. (Las reglas, controles, mecanismos no se controlan ellos mismos; NECESITAN AUDITORÍAS que deben realizar los supervisores; luego la campaña era una empresa chimba y ¿qué pasa con la responsabilidad del Presidente en ese sentido? ¿O es que las Juntas Directivas, si es que ese era su responsabilidad ‘empresarial’ no supervisan? Sobre todas esas fallas que surgen del análisis de sus palabras, SENCILLAMENTE SE EXCUSA. En una empresa lo habrían BOTADO y eso hay que hacerlo por ineficiente. Pero el no admite la responsabilidad de su ineficiencia por lo que los otros deben pagar, el país incluido, porque “me acabo de enterar.” Luego la MENTIRA es que SU campaña no funcionó COMO UNA EMPRESA induciendo a errores y posibles delitos) (S) “Eso lo tendrá que establecer la Fiscalía (…) (S) El sistema de financiación de las campañas tiene problemas (…) (Pero si lo sabía ¿por qué no los afrontó de manera efectiva como lo señalo?) (S) “Espero terminar mi gobierno con broche de oro” (Niega la impopularidad; desconoce los hechos de la economía… habla de las ‘calificaciones’ de los especialistas; acusa a Yamid Amat de negativo, etc.)

3. (NZ) “Los mentirosos tienden a ser más negativos porque, en un nivel subconsciente, se sienten culpables por mentir.” Ejemplo del testimonio físico de las circunstancias que han producido esta condición: (YA) “Hoy, más de 30 años después, por vez primera observé otra expresión. Esta vez en quien es ahora el Presidente de la República… (Vi la expresión) que produce la soledad que parece estar sintiendo (…) (YA) Y, ahora, un acto irregular con la nefasta Odebrecht, cometido por uno de sus colaboradores en la campaña del 2010, produce una condena pública contra él. No contra el autor de la anomalía. El rostro del Presidente es el de un hombre que afronta adversidades. Y su soledad parecería confirmarse: después de tres horas de conversación, su teléfono personal, que jamás apaga, estuvo en silencio.

4. (NZ) “Los mentirosos típicamente explican los acontecimientos en términos simples, ya que nuestros cerebros luchan para construir una mentira compleja. El juicio y la evaluación son cosas complejas que nuestros cerebros calculan.” (Los medios se han encargado de simplificar y ocultar las dificultades del proceso de paz; por eso la propaganda sobre el mismo se capta como mentirosa y vacía en contra de lo que nos dice la inteligencia.)

5. (NZ) “Aunque los mentirosos simplifican las descripciones, tienden a usar una estructura de oraciones más largas y complicadas, insertando palabras innecesarias e información irrelevante, pero con detalles reales, para cubrir la mentira.” (El Acuerdo Final es un monumento de antología de esta técnica para ocultar dos verdades simples: impunidad legalizada y ventajas inmerecidas y peligrosas para las Farc.)

6. El artículo de María Popova arriba citado parece que hubiera sido escrito en el escenario del proceso de paz y Odebrecht, pues en relación con el montaje de la mentira, dice: “No sólo la gente y sus representantes electos se niegan a acceder a lo que deben saber para formar una opinión y tomar decisiones, sino también los propios actores, que reciben la máxima autorización para conocer todos los hechos pertinentes, permanecen en un estado de desconocimiento celestial sobre los mismos.” (Las conversaciones secretas de La Habana fueron negadas hasta cuando ya fue imposible ocultarlas; el General Mora fue desvinculado en una parte sensible del proceso. En el caso de Odebrecht el Presidente permanece en una nube impoluta en medio del universo de su vestuario.)

