Farc reafirman que no aceptarán sometimiento ni encarcelamiento e insisten en reforma a doctrina militar

Farc reafirman que no aceptarán sometimiento ni encarcelamiento e insisten en reforma a doctrina militar

La guerrilla de las Farc advirtió una vez más al gobierno colombiano que no aceptará “sometimiento” ni “encarcelamiento” dentro del acuerdo de paz que se está negociando en La Habana, Cuba, y al mismo tiempo insistió en su demanda de reducir y transformar a las Fuerzas Armadas, lo mismo que en una reforma a la llamada “doctrina militar”.

La posición alrededor de estos espinosos temas, que el gobierno nacional ha rechazado en reiteradas oportunidades, fue fijada por las Farc en un escrito del integrante del equipo negociador del grupo guerrillero alias Jesús Santrich, titulado “Como para que no nos engañemos”, publicado en su página web, en el que tácitamente resume las condiciones para llegar a una solución al conflicto armado en Colombia.

“Nadie debe llamarse a engaños: si no hay desmilitarización de la sociedad y del Estado, la paz es un supuesto negado, tanto como si no se dan las transformaciones de orden estructural que reclama el país”, advierte el cabecilla de las Farc, que, sin embargo, no hace mención al punto relacionado con las víctimas que entrará en discusión en el nuevo ciclo de conversaciones que está por iniciarse en La Habana.

Añade que hay que “bajarle el volumen al cacareo que se produce cuando alguien se atreve a hablar de la necesidad de abordar el espinoso tema de la reducción y transformación de las Fuerzas Armadas, incluyendo la doctrina militar signada por la concepción del enemigo interno, pues nadie puede olvidar el nefando papel que el aparataje militar y de policía ha jugado en la ejecución de la guerra sucia y el surgimiento de la crisis humanitaria que existe en el país.

“Muchas reformas habrá que hacer en este campo, como transformaciones deberá tener la política económica, que parece ser el otro factor intocable desde la visión de las oligarquías”, subraya. “A ese cacareo también habrá que bajarle el volumen si lo que se busca es la paz justa y no la de los sepulcros”, complementa.

Frente al desarrollo de las conversaciones, dice que “según se ve parece que siguen pensando que en La Habana lo que cabe es el sometimiento de la insurgencia y su posterior encarcelamiento, mientras a gran parte de la izquierda o de los sectores democráticos se los trata de meter en el redil del oportunismo o del miedo y, en últimas, en el sofisma de definirse por la paz o por la guerra”.
Considera que “es absurdo que desde el gobierno se siga repitiendo la letanía de que no se procederá con la puesta en marcha de los acuerdos hasta que termine el proceso, como si lo que estuviera pactado no fuera precisamente y en exclusivo, parte de las soluciones a las exigencias urgentes de las comunidades”.

Igualmente señala que “persistir en la vana idea del régimen, de que la paz es la victoria, dando a entender que es por la fuerza militar que se logrará llegar a tan anhelado objetivo, es una falacia que ya cumplió medio siglo de terquedades y torpezas”.

Y concluye: “No hay tal posibilidad y persistir en esta impertinencia es menospreciar y pisotear tanto el anhelo de reconciliación de las mayorías, como vilipendiar la sincera voluntad de diálogo que como principio enarbola la insurgencia y ahora enfatiza para poder llevar a buen puerto el intento de reconciliación que se adelanta en La Habana”.

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Buscar

Facebook

Ingresar