CENTRO DEMOCRÁTICO

CENTRO DEMOCRÁTICO

La política en Colombia es cualquier cosa menos aburrida y, cerca las elecciones, se mueve con rapidez.

De lejos, la noticia más importante es la irrupción en el panorama electoral del Centro Democrático. Sus efectos trascienden las elecciones inmediatas: el Centro Democrático es un movimiento con vocación de permanencia que, a diferencia de los partidos políticos existentes, cuenta con dos variables que lo singularizan: por un lado, el liderazgo indiscutido y carismático del expresidente Uribe, en un momento en que los líderes brillan por su ausencia y el poder dentro de los partidos está altamente atomizado; por el otro, unas bases ideológicas y doctrinarias muy fuertes y caracterizadas, situadas desde el centro a la derecha del espectro político. Quienes están con el Centro Democrático no solo creen en Uribe sino que además se identifican con ese cuerpo doctrinario.

Ahora bien, no cabe duda de que el impacto del Centro Democrático se ve matizado por el hecho de que su líder no puede aspirar a la Presidencia de la República. El veto constitucional tranquiliza a los potenciales candidatos y genera una dinámica que extiende la confrontación política más allá del Ejecutivo. De ahí que el lanzamiento de Uribe al Senado, con lista cerrada y a su cabeza, generará un sismo en el interior del Congreso. Los más afectados serán los partidos Conservador y de la U, porque muchos de sus votantes se sentirán más identificados con el Centro Democrático, en especial después de la traición de Santos a sus electores. Los parlamentarios de la U mantendrán los votantes que estén amarrados con la mermelada y los conservadores, que apenas sí retienen alguna cuota burocrática, no pueden sino rezar para preservar algo de sus bases tradicionales y campesinas. El grueso del voto urbano conservador y de la U terminará en el Centro Democrático.

¿Cuentas? Difícil hacerlas. Hay sin embargo algunas cosas claras: Las listas del Centro Democrático no sacarán los mismos votos de Uribe en las presidenciales. Serán muchos menos. No es previsible tampoco que saquen el 60%, que es la intención de voto de la última encuesta excluyendo votantes en blanco, ni el 50%, si los incluyera. Si obtuvieran semejante votación, la política colombiana sería absolutamente distinta a como la conocemos, porque el Centro Democrático controlaría el Senado sin coaliciones y la gobernabilidad del próximo presidente, cualquiera que fuera, dependería de llegar a un acuerdo con el nuevo movimiento.

Pero mis cálculos van de un mínimo de 15 senadores a un máximo de 35, considerando que todo el voto por el Centro Democrático será de opinión y que aunque este va creciendo en cada elección, aun no es mayoritario. Más senadores sería un resultado extraordinario por imprevisible y por su impacto al constituir, de lejos, la bancada más grande en el Congreso. ¿La variable clave? Lo que ocurra en el proceso de paz. Serán la fecha, la naturaleza y el contenido de los acuerdos con las Farc los que decidan el tamaño de la votación por el Centro Democrático. La ausencia de acuerdos o unos que establezcan impunidad o ventajas políticas para los guerrilleros, fortalecerán la votación centrodemocrática.

En cualquier caso, es previsible que los ataques a las listas del Centro Democrático se agudizarán cuando se acerquen las fechas de las elecciones. El Gobierno, el liberalismo y la U, y la prensa afín al régimen, que es casi toda, centrarán sus esfuerzos en restarle fuerza a las listas centrodemocráticas. Los partidos para ayudar a sus congresistas. Los medios para hacerle la tarea al Gobierno. Y el Ejecutivo porque una victoria contundente del Centro Democrático le daría un gran impulso a la candidatura presidencial de ese movimiento, cualquiera que sea el candidato, y en paralelo dañaría aun más las ya muy malas perspectivas reeleccionistas de Santos. No sobra recordar que la última encuesta, realizada después del cambio de gabinete y controlado el paro agrario, muestra que sólo el 19% de los ciudadanos estaría dispuesto a votar la reelección del Presidente.

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