El nudo gordiano de la paz – los planteamientos antiéticos y falacias del abogado de las Farc

El nudo gordiano de la paz – los planteamientos antiéticos y falacias del abogado de las Farc

Demóstenes. Ahora bien, sé que Esquines va a evitar la réplica de los cargos mismos y, en su deseo de desviarnos lo más lejos posible de los hechos, va a discurrir sobre los grandes beneficios que resultan a todos los hombres por efecto de la paz y, contrariamente, los males que les sobrevienen a raíz de la guerra. De esta guisa va a ser su defensa.

Demóstenes: Sobre la embajada fraudulenta

(Discurso pronunciado en el año 343 A.C, con la intención de someter a una rendición de cuentas a Esquines por su actuación durante la embajada enviada por Atenas para tratar con Filipo de Macedonia.)

La gente es como Dios la hizo y, a veces, por sus libres decisiones se vuelve mejor o peor. Lo mismo ocurre con los países desde el momento de su fundación. Pero a individuos y países les llega su ‘momento de la verdad,’ como en el toreo, para tomar una difícil buena o mala decisión. ¿Cómo juzgaremos? ¿Con base en qué? De eso se trata esta interpretación del nudo gordiano.

En la antigua Grecia cuando Gordias fue elegido rey fundó la ciudad de Gordio y, en señal de agradecimiento, ofreció al templo de Zeus su carro, atando la lanza y el yugo con un nudo cuyos cabos se escondían en el interior, tan complicado según cuenta la leyenda que nadie lo podía soltar. La predicción era que el que lo consiguiese conquistaría toda Asia. La metáfora del título se basa en la leyenda de Alejandro Magno quien desató el nudo de una manera inusual a lo esperado: cortándolo con la espada, extendiendo su imperio hasta los confines de Asia. Discípulo de Aristóteles, no era ningún tonto y seguramente concluyó que al no conocer el truco inicial de cómo se había hecho el nudo, y viendo que la manipulación de la cuerda, sin extremos a la vista, era insuperable, pero sabiendo también que lo que contaba era el resultado, optó por la espada.

Lo anterior significa que el bucle de la cuerda no pudo haber sido convertido en un nudo sin que los extremos hubieran estado separados, por lo que primero debió haberse hecho el nudo y después los extremos se juntaron ocultando tal unión en un embrollo bien diseñado. Si estudiamos bien esta lógica que se auto organiza a sí misma, oculta el secreto de su diseño sin dejar cabos sueltos, y su solución se yergue altiva como reto para los más inteligentes, vemos que ese ‘nudo’ podría corresponder a la formación y esencia de un ser humano.

Si el nudo gordiano es la metáfora de un ser humano que, considerado como realidad física, solo podría ser ‘desatado’ desde fuera, es decir, entendido, manipulado, vemos lo imposible que es tal tarea, cuando el secreto de su formación y esencia permanece oculto y se pretende ‘negociar’ con ese nudo que solo puede desatarse, solucionarse, entenderse, desde dentro de sí mismo; vale decir, desde una dimensión diferente de la que discurren los diálogos.

Así considerado, el nudo gordiano se convierte en un símbolo de trabajo estratégico, una metáfora de la compleja realidad humana que reta nuestras construcciones o imaginaciones facilistas sobre una posible solución, al basarnos en la realidad engañosa de lo que aparentemente vemos. Los negociadores de las Farc y su organización, al igual que los negociadores del gobierno y la sociedad colombiana son sendos nudos gordianos en negociación, pero de naturalezas disímiles, juzgadas por los resultados que vemos: un ‘nudo’ que se ha esforzado por tratar de convivir pacíficamente, en medio de dificultades, regulado por la Constitución y las leyes; y otro ‘nudo’ con una conducta explícita de destrucción de esa paz y la intención de dominar. Ahora bien, ¿cómo está conformada la cuerda de cada nudo? Por hilos de naturalezas diferentes, aunque en la superficie se vean iguales.

Estudiemos entonces el ‘trenzado’ de una cuerda multiusos de las Farc disfrazada de argumentos jurídicos para blandir como fuete de confusión y sometimiento ante la sociedad y conseguir una legitimidad espuria, utilizando el principio propagandístico de verosimilitud de Goebbels. (Semana ¿Qué es lo que plantea el abogado de las Farc? Julio 25/15) En el siguiente análisis mencionará los hechos y la descripción correspondiente al error de actitud, proceso de pensamiento o falacia de la entrevista de Enrique Santiago Romero. ¿Y quién es él, como dice la canción?

