Cuando un hombre es vertical

Cuando un hombre es vertical

Cuando un hombre es vertical, frentero; cuando el arma que mejor maneja es la verdad y la más letal, la inteligencia; cuando las veinticuatro horas de cada día que vive las dedica a volar más alto que ayer; cuando un hombre es un berraco a carta cabal, aprende de la vida y en la vida muchas cosas; una de ellas, a defenderse.

Sabe, con frialdad, cómo, con qué y a quién, le sale a la arena.

No es una fiera ciega y torpe.

No son los golpes y las heridas que a mansalva le han asestado, motivos de su furia.

Piensa.

Calcula.

Espera.

No realiza un solo ataque.

Como de felino imbatible, sus zarpazos surcan los aires como destellos.

Y aciertan donde más duelan.

Y ponen al descubierto a trampas y a tramposos.

Y los falsos caballeros del Támesis y del Big Ben se descobijan cuando, muisca guasamalleta el más conocido, taca burro.

Y los Napoleón Franco y Compañía ilimitada, rendidos, cansados de torcer verdades y de enderezar mentiras, no les queda más camino que soltar el Zorro…

Y se fue a la cabeza.

En La Habana si, ocurren los milagros.

Un grupo de descamisados, gordos a punta de playa y mar gratis, tienen a dos renglones, la solución de un problema que ha desafiado, victorioso, al mundo entero; el narcotráfico; según Santich, (así se dice Santos en ruso) a partir del par de renglones, será cosa del pasado.

Según mi hacker de cabecera, los renglones, resumidos, dicen: Las Farc no producirán, no transportarán, no venderán, no entregarán, no meterán cocaína, ni bazuco. No permitirán que grupo ni persona algunos lo hagan. Entregarán el negocito, a partir de la entrega de las armas y la firma de la paz, al finalizar el décimo periodo presidencial de nuestro nunca suficientemente bien amado Judas Mamerto…

El fiscal se equivocó con el doctor Álvaro Uribe Vélez.

Corrijo la frase anterior pero repito la idea con elegancia:

El señor Fiscal, tacó burro.

Que se le mida a Vargas Lleras.

Que le pida de ventaja las cien mil casas gratis, para que le gane dormido.

¡Qué bien he oído al doctor Óscar Iván Zuluaga¡

¡ Me suena al doctor Uribe !

¡ Magnífico alumno !

¡ Inigualable maestro !.

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