Diferentes tipos de dictadura

Diferentes tipos de dictadura

Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.

Aldous Huxley (Un mundo feliz, 1932)

Desde luego que Maduro está de moda; es decir, se habla de él, se especula, se le desprecia, teme, se hace burla del tipo, etc. ¿Y qué? Bueno…es un buen negocio para los medios porque genera escándalo y entretenimiento político. Hay tema para rato como parte de la sublimación democrática y todos nos sentimos demócratas debido a ese tonto eterno, que se cree la abeja reina, cuando no es sino un simple zángano que tiene sus 15 minutos históricos. Porque en realidad todas las dictaduras fallan; incluso las benévolas, ya que los dictadores son seres humanos, la embarran y son remplazados, como un mal menor, por otros de su combo. ¿Cuál es el lío venezolano? Que nadie quiere asumir, como presidente reemplazante, el desprestigio de una dictadura vergonzante y asesina, aunque es el mejor negocio, dentro del Gobierno, para hacer lo que a cada quien le venga en gana. Por eso Maduro es el tonto útil de los que participan o dirigen el narco estado venezolano. (Leer Bumerán Chávez)

Por otra parte ¿Sabía usted que Colombia ha estado muchas veces bajo una dictadura constitucional que ha recibido diferentes nombres, uno de ellos llamado estado de sitio? Y era un buen negocio para algunos, pero se acabó. No nos dimos cuenta porque los estados de excepción son en realidad una dictadura constitucional en la que el Gobierno puede llegar a tener ciertos poderes ‘dictatoriales’ limitados por la constitución que pueden interpretarse de una peculiar y favorable manera; y tampoco lo notamos porque esos poderes vienen edulcorados con otros nombres; además, las ‘conductas dictatoriales’ benévolas disfrutan de excelentes cortinas de humo históricas. No las consideramos así porque las comparamos con lo que llamamos totalitarismo o fascismo, y al no ver ciertas peculiares características de esos sistemas creemos que no estamos en:

1. Una dictadura militar y eso nos hace suspirar de alivio porque no nos vemos sujetos a arbitrariedades; ahora bien los militares colombianos son muy inteligentes y no se meten en esa aventura. ¿Para qué arriesgar el prestigio que tienen?

2. Tampoco estamos en una dictadura benévola como la de Singapur en la que un líder autoritario ejerce un poder político absoluto sobre el estado, pero se percibe que lo hace con respecto al beneficio de la población en general, en contraste con el estereotipo decididamente malévolo de un dictador. Estas dictaduras comienzan bien, pero se corrompen. Y cuando se corrompen se parecen mucho a las características dictatoriales de una mala democracia. Juzgue usted:

3. ¿Cómo considera los esfuerzos sistemáticos por intimidar los medios de comunicación en una democracia?

4. Pero, a su vez ¿Qué piensa usted cuando ciertos medios radiales, en sus entrevistas, se constituyen en jueces de sus incautos entrevistados? ¿Es esa la función del periodismo, jugar o desinformar con el poder de sus conjeturas o sospechas? ¿No es esa una conducta dictatorial?

5. ¿Cómo ve usted la ‘dictadura’ de los caricaturistas que se la montan a su odiado presidente amparados por la libertad de expresión? Busque ejemplos. Los míos son: Correa en Ecuador; Chávez/Maduro/Castro que eliminaron los periódicos opositores; Trump en EE.UU. Matador en Colombia, etc. Por otra parte, Chapete, el caricaturista que enfrentó a un dictador de verdad, Rojas Pinilla, tuvo que huir del país porque el general lo amenazó con cortarle las manos. (Fuente: Chapete, el caricaturista que enfrentó al régimen)

6. ¿Y cómo califica usted el cierre del gobierno federal por el capricho de un presidente? Cierres ha habido anteriormente, pero por falta de presupuesto.

7. La otra cara de la receta va en esta pregunta: ¿Cómo juzga usted las acciones para construir permanentemente, mediante dádivas que aquí llaman mermelada, un círculo de influencia mediático que apoye al gobierno incondicionalmente? Es una benévola medida dictatorial que aquí llaman corrupción. Si la comparamos con las estrategias mafiosas, podríamos decir que en vez de ofrecer ‘plata o plomo’ se da la opción ‘plata o persecución de toda índole’.

