Salario de un Congresista en Colombia y en España

Salario de un Congresista en Colombia y en España

Ante la polémica suscitada en Colombia en estos días sobre la subida de retribuciones de los “padres de la patria “o congresistas, me animo a escribir este artículo sin ningún otro ánimo que el informativo y concluir que al menos en comparación a sus colegas españoles, los Representantes a la Cámara y Senadores colombianos, están fenomenalmente retribuidos con ingresos salariales y otros beneficios extras muy por encima al de los políticos ibéricos.

Vamos a verlo.

El Ministerio de Hacienda y el Departamento Administrativo para la Función Pública de Colombia, oficializaron el incremento salarial para los Senadores y Representantes a la Cámara, para la anualidad 2015.

En aplicación del Decreto 1739 del 28 de Agosto de 2015, los miembros del Congreso de la República tendrán derecho a un incremento salarial del 4,66 %.

En la práctica esto supone una subida salarial desde los 24 millones de pesos mensuales actuales a 26 millones. Es decir, el nuevo salario corresponde aproximadamente a unas 40 veces más que el salario mínimo previsto para el 2015 como ingreso básico de los trabajadores colombianos. Cuantía salarial que cobran como única mesada el 70% de los connacionales.

Ya ha habido voces incluso dentro del Congreso de la República, que se han alzado contra un incremento que estiman innecesario por entender bien pagados a los parlamentarios patrios, siendo la voz más emblemática la del Ex Presidente y actual Senador, Álvaro Uribe, quien reclamaba que en cualquier caso la subida no podría exceder de los 28.000 pesos de incremento del salario mínimo.

Y no le falta razón al ex mandatario colombiano, pues comparándolo con lo que ganan los representantes populares de los españoles, hay que concluir que los políticos colombianos están bien pero muy bien pagados. Y no hay motivo para pensar que su carga de trabajo sea diferente por exceso a la de sus homónimos europeos, aunque si ya expreso que el nivel de asistencia a sus labores parlamentarias es superior el del ibérico que el del colombiano.

Según datos obtenidos por este articulista, basados en fuentes muy contrastadas, un Diputado o Senador español, sin responsabilidades especiales, que reside habitualmente fuera de Madrid, lo que sería un “parlamentario raso” tendría unos ingresos brutos anuales, es decir, antes de impuestos, de 65.000 euros, es decir, 5.416 euros, que corresponden, según el cambio medio del ejercicio (sobre 3.100 COP/EU),a 16,5 millones de pesos colombianos actuales. Retribución mucho menor que la que reciben los descendientes políticos de Simón Bolívar.

Pero seguimos. Un Portavoz de Grupo Político, por tanto con mayores responsabilidades que el anterior, ganan entre 95.000-102.00 euros brutos anuales, que corresponden con unos 25 millones de pesos colombianos. Inferior también a los colombianos.

En España, solo superan en salario a los “congresistas rasos” y a portavoces de grupos políticos, los miembros de la Mesa de las Cámaras (Congreso de Diputados y Senado), que ascienden a 105.000 euros brutos anuales (sobre 26 millones de pesos) y el del Presidente del Congreso de los Diputados, que es el de las Cortes Generales (Congreso y Senado, conjuntamente), que asciende a 192.000 euros brutos anuales. Este es el único caso, que supera ostensiblemente los emolumentos de los representantes y senadores del país iberoamericano.

En el supuesto español, a la retribución antedicha hay que restarle una media de un 30 – 40 % de carga tributaria, las percepciones indicadas ya incluyen la indemnización para ayuda a residencia en Madrid y a la misma solo se tendría que añadir, los descuentos en transporte público (avión, tren, etc.),más teléfono móvil, etc.

Es preciso resaltar, que también a diferencia de Colombia, los ingresos mensuales de un parlamentario nacional en España, suponen 8,3 veces más del salario mínimo del país ibérico (que asciende a 645 euros mensuales para el presente ejercicio 2015), frente a las 40 veces del congresista del país cafetero, como hemos expuesto. Tampoco podemos olvidar que si ya en euros los miembros del Capitolio colombiano ganan más que sus homólogos españoles, incluso los mismos, multiplican estratosféricamente sus ingresos si la conversión se hace en poder adquisitivo en pesos colombianos.

Asimismo, en España existe un duro régimen en cuanto a exigencia a “sus señorías” de presencia a las Comisiones y Plenos, cómo lógicamente debe ser, estando previsto en la reglamentación interna de las Cortes Generales españolas una serie de penalizaciones salariales y disciplinarias, por absentismo parlamentario (ausentismo en Colombia).

En mi país de adopción, salvo la bancada del Centro Democrático, ejemplo de cumplimiento del deber y del compromiso adquirido con los votantes, es habitual elevados niveles de “deserción” entre los diferentes partidos. Esperemos que la reciente propuesta del uribismo sobre la introducción reglamentaria de un mínimo régimen sancionatorio para evitar el deprimente espectáculo de las Cámaras desiertas ayude a una mayor asistencia de los congresistas al cumplimiento de sus labores parlamentarias y que ello ayude a mejorar la imagen de la política.

Para mayor abundamiento, diré que la retribución de los congresistas colombianos y del Presidente de la República de Colombia, es superior también a la que percibe el Presidente del Gobierno español, que para 2015 es de 6.515 euros brutos mensuales, antes de impuestos, es decir, unos 21 millones de pesos colombianos mensuales aproximadamente.

Sería bueno, que estas líneas expuestas, las cuales son ciertas, salvo errores involuntarios que pudiesen existir, hiciese meditar y reflexionar al Congresista colombiano, ser privilegiado donde los haya, si sobre todo se compara con los exigüos ingresos de los colombianos de a pie, a quienes representa, antes expuestos.

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