Español, abogado comunista, el principal asesor jurídico de las Farc y de otros multimillonarios llamados a juicio. (Leer: Los negocios del abogado y líder de IU, Enrique Santiago, con un capo castrista. Noticias de España http://goo.gl/sbfO97)

Santiago ha construido su cuerda mediante una retórica complicada, afín a las Farc, con los siguientes elementos:

1. Una admisión de la existencia innegable de la justicia internacional. (Se ampara en el respeto debido a ese organismo internacional para fingir una objetividad que no demuestra en sus otros planteamientos.)

2. Creación de un escenario especial de juicio para las Farc que podría estar en discusión. (Esta estrategia falaz llamada ‘distraccionismo redituable’ consiste en hacer un planteamiento especulativo acerca de una ‘situación ideal’ para las Farc frente a la situación real como la ve el constituyente primario. Se discute lo que ‘debería ser’ a nombre de un beneficio inexistente como un acuerdo de paz, frente a la esencia jurídica universal que se basa en hechos. Esto es sencillamente una apuesta, no la búsqueda de una fórmula jurídica, como la anuncian.)

3. Una presunción del Estado colombiano y los grupos políticos como agresores y patrocinadores del paramilitarismo. (Esta hipótesis es falaz por ser impracticable su prueba, confundiendo responsabilidades personales con responsabilidades sistémicas que se predicarían de una dictadura declarada, practicada de manera incuestionable y denunciada por otros estados. Además, hay apelación al prejuicio popular antigobiernista, antiuribista, anticapitalista los cuales son falacias presuntivas; por otra parte las connotaciones emotivas de la acusación solo producen un alejamiento del pensamiento crítico de lo que se dice. De esa manera el planteamiento se vuelve democráticamente peligroso, pero inimputable. Es decir, manipulación.)

4. Una mentira: las Farc como víctimas. (Manipulación de interpretación o falacia de ambigüedad. Se confunde a propósito el significado de sufrimiento, la muerte o el riesgo. La víctima real lo es por situaciones IMPUESTAS, NO DESEADAS que violan su dignidad y libertad. El sufrimiento, la muerte, el riesgo del terrorista han sido LIBREMENTE ESCOGIDOS, BUSCADOS. Dos realidades diferentes pueden compartir una expresión común.)

5. La teoría improbable del estado como empresa criminal basándose en el muy discutido planteamiento de Roxin “Teoría del dominio de la voluntad en aparatos organizados de poder" para arrastrar a juicio a diferentes mandatarios, cúpulas militares y funcionarios colombianos. (Esta falacia tiene varios nombres, pero el más común es apelación al miedo. La amenaza se expresa a través de la sutileza de un planteamiento jurídico. No consiste la falacia en apelar al miedo directamente, sino en hacerlo para sostener una conclusión, apalancar los beneficios de una negociación, o decidir una conducta sin alegar razones. Esta falacia se ha hecho posible en el proceso habanero debido a la posición de debilidad del gobierno, sin podérsela rebatir con cifras y hechos de lo que no ha ocurrido. Es la demostración imposible. ) Por otra parte, de manera ingenua Álvaro Sierra en su columna “Y ahora, ¿a desescalar de este lado? (El Tiempo, Julio 31/15) asumiendo que las Farc no han sido derrotadas militarmente, dice: “Por eso estamos en La Habana, no en Nuremberg (sic).” Pero las Farc, a través de su abogado Enrique Santiago, sí pretende construir un Núremberg para ‘juzgar’ al estamento político que queda vivo y que las ha combatido desde su fundación. Léase Betancourt, Pastrana, Gaviria, Samper, Uribe y sus cúpulas militares, etc. (Otro distraccionismo redituable.)

6. Un pedido de trabajo sucio: Inculpar a la Fiscalía por no tener una ‘unidad de contexto’ para los supuestos crímenes de Estado y del paramilitarismo para que les saque las castañas del fuego a Santiago y las Farc. (Esta falacia quiere sentar la supuesta relación causal de un delito a partir de una necesidad política para favorecer estratégicamente a las Farc, olvidando otras posibilidades causales.)

7. Una pretensión de impunidad: Amnistía amplia para las Farc. (Esta falacia luce verosímil porque se plantea entre un extremismo indeseable, guerra, y otro futurible que no es garantía de realización completa, paz. De hecho, Colombia presenta la prueba en contrario, pero no se admiten los hechos. La ‘guerra de baja intensidad’ no ha impedido el desarrollo del país que en lógica es incompatible con la guerra. Además, ‘Parar el baño de sangre’ un argumento legítimo cuando se basa en la compasión genuina, se vuelve la falacia Ad Misericordiam, apelar a la compasión o misericordia, -una variedad de un sofisma populista- porque sustituye el obligatorio argumento constitucional de eficacia como es la imperiosa obligación de acabar con el terrorismo con una hipótesis general de incapacidad cuando hay pruebas en contrario como fueron los avances de la política de Seguridad Democrática, descalificada con otra mentira y ofensa de Santos cuando dijo que ‘en 25 años el ejército no podría acabar con la guerrilla’, suposición que juega con el honor de los militares y el miedo y cansancio de la población civil.)