8. ¿Qué piensa usted de la politización de la justicia, las Fuerzas Militares, las diferentes agencias de seguridad, las instituciones civiles, etc. en favor del gobernante de turno y sus intereses? A ese ‘fenómeno’ se le denomina con el apellido del gobernante más el sufijo ‘ismo’: chavismo, madurismo, castrismo, peronismo, etc. Por eso fue fácil asimilar y asociar con una dictadura personal el castrochavismo. Pero, ¡ojo! quedaría por definir cuáles serían los intereses del gobernante de turno, pues no es lo mismo Marx (marxismo) que Uribe (uribismo)

9. El uso de sistemas de vigilancia gubernamental contra opositores políticos nacionales.

10. Usar el poder del estado para recompensar a los amigos o patrocinadores corporativos y castigar a los oponentes.

11. Cooptar, para los intereses del gobernante, las altas estructuras del poder judicial, como las diferentes cortes o asociaciones.

12. Hacer cumplir la ley de manera sesgada. (La ley es pa’ los de ruana. ¿Usted no sabe quién soy yo?)

13. La manipulación del sistema.

14. Infundir temor de muchas maneras.

15. Demonización de la oposición.

Las características anteriores y muchas otras pueden ser las de una dictadura o una mala democracia. ¿Cuál es la diferencia? Que cada cuatro, cinco, o seis años, se cambia de administrador de esas ‘debilidades’. O no se hace por un largo período de tiempo. Tenemos entonces que los camaradas consideran que la dictadura ideal es la del proletariado porque al fin y al cabo, si los proletarios no son ángeles de virtud, entonces sería mejor aceptar el dominio de las debilidades de la mayoría imperfecta y no el dominio de unos pocos imperfectos y odiados burgueses.

Por todo lo anterior, David Tucker, de Halle, Alemania, cree que la dictadura benévola es para los países en desarrollo, la democracia para las naciones desarrolladas, y la democracia directa para las naciones avanzadas. La pregunta es entonces: ¿en qué términos ha de medirse el ‘desarrollo’ y el ‘avance’ de los países si en todos vemos las mismas falencias morales, éticas y legales arriba mencionadas?

Y nos sentimos a salvo de una dictadura porque no vemos las características del totalitarismo comunista, la del nacionalsocialismo, o la de cualquier otro desastre político como una teocracia, o el estilo Chino de dictadura capitalista, en donde los derechos humanos son soslayados por la comunidad internacional a cambio de buenos negocios. Pero los que no tragan entero, como Mario Vargas Llosa ven lo que sigue y que extraigo del texto: “Vargas Llosa: “México es la dictadura perfecta”:

"México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México", dijo un Vargas Llosa que a estas alturas ya parecía de nuevo el político intenso de hace unos meses. México, siguió, "es la dictadura camuflada". "Tiene las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido. Y de un partido que es inamovible".

"Yo no creo", refiriéndose al PRI, "que haya en América Latina ningún caso de sistema de dictadura que haya reclutado tan eficientemente al medio intelectual, sobornándole de una manera muy sutil".

Detalló los trabajos, nombramientos de cargos públicos y espacios para la crítica que el régimen priista acostumbra a conceder. Es más, dijo, "es una dictadura sui géneris, que muchos otros en América Latina han tratado de emular…Tan es dictadura la mexicana", continuó, "que todas las dictaduras latinoamericanas desde que yo tengo uso de razón han tratado de crear algo equivalente al PRI". Acusó al PRI de haber utilizado la revolución "y la retórica demagógica" para eternizarse.

A suvez, Octavio Paz dijo que había que agradecer la intervención de Vargas Llosa, pero que era necesario aclarar ciertas cosas, ya que "como escritor e intelectual prefiero la precisión". "Primero", dijo, "lo de México no es dictadura, es un sistema hegemónico de dominación, donde no han existido dictaduras militares. Hemos padecido la dominación hegemónica de un partido. Esta es una distinción fundamental y esencial". (Igual, pero distinto como diría mi abuela.) Habló luego de lo "bueno" que el PRI ha realizado. Explicó que no ha suprimido la libertad -aunque aceptó que sí la ha manipulado- que ha conservado la sociedad civil y que no es un partido conservador "como el de Francisco Franco". Ahora en México estamos a la expectativa de si AMLO aplicará el método de la “dictadura perfecta” a un nuevo círculo de favorecidos.

