Resistencia civil: barrejobo popular

Resistencia civil: barrejobo popular

Juan Gómez Martínez nos deleitó hace unos días con su pluma escribiendo uno de los artículos más leídos en estos días: "Se salió de la ropita". Uno de los ganchos para ser tan leído, fue que trajo a colación un ejemplo histórico en Colombia, de una  resistencia civil que "se dio por el descontento del pueblo frente a un gobierno corrupto, con excesos de fuerza contra la población".

Vale la pena recoger esa motivación y traer otras experiencias de resistencia civil en el país. Algunas no tan conocidas, pero que se asemejan a la situación que hoy vivimos. Una resistencia civil opuesta entre otros temas, a procesos de negociación con la guerrilla, que eran más procesos de entrega de la institucionalidad tal como hoy sucede y enfrentados, por tanto, a las decisiones del gobierno y a los intereses y amenazas de la guerrilla.

Durante el proceso de paz del presidente Belisario Betancur se presentaron varias expresiones de resistencia civil. Fueron expresiones aisladas que se dieron en movilizaciones campesinas en el sur de Bolívar contra los atropellos de la guerrilla que tenia esa región como suya. Así mismo se presentaron  marchas indígenas que protestaron contra una situación similar. Como siempre las Farc achacaron estas expresiones populares, como producto de una campaña de desprestigio por parte de la derecha. http://www.semana.com/nacion/articulo/fuego-cruzado/6800-3

En el Gobierno del Andrés Pastrana se dio una de las expresiones de resistencia civil, más extendida y exitosa: el paro No al Despeje. Arrancó en el sur de Bolívar, sur del Cesar, Magdalena y Santander, pero se estaba extendiendo a la costa y los llanos. Este paro impidió que se le entregara una zona de distensión al Eln similar a la del Caguán. El paro tuvo el apoyo masivo de los pobladores y el respaldo de empresarios de la ciudad y el campo. Alcaldes y funcionarios lo respaldaron. Merece la pena explicar con palabras de uno de sus participantes, que prefiere el anonimato, ese sentimiento que los llevó a dar esa batalla civil exitosa:

"En el campo, cuando llega la noche se puede dormir tranquilo siempre y cuando se conozca quién vive y camina en los alrededores. Aún en la oscuridad a la distancia se puede percibir,  por las siluetas extrañas, por los lejanos ladridos en la vecindad, como por el inusual sonido de los pájaros y bichos nocturnos, que se debe estar alerta y el estado debe ser en guardia.

Tener la noticia que una organización criminal, experta en secuestrar, violar, degollar y robar, armada hasta los dientes y financiada por el narcotráfico, va a pernoctar indefinidamente, con el apoyo del gobierno, en las vecindades de su parcela, fue lo que levantó a cientos de pobladores y millares de comerciantes, campesinos y transportadores en el famoso No al Despeje.

No fue una cita promovida por algún partido político, o algún candidato a algo. Fue la situación inusual de permanecer vigilantes, el insomnio turnado, la desvalorización de las tierras, la cancelación de los negocios en promesa, el retiro de los inventarios de producción y la disminución del transporte de víveres y personas."

Hoy, las comunidades -en especial de provincia- están expresando su descontento. Los pobladores del Norte de Santander demuestran su rechazo al cierre de la frontera  y a la entrega de facto del Catatumbo a los grupos delincuenciales llámense guerrilla o bacrim, que amenazan, extorsionan y secuestran a nombre de la paz. Los campesinos desposeídos institucionalmente por el Estado también se movilizan en defensa de sus derechos, como sucedió en San Alberto, Cesar, y así crecerá la resistencia de un pueblo que no está dispuesto a entregar su futuro.

Un barrejobo, que es el nombre que en la costa se le da a las crecientes de las quebradas cuando al convertirse en ríos aplastan todo con palos y piedras a su paso, será lo que produzcan las comunidades de Colombia contra la alianza macabra y desleal de la institucionalidad con los maleantes mas sanguinarios, las Farc, sin importar la honestidad y el sacrificio de quienes han construido por décadas su patrimonio de vida.

Hoy, a diferencia de hace unos años, tenemos la experiencia acumulada y el líder de la nación, encarnado en Álvaro Uribe Vélez, que no se doblegará ante la amenaza de entregar el país al terrorismo y al castrochavismo de las Farc, auspiciada por el sátrapa encumbrado en el solio de Bolívar.

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