8. Una estrategia desestabilizadora: el rechazo del Marco Jurídico para la Paz. (Se admite como normal por parte de los negociadores del gobierno, a nombre de una conveniencia política, el descalificar una estructura jurídica legítima aprobada por el Congreso.)

9. Un beneficio no merecido que establece una premisa contradictoria: la irrenunciable participación política de las Farc a pesar de sus crímenes de lesa humanidad. (Esta falacia establece una premisa contradictoria que socava la estructura del estado de derecho. Se podría enunciar así: “Pienso que los miembros de las Farc tienen derecho a participar en política como conveniencia para la paz. Pero naturalmente estoy de acuerdo con la prohibición de la Corte Constitucional que no deben participar en política quienes estén acusados de crímenes de lesa humanidad. El admitir un beneficio legítimo al que legalmente no se puede acceder, derrota el estado de derecho.)

10. Un engaño anticonstitucional: parámetros de investigación, esclarecimiento, persecución del crimen, sanción, ajustados a un universo difuso de cumplimiento de esas obligaciones de justicia para favorecer a las Farc.

11. Una descalificación estratégica: Según Enrique Santiago Romero la privación de libertad es un concepto medieval por lo que según este abogaducho todavía estamos en la edad media (Habrá que darle un repaso de los pronunciamientos de la Corte Constitucional.)

12. Utilización de una argumentación infantil y falaz, “Y tú también.” Todos tendríamos que ir a la cárcel porque, supuestamente, de alguna manera hemos violado la ley. Eso es lógico, pero no es legal, porque a las personas hay que vencerlas EN JUICIO, no con suposiciones. De esa manera, si el Secretariado va a la cárcel por sus crímenes de lesa humanidad, los máximos dirigentes del Estado también, porque supuestamente han apoyado crímenes.

13. El Estado debe garantizar que no habrá repetición de los crímenes cometidos por las Farc. (Los crímenes de las Farc los pueden intentar cometer otros actores para lo que existen dos tipos de control: el control interno del fuero ético de cada quien y el probable control externo sujeto a que la autoridad esté en el momento justo, en el sitio adecuado y con los elementos necesarios para evitar el delito. Como se ve es otra falacia del ‘deber ser’, inadmisible por la imposibilidad de un cumplimiento absoluto, pero sí probable.)

14. Amenaza final para Uribe de parte de Enrique Santiago Romero mediante un supuesto ‘dossier’ armado con verdades a medias, mentiras, sin ninguna fuente primaria de prueba, con aseveraciones ya desvirtuadas, que viene recopilando desde el 2011 y con el que se ganó la credibilidad y el contrato de las Farc. Con ese ‘material’ puede dañar la imagen del ex presidente como lo intentan todos sus enemigos, pero si alguien revisara a fondo las pretendidas acusaciones se encontraría con un laberinto parecido al nudo gordiano que no merecería una segunda lectura de parte de quien esté bien informado.

¿Por qué escogí el nudo gordiano como un ejemplo de análisis en relación con los diálogos habaneros y los planteamientos espurios de Enrique Santiago? Porque han creado una crisis aparentemente insoluble para favorecer a las Farc. Las crisis no son propicias para el pensamiento crítico a largo plazo, sobre todo cuando hay un apremio de parte del gobernante. Y son peligrosas cuando un conflicto involucra múltiples partes de variadas tonalidades – algunas con lealtades mixtas. Tenemos que conseguir una comprensión intelectual sobre los principales ingredientes de la situación actual que al menos ofrezca algunas guías de referencia para evaluar cuáles son los resultados razonables, lo que es un resultado aceptable y qué partes externas podrían contribuir a la consecución de estos últimos.

La rebeldía comunista del abogado, los honorarios pagados por Noruega país garante con lo que refleja su parcialidad, le construyen la credibilidad ante las Farc y sustituyen la experiencia inhumana del terrorismo, las obligaciones éticas del estado, por el campo de las definiciones académica, los trucos publicitarios para construir un guión y su pretensión de legitimidad racional. Esa argumentación será enfrentada por Manuel José Cepada, Juan Carlos Henao, constitucionalistas, y Doug Cassel, especialista internacional en derechos humanos, pero demandante contra el Estado colombiano en el caso de la masacre de Santo Domingo, en busca de una fórmula judicial para las Farc. ¿Dónde queda entonces la opinión pública nacional sobre la realidad del terrorismo que sería el primer impedimento ético para buscarles fórmulas salvadoras a esos señores?