Ahora bien, si usted cree que la principal diferencia entre una democracia y una dictadura es la figura sobre la que recae el poder, por lo que se les considera polos opuestos en cuanto a su forma de gobierno ¿Cree usted que esa es la diferencia real? Si dentro de una democracia se usa el voto de los ciudadanos para elegir sus representantes, así como sus ideales y sus intereses, ¿acaso la dictadura en Venezuela no usó un sistema de votación amañado y supuestamente eligió como ideal la ‘revolución’ con sus intereses?

Porque sabemos que las dictaduras son una forma de gobierno en la que el poder se centra en una sola persona, el dictador; no existiendo elecciones democráticas, divisiones del poder ni forma en que la oposición pueda llegar al poder legítimamente, siendo ese tipo de gobierno vitalicio, es decir, no tiene duración máxima, mínima o específica; dura hasta la muerte del dictador, como fue el caso de Franco; si todo lo anterior es cierto, no debemos perder de vista que la dictadura puede ser también la de ‘una clase política’ para conformar un régimen de favores, contubernios indecorosos, complicidades, privilegios, etc. Contra esa dictadura votaron los gringos en favor de Trump y en Europa se rebelan los chalecos amarillos. ¿Cómo podemos entonces entender los elementos que diferencian una democracia de una dictadura? Debemos fijarnos en los múltiples elementos con los que las diferentes culturas o períodos históricos consideran como legitimidad política. A continuación presento un resumen del tema política y ciencia política según lo presenta Spark Notes.

Fuentes de legitimidad política

Todos los gobiernos necesitan legitimidad para sobrevivir. Pero, ¿cómo logran los gobiernos la autoridad?¿Qué hace que los ciudadanos obedezcan o se sientan leales a sus gobiernos? Los académicos han respondido estas preguntas al concluir que la legitimidad política proviene de varias fuentes:

Tradición: El gobierno tiene autoridad porque sus ciudadanos tienen una larga tradición de otorgarle autoridad y respeto. Esta fuente entra principalmente en juego con los gobiernos que han existido durante mucho tiempo.

Hábito: la mayoría de las personas son educadas para obedecer las leyes y, por lo tanto, adquieren el hábito de obedecer. Los ciudadanos le dan a su gobierno legitimidad y autoridad porque eso es lo que siempre han hecho.

Historia: la gente recuerda grandes hechos y acontecimientos en la historia del país, y obedecen al gobierno por un sentimiento de orgullo histórico o de agradecimiento.

Religión: en algunos lugares, la obediencia al gobierno es vista como una obligación religiosa.

Ejemplo: Irán es una república islámica constitucional. Algunos de sus órganos de gobierno son elegidos, mientras que otros se ponen en marcha por razones religiosas.

Obediencia a la ley:es aquello que se encuentra en conformidad con las leyes y que, por ende, es lícito. Este es el tipo de legitimidad que como tal reconocemos normalmente. Pero hay que considerar los otros elementos mencionados.

Identidad étnica: los países compuestos exclusivamente por un grupo étnico o cuyo régimen está fuertemente conectado a un grupo étnico pueden inspirar obediencia a través de la identidad étnica. Los miembros de ese grupo étnico respetan al gobierno debido a su vínculo con su origen étnico.

Ejemplo: el régimen sunita de Saddam Hussein en Irak una vez inspiró mucha lealtad en los árabes sunitas.

Resultados: si un gobierno tiene éxito de alguna manera, por ejemplo, a través de una victoria militar o una economía próspera, los ciudadanos pueden sentir lealtad debido a ese éxito.

Elecciones: Un gobierno que celebra elecciones gana legitimidad porque los ciudadanos creen que el gobierno, compuesto por funcionarios electos, los representa.

Reconocimiento internacional: un gobierno gana legitimidad cuando otros gobiernos lo reconocen y le dan la bienvenida a la comunidad internacional.