No sé si en la ECOLOGÍA POLÍTICA las características del mentiroso sean un mecanismo de defensa, una falla genética que produce una especie depredadora, una perversión del espíritu libremente conocida y consentida. Las especies animales han desarrollado una amplia variedad de características que funcionan para evitar su detección, selección y captura que se denominan en conjunto defensas frente a la depredación. Y así como muchos animales, los humanos también hemos desarrollado y aplicamos esas defensas. Por ejemplo: la toxicidad química defensiva de algunos artrópodos pueden traducirse en el mal genio y los coscorrones de Vargas Lleras que evitan que se le acerquen los zánganos y ladrones de cuello blanco. El rojo como la coloración críptica de peces, reptiles y aves establecida para desorientar puede ser adoptado por los camaradas para ser confundidos con los liberales en un hábitat en el que no se detectaría su existencia, por ejemplo, la iglesia de la Teología de la Liberación. En la producción del dinero por una especie comestible, banqueros y políticos honestos, se esconden las especies que distraen y desorientan con contabilidad amañada para birlar el dinero de las donaciones, como los cuervos ladrones.

Debido a que la mentira se hace con palabras, y también con el silencio, el mentiroso vive con miedo a perder el control; por eso manipula. Aunque tiene muchos amigos, estos siempre lo son por interés; por eso sabe que está solo. Pero la patología de la mentira no sólo los aleja de los demás, sino que engendra la mayor soledad de todas, al privarlos de ellos mismos. El mentiroso a menudo sufre de amnesia selectiva, es decir, el silencio del inconsciente. Lo que lo lleva a mentir habitualmente, como modo de vida. Es como tomar píldoras para dormir, y con ello borrar, soñar; pero el inconsciente quiere la verdad y hará todo lo necesario para traerla a la luz: la enfermedad, la tragedia, la acusación injusta, la cárcel. Por eso la cuestión de las mentiras, invariablemente invoca el asunto de la honestidad y lo que realmente es la "verdad". En este escenario ¿Por qué la reacción virulenta contra Santos si, aparentemente, quien cometió la falta fue Prieto?

Porque ese no es el tema de fondo, pues cuando un presidente llega al poder gracias a la democracia en la que hemos depositado nuestra confianza y descubrimos que alguien en quien institucionalmente teníamos que confiar ya no merece esa condición, nos obliga a reexaminar todo nuestro universo, a cuestionar nuestro instinto y el concepto de credibilidad. El descalabro de la confiabilidad de un presidente puede llevar a un país, durante mucho tiempo, a sentirse frente a la oscuridad de un abismo histórico, sobre todo si el mandatario se aferra al poder; un mundo soñado de paz de pronto se ha convertido en algo en lo que ya no existe la confianza en nuestros dirigentes, afectando incluso las relaciones de parentesco y familia debido a la discusión política que genera. Nos acercamos así, peligrosamente, a la falta de forma de lo que consideramos civilización y democracia, cuando los bandidos campean con patente de corso para mandarnos.

Si he presentado la mentira como una conducta animal necesaria para ilustrarlas conversaciones secretas de La Habana que fueron negadas hasta cuando ya fue imposible ocultarlas; o que el General Mora hubiera sido desvinculado en una parte sensible del proceso; con esta comparación quizá nos concienticemos de nuestros errores. Lo que debe llevarnos a pensar si somos una especie supuestamente superior con posibilidades de una inmortalidad feliz o atormentada; o solamente una parte del paisaje cósmico. Por ello, si la veracidad nunca se ha contado entre las virtudes políticas, y las mentiras siempre se han considerado como herramientas justificables en ciertas relaciones y circunstancias (Lincoln manejó una cadena de influencias para neutralizar a congresistas opositores para obtener la liberación de los esclavos y aprobar la enmienda del caso.) quienquiera que reflexione sobre estos asuntos sólo puede sorprendernos por la poca atención que se le ha prestado al significado de la mentira en nuestra tradición política y en nuestro futuro como personas y humanidad.

De ahí que sea preocupante que solo nos ocupemos de ello cuando la naturaleza de la acción involucra al Primer Mandatario. En ese momento nuestro capacidad de negar en el pensamiento y la palabra lo que es obviamente innegable, estalla en pedazos; viene el escándalo, surge el dolor, el asombro, las recriminaciones y las vacías promesas políticas de enmienda, porque una anormalidad conductual y social no puede seguir siendo ignorada. Admitir el error entonces, es de verdaderos líderes, que quizá no puedan volver a tener nuestra confianza, pero sí nuestro respeto. Ojalá Santos aprenda de Samper, a quien quiso derrocar, pero que ni por ello tiene nuestra confianza, ni nuestro respeto.

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