La pregunta anterior es una preocupación moral que no será contestada porque el terrorismo no es solamente un síndrome de enfermedad mental, sino para los de las Farc un método ilegítimo y antiético de influencia social y política cuya efectividad se basa en la permitida interacción personal o colectiva con el Estado y la opinión pública. Esa puerta la abrió Santos. Su estrategia sobre la paz es racionalmente deseable como bien mayor, (lo que es una verdad de Perogrullo) pero los medios violentos que utilizan son sucios, desbordando la convencionalidad de la guerra por lo que deberían cerrar la puerta.

¿Además de los dilemas anteriores qué retos sicológicos y morales confrontan los negociadores del gobierno como aspectos del nudo gordiano?

a. La despersonalización. Los de las Farc se perciben como miembros intercambiables de una organización, lo que los motiva a dar preferencia a los intereses y objetivos de largo plazo. El ‘baño de sangre’, una sensibilidad muy personal basada en la compasión no puede competir con la despersonalización de un sentir colectivo que avala el odio de clase como medio legítimo de lucha política. Por otra parte, los representantes del gobierno tienen identidad partidista o personal con el presidente de turno. La autoridad moral de su sensibilidad compasiva frente a un terrorismo colectivista despersonalizado está en desventaja.

b. La cohesión social. La identidad colectiva compartida por los miembros de las Farc promueve relaciones positivas entre ellos, lo que aumenta la cohesión intergrupal y la cooperación para el terrorismo. Sin embargo, el dinero del narcotráfico es un elemento desestabilizador y corruptor. Nosotros peleamos a nombre de los partidos. La unidad nacional es un mito. Otra desventaja equilibrada.

c. Conformidad y obediencia. A mayor identificación con la organización terrorista, mayor identificación con las normas que rigen la conducta de sus miembros. Por lo tanto, la obediencia / desobediencia confrontadas con las costumbres de una sociedad democrática, pueden constituir un arma de doble filo contra las Farc, sobre todo con el castigo de fusilamiento ante la desobediencia fariana. Una oportunidad para la inteligencia militar si se la dejara actuar.

d. Una visión bipolar del mundo. La identificación profunda de los miembros más viejos con las Farc debido al lavado de cerebro de muchos años los ha llevado a desarrollar prejuicios negativos insuperables sobre la gente diferente a ellos, la burguesía en general. El mundo se divide entre farianos y burgueses. La responsabilidad de los problemas y las injusticias sufridas por la comunidad que dicen representar, se le atribuye a la burguesía quien así se convierte en el permanente chivo expiatorio que se puede sacrificar sin ningún remordimiento. Como es una mentalidad del siglo 19, ignoran las interacciones de los sistemas que incluyen la autorregulación o corrección. Una desventaja fariana que solo ha sido atacada con insultos, no con pedagogía.

e. Entonces el odio al burgués, automáticamente dispara la respuesta de ofensa moral ¿Cómo razonar con esa persona? La deshumanización del burgués justifica el terrorismo, se mata a un perro, no a una persona. Las supuestas consecuencias pacíficas de un supuesto nuevo mundo llamado socialismo, justifican el baño de sangre de la revolución o el engaño. Por eso las Farc dicen, sin mosquearse, que quieren el poder. Su posición ilógica no ha sido confrontada públicamente con argumentos racionales e históricos.

En medio de este escenario fariano, Santiago despliega, la típica estrategia política comunista de confundir y descalificar al oponente, en este caso, el Estado colombiano como terrorista, lo cual será desmentido, no se aceptará. Se pasaría entonces a la discusión de caso por caso, desde lo legal; una opción que tomaría muchos años y que por la premura del tiempo de Santos se descartaría. ¿Qué pasará entonces con los actos cometidos contra civiles inocentes y desarmados como la más obvia definición de actuaciones terroristas? Quedará en el aire. Así se construye la impunidad con nombre diferente y se abre el sendero para imputar y dañar a quien se oponga a ciertos planes geopolíticos que involucran a las Farc como tonto útil que no puede ir a la cárcel. Ese es el nudo gordiano armado por las Farc y Santiago como estrategia para alejarnos de los hechos como lo expuso Demóstenes hace 2.358 años.

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