Ejemplo: Estados Unidos y muchos países europeos se movieron rápidamente para reconocer públicamente el controvertido nuevo estado-nación de Israel cuando se creó en 1948. Aunque la mayoría de los países reconocen formalmente a Israel y al gobierno israelí hoy, Irán y muchos países árabes aún no lo hacen. Esta es una de las razones por las que Oriente Medio sigue siendo un punto tan candente en la política global.

Taiwán, una isla que estaba bajo control chino hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, aún no ha recibido un reconocimiento formal como nación-estado hasta el día de hoy. Ni siquiera los Estados Unidos han reconocido formalmente a Taiwán, temiendo que hacerlo agriaría las relaciones estadounidenses con China, que aún reclama la isla. Como resultado, el pueblo y el gobierno de Taiwán han vivido con el temor de que ningún otro país los ayudaría si China intentara retomar el control de la isla por la fuerza.

Si viendo lo anterior repasamos nuestra historia reciente vemos que liberales y conservadores tenían legitimidad para gobernar porque eran los partidos tradicionales; esa legitimidad fue ‘subvertida’ por el comunismo y sus diferentes vertientes. La legitimidad de gobierno de los territorios indígenas se basa en el factor étnico que vive en conflicto con lo que entendemos por legitimidad en un estado de derecho. La legitimidad del gobierno Uribe viene dictada por la obediencia a la constitución y los resultados positivos para el país. La ilegitimidad de Santos está alimentada por los resultados negativos para el país: no hay paz y sigue el narcotráfico. La ilegitimidad de Maduro se fundamenta en las elecciones espurias, los resultados catastróficos para la sociedad y la falta de reconocimiento internacional.

No sé si un día usted se dará cuenta que si bien muchos ciudadanos tienen una doble instancia en sus juicios y otros no, eso es una farsa del régimen; no es democracia en donde todos, supuestamente, somos iguales ante la ley. ¿Es esa peculiaridad de la CSJ colombiana una característica dictatorial? Tampoco sé si para usted democracia es mentir mediante la edulcorada propaganda política para crear la ilusión de la paz y favorecer el negocio de unos pocos. ¿Y por qué es esto así?

Porque La gente está desgastada por las cargas diarias de supervivencia. No tienen el tiempo ni el ocio para echar un vistazo crítico a los comportamientos de sus gobiernos. Ahí es exactamente donde ciertos gobiernos quieren que esté la gente. Las personas sobrecargadas, distraídas, desesperadas, sin voz y desorganizadas, son dirigidas más fácilmente hacia lo que el gobernante quiere que piensen y sientan. ¿No es esa la dictadura de la necesidad de sobrevivir? Es lo que pasa en Venezuela de manera dramática.

Y si usted quiere salir, a las malas, de esa condición y ascender al lugar de los que dirigen todo, al lugar de una corrompida élite nacional o mundial, entonces usted debe estar dispuesto a usar una máscara, ser un agente doble, decir una cosa y hacer otra, para cuidar y promover sus propios intereses. Debe asumir la actitud de la indiferente crueldad, pues su vida debe estar al servicio de una máquina brutal como lo son ciertos gobiernos corruptos, o un grupo de asesinos y mafiosos, escudados en un supuesto bien mayor llamado revolución en la que el juego de la democracia solo se ve en la superficie.

Sin embargo, es posible cambiar ese trágico destino político. Con una población ilustrada es posible. Una población con suficiente tiempo libre, suficiente energía después de satisfacer las necesidades básicas de la vida, ese cambio es bastante posible. Ya el mundo moderno tiene la comprensión de los sistemas económicos que tienden a crear una sociedad en la que las personas están relativamente contentas, iluminadas y prósperas para que puedan participar conscientemente en los problemas políticos, económicos y sociales de la época. Para ello una distribución equitativa de la riqueza de una nación entre todas las personas debe ser un objetivo fundamental de tal sociedad. En una sociedad así, la idea de buena democracia tiene posibilidades de llegar a buen término .Mientras ese futuro llega usted debe decidir si quiere apoyar una dictadura disfrazada de democracia o esforzarse, mediante la autoformación y educación oficial disponible, por dar a conocer y construir la verdad de una auténtica democracia, ya que las dictaduras estúpidas son cosa del pasado.

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